El rey del cuento

Postigo

Por José García Sánchez

El comunismo le ha servido más a la derecha que a la izquierda. Se trata de un mantra utilizado para asustar a quienes guardan un vocablo en el cajón de lo oscuro y lo siniestro. Para la izquierda el comunismo es parte del pasado, que no volverá a ser factor de debate ni en el interior de sus filas.

Pero la derecha lo tiene como un estandarte de lucha más parecido aun espantapájaros que a un ente real. Así, camina e la mano de la ignorancia impuesta de los pueblos y de la desinformación intencional de las sociedades para seguir colocándolo en el discurso cada vez que considera necesario ondear la bandera del pasado.

Las ideas de izquierdas son calificadas de antiguas, pero quienes lo dicen son personas que defienden la antiquísima monarquía e, incluso quieren sentirse parte de ella. El vocablo monarquía proviene del griego, que la nombra y da vigencia absoluta cuando el poder de un solo hombre imperaba en la cuna dela democracia.

EL mando de un solo hombre por designio divino proviene desde las dinastías de la antigua China, de los faraones de Egipto, los monarcas fenicios. La monarquía es la forma más vieja de gobierno en la humanidad,

Actualmente hay más de 40 países con monarquías con diferentes niveles de influencia en la política, los hay quienes mandan y los que sólo están de adorno, en todos los casos se trata de un sector parasitario de la población.

Los hay represivos y violentos como el rey Mohamed VI de Marruecos o corrutos hasta la coronilla como el de España. Hay toda una gama de reinados. Todos coinciden en que son monarcas por la voluntad de Dios, no por el pueblo.

Desde la perspectiva de las derechas la monarquía es mejor que el fantasma del comunismo, cuya vida productiva desapreció antes de consolidarse. La monarquía es una realidad, el comunismo un recurso publicitario de una derecha que lo presenta como sinónimo de Satanás.

Religión, fe y religión son parte esencial en la monarquía, de tal suerte que para defender este sistema de los enemigos ancestrales y contrincantes políticos crean otra fantasía mayor sobre el ateísmo, maldad y violencia de los comunistas, socialistas, progresistas, para ellos todos son iguales, o incluso contra algunos frentes democráticos que ven en la monarquía lo que es: una pieza del museo de la fantasía.

La monarquía existe en los cuentos infantiles, el príncipe azul es heredero del trono, que hará feliz no sólo a su pareja sino al pueblo que lo honra. Esa es la idea de la fantasía infantil que, como sucede con la monarquía, tiene vigencia en los sueños de niños, adolescentes y, lo peor de adultos.

Son esos ingenuos escuchas del príncipe y la princesa que reinarán para hacer felices a todos, pero sobre todo a ellos mismo, quienes ahora adoran a los que intentan ser lacayos de la monarquía española, con los mismo s discursos que los reyes. Defendiendo la matanza de indígenas en nombre de los intereses de la corona y disfrazando los asesinatos con la implantación de la misma fe y el mismo Dios que entronizó a sus monarcas.

Es el caso del presidente del partido VOX de España, Santiago Abascal, quien gobierna el partido desde su fundación, en 2013, como si se tratara de un reyezuelo, claro, con la respectiva bendición de Dios.

LA democracia y la monarquía no son sólo dos regímenes políticos sino regímenes políticos de tiempos distintos, con muchos siglos de diferencia en la fecha de su creación, pero sin fecha de muerte, aunque su caducidad haya vencido hace muchos años.

00
Compartir