El dueto invencible: Pepe y Héctor Yunes

•Juntos para siempre

I

En Ángel R. Cabada, los senadores Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa aparecieron juntos. Unidos con firmeza. Sin escuchar los cánticos de las sirenas. Conscientes y seguros de una sola realidad: sus enemigos y adversarios son los fidelistas, encabezados por el mismo Fidel Herrera para la elección del candidato a gobernador el año entrante.

En Cabada, Pepe Yunes entregó apoyos al presidente municipal e inauguró la pavimentación de una calle, de igual manera como el año anterior lo terminó con el cabildeo de más de 2 mil millones de pesos para los productores de caña, café y cítricos y ganado.

De hecho y derecho es el único senador de la República que toca puertas en el gobierno federal para encauzar fondos públicos que se traduzcan en la calidad de vida.

Por eso estuvo en Cabada y por eso mismo Héctor Yunes a su lado. Mejor dicho, juntos.

Así, han decidido caminar de aquí a la gran decisión del CEN del PRI para nominar el candidato a suceder en el cargo a Javier Duarte.

Ambos están seguros del siguiente hecho: ninguno es favorito de Fidel Herrera ni Duarte para la sucesión.

El góber fogoso y gozoso y Duarte harán todo para descarrilar al par de senadores priistas camino a la nominación.

Más, Fidel, quien vive obsesionado con su Maximato tipo Plutarco Elías Calles de seguir imponiendo gobernadores, como si fuera dueño de Veracruz, como se cree y siente.

Y que por tanto, necesita sentar en la silla embrujada de palacio a un político a su modo, con traje a la medida, para mangonearlo en todas y cada una de las acciones públicas.

Incluso, por eso mismo, ya tiene en su hijo Javier Herrera Borunda al candidato priista a la gubernatura para el año 2018, en tanto planea que con Carolina Gudiño Corro mudada en diputada federal, en automático tiene su candidata a la mini de dos años.

II

El evento en Cabada de los senadores priistas juntos habrá de multiplicarse en el mayor número de espacios geográficos del territorio jarocho.

En el siguiente, Pepe Yunes apoyando a Héctor. Y luego, Héctor a Pepe. Así, de manera ininterrumpida.

Incluso, sin que nadie dude del otro, y/o algún intrigante por ahí le hable al oído para romper la unidad entre ellos mismos, como por ejemplo, que Fidel buscara endulzar las neuronas y el corazón de uno.

El día cuando ambos se fracturen en automático perderían la posibilidad. Ni siquiera, vaya, porque uno sea tentado, digamos, con el cañonazo de 50 mil pesos del que hablaba el general Álvaro Obregón en el siglo pasado, en la década de los 20, y que ahora, a partir de la inflación pudieran ser desde 50 millones hasta 500 millones de pesos, o más.

III

Está visto que en el lado oficial, tanto Fidel Herrera como Javier Duarte, padre e hijo putativo, mueven sus fichas.

A los precandidatos que ya tenían han añadido tres más, a saber, Flavino Ríos Alvarado, Tomás Ruiz González y Carolina Gudiño.

Claro, por ahora, ni de cara hacia la primavera del año 2016, la encuesta, a la que es tanto proclive Enrique Peña, les da ni les dará.

Pepe y Héctor Yunes llevan demasiado camino andado. Son punteros en la tendencia de la encuesta histórica, mientras los precandidatos fidelista, por todos conocidos, se mantienen casi casi en el sótano de la preferencia electoral.

Pero más allá de tal circunstancia la realidad es que el fidelismo está lanzando a la pasarela al mayor número de aspirantes y suspirantes, digamos, como estrategia para distraer y confundir y fragmentar la opinión priista.

Y más en un gober fogoso y gozoso, cuya forma de ser y temperamento es la siguiente:

Uno, confiar en su poder de seducción política y personal. Dos, romper las reglas y luego averiguamos. Tres, pactar con el diablo y después apagar el fuego.

Cuatro, temerario, le valen los riesgos y se avienta. Cinco, dispuesto a imponer su criterio. Y sexto, cacarear su leyenda urbana de que nunca, jamás, ha perdido un volado.

IV

En fin, ante tales características los senadores priistas han de redoblar la estrategia y las mañas, la operación y el zurcido, tanto en Veracruz en la población electoral y en los líderes de opinión como también en el altiplano.

Además, existe un desánimo fuera de control en la población, pues nunca como ahora se está viviendo y padeciendo el desastre económico y financiero de la secretaría de Finanzas y Planeación, que incide en el bolsillo de todos en general, como por ejemplo, empresarios grandes, medianos y pequeños obligados a cerrar el changarro porque todavía les venden servicios prestados desde el fidelato, y por tanto, el desempleo creciente.

V

Además, ¿a poco los habitantes de Veracruz estamos tan jodidos… para que un solo hombre, Fidel Herrera, imponga sus caprichos?

Por: Luis Velázquez

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