El góber, jefe de prensa

Barandal
•De Bermúdez y Pelegrín…
•Gastando su capital político

Luis Velázquez

PASAMANOS: El gobernador ha empleado todo su capital político en tareas que más bien corresponden a los secretarios del gabinete legal, entre ellas, y por ejemplo, el combate a los carteles y cartelitos y la deuda pública… En el par de temas anteriores, Javier Duarte lleva cuatro años con cinco meses, unas veces, revirando a los críticos, y otras, exaltando el resultado que según él ha alcanzado Veracruz, digamos, de los años 2011, 2012 y 2013, los más turbulentos, aun cuando los otros han sido igual de revolcados… Se trata, claro, de la prioridad en la vida cotidiana de los 8 millones de habitantes de la tierra jarocha… Pero, al mismo tiempo, un pendiente de los secretarios de Seguridad Pública y Finanzas y Planeación (van seis) que, bueno, si cumplieran con su chamba al pie de la letra, entonces, Duarte tendría espacio y tiempo para otros menesteres, entre ellos, mirar el bosque y trabajar para abatir, hasta donde fuera posible, la terrible y espantosa desigualdad social, económica, laboral y de salud en un Veracruz convertido en un estado productor de migrantes a los estados fronterizos del país y a Estados Unidos, pero de igual manera, y por vez primera en la historia, en la entidad productora número de trabajadoras domésticas… Es más, si los discursos del gobernador fueran revisados uno por uno, durante los meses de su sexenio se advertirá a ojo de buen cubero que la mayor parte de los contenidos han sido para responder a la población civil y a los actores políticos, sociales, económicos y académicos ocupados tanto del tsunami de la violencia y la deuda pública… Tal cual, y en vez de que el general de West Point y de la Interpol y los seis titulares de Finanzas hubieran defendido el asunto porque se trata de su incumbencia directa, el góber ha apostado todo su capital político a defenderlos a ellos…

BALAUSTRADAS: Incluso, tantos años después, el góber ha sido incapaz de convencer a la población electoral y al contribuyente de que vivimos en el mejor de los mundos, pues simple y llanamente la realidad lo ha descarrilado… Es más, ha creado y alentado diferentes opciones (desde el Veracruz seguro con los militares y los marinos hasta la Fuerza Civil y hasta el premio de la Interpol al general Arturo Bermúdez Zurita) y nada ha servido, como el caso, por ejemplo, de la asociación civil de la región central de Veracruz, Kalli Luz Marina, que ha contabilizado 60 feminicidios en la montaña negra de Zongolica sin que nadie, por un lado, detenga la ola de inseguridad, ni por el otro, esclarezca los crímenes de mujeres… Por eso mismo el góber creó la leyenda popular del Aquí no pasa naaada, con tanto éxito que el título ha sido convertido en un documental cinematográfico para describir al mundo la realidad avasallante y adversa de México con sus carteles, fuego cruzado, muertos, secuestros, desaparecidos y fosas clandestinas… En contraparte, bastaría referir que la señora Isabel Miranda de Wallace, a quien secuestraron y asesinaron a un hijo en el año 2005, ha denunciado que los estados de Veracruz, Tamaulipas, Morelos, Distrito Federal, Guerrero y de México concentran el 60 por ciento de los plagios en la nación… De nada, pues, ha servido para el imaginario colectivo y la percepción ciudadana que el góber se haya inmolado en nombre de su gabinete de seguridad para crear y recrear un mundo color de rosa, porque el mundo infernal, la pesadilla, ahí está…

ESCALERAS: Desde luego, si volteamos hacia los sexenios anteriores, pudiera escribirse lo siguiente: tanto Fidel Herrera, Miguel Alemán Velasco y Patricio Chirinos Calero habrían pactado con los malosos, de tal manera que en partes iguales repartieron el territorio jarocho, para que los carteles operaran en tierra fértil a cambio, digamos, de un diezmo, doble diezmo, triple diezmo… Pero, además, con otra circunstancia: evitar el escándalo del fuego cruzado y los muertos y secuestrados que, en efecto, se dieron; pero digamos en una gigantesca y kilométrica menor proporción, pues, al final del día vivimos en una sociedad donde todos convivimos y en donde hay buenos y malos… El caso es que Veracruz está de cabeza, vive una pesadilla constante y perpetua, y el gobernador se ha convertido de hecho y derecho en el jefe de prensa de Arturo Bermúdez y de Antonio Gómez Pelegrín, defendiendo a cada rato su programa de seguridad y deuda pública… Y más, como en el caso, en que la deuda es ya un pitorreo, de tal manera que para el diputado del PT, Fidel Robles, llega a 140 mil millones de pesos, para el legislador priista, Ricardo Ahued, a cien mil millones, y para el extitular de SEFIPLAN, Mauricio Audirac, estaba en 40 mil millones… Nunca un gobernador ha apostado tanto a la defensa de su equipo… Y, bueno, ojalá todos ellos le sean tanto recíprocos como leales… Por lo pronto, el Congreso de la Unión aprobó la reforma constitucional para controlar la deuda pública en las entidades federativas y las presidencias municipales y un nuevo capítulo estará por vivirse, pues ha quedado comprobado que hasta anoche tanto el ORFIS, Organo de Fiscalización Superior, como la Comisión de Vigilancia del Congreso sólo han servido como tapaderas…

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