El PAN se pierde en NL

Bisagra

Por José Páramo Castro

Las alianzas electorales comienzan a depurar, por sí solas desde ahora, la cantidad de partidos políticos con los que México contará para 2024.

Acción Nacional tenía en Nuevo León un bastión propio, ahora en esa entidad puede perder el registro ante la marginación de la población al surgir una alianza para la gubernatura que estará en juego el próximo año.

EL PRI se alió en la entidad con el único partido con el cual podría unirse el PAN, el PRD, que hará coalición con el tricolor, aunque en el estado no tenga registro formalmente. Así que la militancia nuevoleonesa, que no es mucha, apoyará a un PRI debilitado y sin ganas de luchar por su membrete.

A la hora de las alianzas los líderes con fuerza estatal se olvidaron de la existencia de Acción Nacional. La cúpula panista dejó en manos de los líderes estatales toda negociación, fracasaron. La inexperiencia, por decir lo menos, de su líder nacional impidió viajar a Monterrey para tratar de unirse a partidos verdaderos para las elecciones, sólo le queda ahora el membrete agonizante de los perredistas.

La alianza fuerte de la entidad está alrededor de la candidata Clara Luz Flores, quien será postulada por cuatro partidos, donde no forma parte el PRI; sin embargo, los priistas seguramente votarán por ella, no sólo por la carencia de candidato fuerte para la gubernatura sino porque el esposo de la actual alcaldes de Escobedo, Nuevo León, es esposa de Abel Guerra, priista de pura cepa, varias veces líder estatal del tricolor, y con una gran capacidad de convocatoria dentro y fuera del partido, sobre todo en el ámbito electoral.

De tal manera que el PRI, sin liderazgo fuerte en la entidad, sin líder sólido y con una vocación de simulación -votará por la candidata de otro partido y hasta reclamará ante los medios fraude electoral, como priistas, después de haber votado en contra de su partido- no tendrá buenos resultados en las urnas en junio del próximo año en Nuevo León. Dejará al PRD colgado de la brocha.

La candidatura de Clara Luz debió unir al PRI con Morena, pero ante la insistencia de algunos que quieren darle acta de paternidad de Morena al PRI, prefirieron hacer la alianza de manera discreta, pero evidente. La estructura del PRI exige alianzas, aunque sea de este tipo para sobrevivir.

EL PAN vive la peor racha electoral de su historia. Con el peor liderazgo nacional de su existencia, y una estrategia de golpeteo que lejos de desgastar al contrincante lo fortalece, pareciera encaminarse a una derrota electoral peor que la de 2018.

Lo cabe duda de que la geografía electoral cambiará el próximo año, desechando lastres que debieron quedarse en el camino desde hace mucho tiempo. México vive momentos en los que no cabe un conservadurismo que dejó de caminar y se quedó atascado en las ideas de hace un siglo. El PAN cuando nació ya era conservador con un olor a sangre de los cristeros e ideas que olían a rancio. El pasado como la mejor época de su vida y así lo pronosticaron hasta que se convirtió en realidad.

El PAN como partido político dejó de trabajar, obedeció órdenes de instancias diferentes a la ideología que le dio origen y se dedicó a desgastar a un gobierno que dejó de voltear a verlos desde hace mucho tiempo.

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