El tiempo del fogoso, El tiempo de Duarte

•Tiempo de la humillación

PASAMANOS: Por alguna razón sicológica, siquiátrica, neurológica y/o putativa, el gobernador de Veracruz permite que su antecesor, el góber fogoso y gozos, le pise la sombra… Tal cual ocurrió con la ceremonia priista efectuada en Xalapa el sábado 18 cuando el presidente del CEN del PRI bendijo a los candidatos del tricolor y el PVEM a diputados federales… El fogoso y gozoso se adueñó del escenario cuando, caray, era sábado y Javier Duarte bien pudo cumplir con su responsabilidad priista como jefe nato del partido en la tierra jarocha… Por el contrario, de igual manera como en otras ocasiones el fogoso se ha adueñado hasta de la Casa Veracruz, la residencia oficial de Duarte, ahora también del tinglado político y mediático… Y más porque en otras entidades federales los gobernadores han acompañado a los candidatos de su partido a los eventos electorales, claro, en día de asueto, como son el sábado y el domingo…El hecho resulta inconcebible… Y más, porque el ex ya tuvo su espacio y tiempo constitucional… Y más porque en el transcurso del sexenio él mismo ha cacareado que quien gobierna está en palacio; pero quien manda en la avenida Río Pánuco, de igual forma como en su momento operaba Plutarco Elías Calles con los presidentes que impuso, a saber, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez, en tanto al último de ellos, Lázaro Cárdenas del Río, lo expulsó a Los Ángeles con todo y piyama color verde que tenía cuando estaba leyendo en la madrugada el libro “Mi lucha”, de Adolfo Hitler, su héroe de la historia… Sin ningún pudor, pues, sin guardar las formas, ni tampoco el principio básico de Patricio Chirinos de que el respeto al sexenio ajeno es la paz, el fogoso sigue pisando la sombra de Duarte…

BALAUSTRADAS: Hoy es el tiempo constitucional de Duarte en Veracruz… Además, Duarte ha otorgado demasiadas, excesivas concesiones políticas y económicas a su antecesor, para que siga fastidiando la vida; pero más, mucho más, evidenciando el principio básico de la legalidad y la legitimidad y la gobernabilidad y el Estado de Derecho… Basta y sobra referir que en ningún momento, Duarte procedió en contra del fogoso ni tampoco de su gabinete legal y ampliado, digamos, con una denuncia penal en la procuraduría de Justicia, pues entonces, como ahora existía demasiada tela de donde cortar… Además, los aciertos y errores de Duarte son y serán los suyos, pues el fogoso descarriló a Veracruz durante seis años… Por eso mismo, resulta inverosímil que el fogoso se haya metido en el evento priista con César Camacho Quiroz, el presidente del CEN del PRI, y adueñado del escenario, ante la rara y extraña ausencia de Duarte que, bueno, le habría dejado todo al ganador para lucirse como torero en tarde de luces… Más, mucho más indicativo y significativo porque Duarte es el jefe del Poder Ejecutivo Estatal y e l fogoso le sigue restando certidumbre y confiabilidad y, al mismo tiempo, lo sigue humillando ante la propia elite y familia y militancia tricolor…Podría entenderse si se parte de que el hijo putativo actúa así ante el padre putativo… Pero, ojo, la dependencia psicológica, psiquiátrica y neurológica es una, que habrá de darse, en todo caso, en la relación personal, pero por encima de tales hechos y circunstancias está la santa investidura de que hablaba Adolfo Ruiz Cortines… Pero más, mucho más, la dignidad humana, moral, ética, política y social de Duarte… Y más, mucho más, los 8 millones de habitantes de Veracruz que tanto confiaron y esperaron grandes expectativas de Duarte para terminar así, humillado por y ante el fogoso…

ESCALERAS: ¡Qué caro ha salido a Duarte el pago de la gubernatura!… ¡Qué humillación tan más grande de un maestro a su discípulo!… ¡Qué generoso Duarte que tal cual mereciera ser canonizado en el altar de la política nacional!… ¡Qué pecados estará pagando Duarte para llegar a tal dimensión de la naturaleza humana!… ¿Cómo, de qué manera lo juzgará la historia?… ¿Un hijo putativo ejemplar?… ¿Un indolente en el ejercicio del poder y la tarea de gobernar?… ¿El hijo putativo a quien le robaron la dignidad humana y le enseñaron la sumisión?… ¿Y a cambio de qué?… ¿De volverse invencible, cortador de listones, hazmerreír ante la elite política nacional, un títere del fogoso?… Abelardo L. Rodríguez ante Plutarco Elías Calles se enriqueció con sus negocios de prostíbulos… Pascual Ortiz Rubio mereció el apodo de “El nopalito”, porque todo se le resbalaba… Emilio Portes Gil se refugió en sus artículos periodísticos para olvidar el agravio… Lázaro Cárdenas ejerció a plenitud su dignidad humana y nada ocurrió, ningún cisma ni sismo político… Pero, además, una cosita es la gratitud en el caso de Duarte con el fogoso y otra, años luz de distancia, la sumisión y el vasallaje… ¡Qué desencanto tan más grande de un joven político que tuvo la oportunidad de la historia para desempeñarse como un gran gobernador!… ¡Y eso que su héroe de la historia es Francisco Franco, 33 años en el poder español, sin que nadie le pisara la sombra!…

Por: Luis Velázquez

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