El Papa pide a periodistas informar

Llamada de atención

Toda profesión conlleva riesgos haya pandemia o tormentas, la comunicación es parte de la democracia y de la vida contemporánea

Por Ángel Álvaro Peña

Cuando los periodistas son noticia es que algo muy malo sucede en el mundo y el llamado del Papa Francisco es un llamado de atención que debemos tomar quienes nos dedicamos a informar.

Claro, Hay condiciones ineludibles para informar como es el hecho de hacerlo con la verdad. Sin embargo, en México, hay quienes se basan en mentiras para tomar su palabra como un disparo a sus contrincantes políticos.

También en México se vive el otro extremo, que por informar con la verdad se arriesga la vida y ya ha habido muchos asesinatos de periodistas en el país, tantos como si estuviéramos en guerra.

Mientras que existe un Mecanismo que protege a los comunicadores, que pareciera convertirse en el garante de la impunidad, y se especializa en la publicación de esquelas de los periodistas.

El Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, nace en junio de 2012, en el sexenio del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, para proteger la integridad de los comunicadores y defensores de derechos humanos. Y es precisamente a partir de esta fecha cuando más se han intensificado las agresiones contra quienes debe proteger, como si dicha oficina, encabezada por Jorge Ruiz, colocara en la línea de fuego a las víctimas.

Ahora, el Papa Francisco pidió a los periodistas que salgan a la calle, hablen con las personas y acudan al lugar donde se producen las noticias, en lugar de quedarse en las redacciones tras la pantalla. Seria advertencia ante un periodismo que muestra su pasividad a la hora de abrir un diario o encender la televisión.

Hace unos días un diario mexicano de cobertura nacional escribió: “Hacen falta periodistas, sobran comentócratas”, y es que el mundo padece un esquema de apatía informativa, donde se pondera el activismo de los propietarios de los medios y se le da un lugar secundario a la información, no sólo es por no asistir al lugar donde se generan las noticias, es que las empresas periodísticas del siglo pasado parecieran estar pasmadas en México y el resto del mundo y tiene problemas de identidad porque todavía no se definen si son empresas o agentes de responsabilidad social.

El Papa señaló: “La crisis del sector editorial puede llevar a una información construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales; en el celular, sin salir nunca a la calle, sin desgastar las suelas de los zapatos, sin encontrar a las personas para buscar historias”: Mensaje difundido por el Vaticano con motivo de la Jornada mundial de las comunicaciones sociales que se va a celebrar el próximo 16 de mayo.

El Papa Francisco, como líder de una de las iglesias más importantes del mundo, exige de un gremio regresar a la responsabilidad social y el compromiso histórico del que nunca debieron apartarse. Y en México hay mucho de activismo y poco de información.

La exagerada cobertura de lo que sucede en Estados Unidos con la unción del nuevo presidente y los comentarios gratuitos al respecto, recuerdan el interés de los conservadores que favorecieron la llegada de Maximiliano de Habsburgo en 1864, ante el llamado de quienes sentían que perdían sus privilegios durante el periodo presidencial de Benito Juárez. Claro, con la ayuda de la Iglesia católica de aquel entonces que no quería perder sus propiedades en México.

Para algunos grupos de periodistas la tecnología lo es todo, incluso un fin en sí mismo y no se dan cuenta que se trata de una herramienta que debe facilitar su trabajo, pero no sustituye su tarea en nombre de la modernidad, porque se corre el peligro de tergiversar la realidad y quedarse sólo en la superficie de la información sin darle contexto.

El Papa Francisco conoce muy bien el lado oscuro de la prensa, no sólo es el primer Papa latinoamericano sino que es argentino, testigo de la labor de los medios a la llegada de una de las dictaduras militares más sangrientas en la historia del continente, encabezada por el general Rafael Videla.

En su biografía muestra cómo apoyaba a los perseguidos por las fuerzas represoras de su país y era testigo de las atrocidades del régimen mientras la prensa de su país callaba. En México la parcialidad de algunos medios tiene remitente y destinatario últimamente. Esto nadie puede negarlo, porque, además, son muy obvios.

Sin importar la religión que se profese, la llamada de atención de un líder que representa a los católicos del mundo debe tomarse muy en cuenta porque principalmente Francisco, tiene una visión muy cercana a la realidad latinoamericana, desde donde la prensa ha sido utilizada por intereses poderosos, muchas veces ajenos al país donde operan y, por otro lado, la violencia ejercida contra los comunicadores es algo que conoce de cerca, ya que durante la dictadura de Videla hubo 101 periodistas desaparecidos y 223 asesinados.

Para seguir el discurso del líder moral de los católicos, con mil 313 millones de creyentes, es necesario que los medios y los comunicadores hagan un examen de conciencia sobre lo que han hecho y lo que por obligación deben hacer. La dinámica habitual de las redacciones se ha perdido en todo el mundo desde mucho antes de la pandemia.

Una parte del periodismo en el planeta está enferma de consignas y deben sanarse antes de que sus clientes, lectores, audiencia o escuchas les den la espalda.

Es necesario terminar con la letal alternativa de los periodistas mexicanos: si dicen la verdad, los matan; si mienten, faltan a su profesionalismo. Hay otros caminos y responsabilidades dentro de las propias autoridades que no se cumplen, es por ello por lo que la comunicación está perdiendo credibilidad y ganando enemigos como si se tratara de un partido político.

 

 

 

Foto: Vatican.va

00
Compartir