El Señor Fiscal

•He aquí un recuento de doce grandes y graves pendientes de Luis Ángel Bravo Contreras, a los que sigue dando la vuelta, armando en contraparte su mundo color de rosa

Por: Luis Velázquez

Muchos, demasiados pendientes tiene el Fiscal General de nueve años, Luis Ángel Bravo Contreras.

Uno. Desaforado el presidente municipal de Medellín, Omar Cruz, acusado del asesinato intelectual del reportero y activista social, Moisés Sánchez Cerezo, llevarlo a la cárcel.

Dos. Con un permiso solicitado por el alcalde de Fortín, Armel Cid, acusado de madreador de mujeres, aterrizar el desafuero, y dar curso legal a la denuncia penal en contra para de igual manera enviarlo a prisión.

Tres. Descongelar la denuncia penal del alcalde de Alvarado, Gustavo Ruiz, en contra de su antecesora, Sara Luz Herrera Cano, por daño patrimonial de 40 millones a las arcas municipales.

Cuatro. Descongelar la denuncia penal del ex secretario de Infraestructura y Obra Pública, Gerardo Buganza Salmerón, interpuesta por el director jurídico, Emeterio López Márquez, en contra de 35 constructoras y algunos ex titulares de SECOM (desde Raúl Zarrabal Ferat hasta Marcos Theurel Cotero) que desviaron el recurso oficial, entre ellos, el caso del Túnel Sumergido, elefante blanco desde el fidelato.

Cinco. Dar curso a tantas denuncias penales de familiares de desaparecidos, quienes cada vez que por ahí corre la versión del hallazgo de fosas clandestinas corren presurosos esperando, mínimo, hallar el cadáver del pariente.

Y que, bueno, como ocurrió en la última versión de un bar jarocho, irónico y burlón, Bravo Contreras dijo que en efecto, habían encontrado el cadáver… de un perro.

Seis. El alto grado de impunidad de norte a sur y de este a oeste de la tierra jarocha con los secuestros y los feminicidios, cuya estadística es manipulada, ocultada, menospreciada y despreciada ante Seguridad Nacional, con el argumento tan cacareado de que aquí no pasa naaada.

Siete. El asunto pendiente del asesinato de diez reporteros y fotógrafos, más tres desaparecidos (Hueyapan, Acayucan y Cardel) acontecidos en los años aciagos de 2011, 2012 y 2013.

Y más porque desde el gobierno del estado aseguraron que en el 90 por ciento de los casos se trató de ajustes de cuentas, ejecuciones, venganzas, porque los trabajadores de la información estaban ligados a los malandros, pero sin aportar pruebas, evidencias, coincidencias, grabaciones, ligas, hechos y datos.

RESTAURAR LA CONFIANZA CIUDADANA

Ocho. Incluso, los casos pendientes de los reporteros asesinados en los sexenios de Fidel Herrera Beltrán y Miguel Alemán Velazco, entre ellos, los siguientes:

Luis Daniel Méndez Hernández, 22 de febrero, 2009, Huayacocotla. Estación de radio La poderosa.

Roberto Marcos García, 22 de noviembre, 2006. Revistas Testimonio y Alarma.

Hugo Barragán Ortiz, 1 de noviembre de 2005, Xalapa. La Crónica de la Cuenca.

Raúl Gibb Guerrero, 8 de abril, 2005, director de La Opinión, de Poza Rica.

José Miranda Virgen, 16 de septiembre, 2002, en Boca del Río. Diario del Istmo.

Nueve. Esclarecer, mínimo, identificar, el número incalculable de muertos que ha dejado la violencia, muchos de cuyos cadáveres sepultados en la fosa común y/o que permanecen en el Forense en calidad de desconocidos.

Diez. Esclarecer el número indescifrable de cadáveres arrojados a los ríos Blanco y Coatzacoalcos, además de los tirados en los pozos artesianos de agua dados de baja en la ruta Omealca a Tezonapa, además de tantos y tantos cadáveres tirados en medio de los cañaverales.

Once. Agilizar los miles de expedientes de ciudadanos solicitando justicia, archivados en las agencias del Ministerio Público.

Doce. Restaurar la confianza ciudadana en la administración justa, pronta, ágil y expedita de la justicia en Veracruz.

Se trata, a primera vista, de una carga demasiada pesada, pero, bueno, el Fiscal tiene dos años por delante del sexenio próspero, más los dos años de la siguiente gubernatura, más cinco de los seis del periodo 2018-2024, hasta completar nueve como el Gran Señor Fiscal.

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