El reparto del billete en Veracruz

•En el gobierno duartista hay dinerito para muchas cosas, como por ejemplo, para que Dominga Xóchilt siga usufructuando dos camionetas con cuatro guardaespaldas
•En contraparte, el dinero escasea para pagar sus becas a estudiantes pobres y jodidos

En el gobierno de Veracruz… hay dinero para que durante su tiempo como diputada local Ana Guadalupe Ingram haya estrenado vestidito y trajecito de marca y zapatos y ropa interior todos los días.

También hay dinero para que Dominga Xóchilt Tress Gasperín, despedida como directora de Espacios Educativos de la SEV, siga usufructuando dos camionetas blancas oficiales más cuatro guardaespaldas.

Y hay dinero para publicar todos los días un cuarto de plana en varios periódicos de la ciudad de México cacareando los boletines oficiales.

Y para sembrar plantitas en el bulevar jarocho con un costo de diez millones de pesos que fueran arrasadas en el carnaval y, por lo tanto, el dinero se fue a pique.

Y para remodelar el Centro Histórico de la declarada por decreto “la ciudad más bella de México”, con una gigantesca mole donde de día el sol canicular ahuyenta a los paseantes y turistas y de noche el miedo y el temor a la inseguridad se aposenta.

Hay dinero para comprar en medio millón de pesos, más una concesión de taxis, al candidato panista a diputado federal por el distrito de Acayucan, como es la fama pública alrededor de Érick Lagos Hernández, que así allanó una vez más el camino al triunfo en las urnas.

Y de igual manera para abrir una cadena de periódicos de norte a sur y de este a oeste de la tierra jarocha, en nombre de lo que José López Portillo denominaba “el orgullo de mi nepotismo”.

Hay lanita fresca para remodelar iglesias con una inversión millonaria a fin de tener contenta a la elite eclesiástica que nunca, jamás, bueno, de vez en vez, una vez al año, digamos, se ocupa de los grandes y graves pendientes sociales como la miseria, la pobreza y la jodidez, y el desempleo, los salarios de hambre y la migración y la pésima calidad de vida y de salud y de seguridad en la vida y en los bienes.

“NO TIENEN LLENADERA”

Hay dinero para que los precandidatos priistas estén caminando en su campaña con gastos bajo sospecha, pero que en el ánimo colectivo, en el sentir ciudadano, en la percepción popular, provienen desde las arcas oficiales, pues el pacto consiste en ganar, mínimo, unas 16 curules federales que habrán de entregarse en charola de plata al presidente de la república.

Hay dinero para que las arcas oficiales sean saqueadas con toda la impunidad del ORFIS, Organo de Fiscalización Superior, y la Comisión de Vigilancia del Congreso. Desde el caso Sara Luz Herrera, sin juzgar por la denuncia penal interpuesta por el alcalde Tavo Ruiz por daño patrimonial de 38 millones de pesos y el caso de Guadalupe Porras, expresidenta municipal de Minatitlán, hasta los soberanos casos con la denuncia de la Auditoría Superior de la Federación por las irregularidades en más de 6 mil millones de pesos para el ramo educativo y más de 4 mil millones en el ramo de salud.

Hay centavitos frescos para planchar a los 45 de los 50 diputados locales a fin de que votaran fast track la mini gubernatura de dos años, más la reelección de diputados locales y alcaldes, síndicos y regidores por 20 años consecutivos, más la Fiscalía por nueve años, más el crédito de 5 mil millones de pesos, todo en paquetito levantando el dedo.

Hay dinero para convencer al diputado Julen Rementería del Puerto para declinar la candidatura a diputado federal, donde la encuesta lo perfilaba como favorito, a fin de allanar el camino a las urnas de la gran revelación priista Ana Guadalupe Ingram.

Hay lanita constante y sonante para la compra de residencias, departamentos, condominios de lujo en el extranjero, cuentas bancarias, ranchos, ganado, y hasta

aviones, como se ha dejado constancia en tiempo y forma de la versión popular de que la generación fidelista “no tiene llenadera” como tampoco su gurú y maestro.

En contraparte, no hay dinero para pagar los 1,500 millones de pesos de deuda a la Universidad Veracruzana y los 200 millones de deuda a los estudiantes becarios y los mil millones a los miembros de la CANACO y CMIC de Xalapa, y los 1,600 millones a los magnates de los medios, entre otras cositas desventuradas…

POSDATA: La Auditoría Superior de la Federación ha rendido cuentas… Veracruz es la entidad federativa con más lodazal en el manejo de los recursos federales… El desaseo administrativo es incalculable… Y por más que desde el duartismo pretenden taparse del aguacero con una sombrilla, los hechos los denuncian

Por: Luis Velázquez

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