El impacto de la Línea 12

Por Ricardo Homs

El impacto del accidente del sistema de transporte metro en la Ciudad de México, a unas semanas de las elecciones, tiene un alto impacto político pues afecta de momento las carreras y las aspiraciones de dos de los presidenciables que hoy aparecen como punteros rumbo al 2024: Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum y de paso, posiblemente al presidente de MORENA, Mario Delgado, aparentemente también involucrado en estas decisiones equivocadas.

La Línea 12 recordamos que desde su inauguración, el 30 de octubre del 2012, bajo la presión de ser puesta en operación de forma apresurada para que quien entonces era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard Casaubón, pudiera incluirla en su legado, estuvo plena de irregularidades técnicas, que generaron graves problemas que llevaron a una suspensión temporal en 2014 provocando un descalabro en su carrera al hoy canciller Marcelo Ebrard.

Sin embargo, hoy aún no podemos dimensionar el recuento de daños de esta obra pues los desajustes en la obra parecen ser de gravedad extrema, como que por haber cambiado de proveedor de los vagones, sin haber ajustado las vías a las especificaciones de las nuevas unidades que circularían sobre ellas, se sometió a la estructura de ingeniería civil a una presión extrema.

Darío Celis publicó en el periódico El Financiero una descripción técnica de los problemas estructurales.

Consta él que los vagones para los cuales se construyó la obra civil tenían un peso de 170 toneladas por carro, que originalmente eran de la empresa Bombardier, los cuales, cuando ya iba muy avanzada la obra, fueron sustituidos por unidades españolas marca CAF, que tenían 70 toneladas más de peso por cada uno de los vagones, o sea 41% más de peso inicial sin haber fortalecido el camino por donde circularían estos vagones.

También se consigna que la distancia entre las ruedas de los nuevos vagones, marca CAF, eran 4 centímetros más grandes que los Bombardier, cuyas dimensiones y peso sirvieron de referencia para calcular las especificaciones estructurales.

Esto quiere decir que los convoyes de siete vagones han estado circulando sobre las vías y por las estructuras elevadas, como la que se derrumbó recientemente, diseñadas para trenes más pequeños y menos pesados. Esto significa un grave riesgo para la seguridad física de los usuarios, lo cual, de ser información correcta, presupone gran irresponsabilidad de quien tomó las decisiones respecto a los cambios, lo cual, además le convierte en causante involuntario de las muertes de los pasajeros que fallecieron en el accidente acontecido en el puente elevado de Tláhuac.

Lo más grave apunta a que esa decisión habrá recaído en quien era en esa fecha el secretario de finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, Mario Delgado, quien hoy es el presidente de MORENA.

No cabe duda de que este accidente puede volver a repetirse de seguir operando la Línea 12, pudiendo causar más víctimas fatales. Por tanto, lo más sano será cerrar nuevamente esta línea, como sucedió ya en 2014 durante un largo periodo en que supuestamente corrigieron los graves errores de construcción.

Consideremos que el sindicato de trabajadores del metro ya había hecho observaciones técnicas que fueron ignoradas incluso por los funcionarios actuales, que operan dentro del equipo de la actual jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

Definitivamente este accidente pone al descubierto las peores prácticas de nuestra política: posible corrupción que motivó el cambio apresurado de proveedor de los vagones del metro cuando la obra iba muy avanzada. Esto quizá lo sepamos cuando se tengan los peritajes que prometió la jefa de gobierno de la Ciudad de México.

La prisa por inaugurar obras que aún no están valoradas a plenitud es otra de las prácticas perversas que acostumbran nuestros políticos. Gracias a esto vemos obra pública abandonada por haber sido construida de forma inconveniente. Muchos hospitales y escuelas están sin haber sido utilizados a lo largo de nuestro territorio.

Definitivamente la conclusión de este escándalo está por resolverse dentro de mucho tiempo pues los descubrimientos apenas inician.

¿Quién asumirá la responsabilidad?

¿A usted qué le parece?

 

 

 

Presidente de la Academia Mexicana de la Comunicación.
@homsricardo

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