El Veracruz de Duarte reúne lo peor de Granier, Yarrintón y Moreira

El Veracruz de Javier Duarte de Ochoa reúne lo peor de tres ex gobernadores del país –Andrés Granier, Tomás Yarrinton, Humberto Moreira. Aquí, como el Tabasco, se presume un mal uso de recursos públicos. Aquí, como Tamaulipas, se habla de inseguridad y violencia. Aquí, como en Coahuila, se habla de sobre endeudamiento y fosas clandestinas.

Y por tanto, las hipótesis de que Duarte de Ochoa termine su mandato en medio de cuestionamientos públicos, e incluso, perseguido por la justicia – como los ex gobernadores-, no suena descabellada.

Ahora que la Auditoria Superior de la Federación (ASF) informa que el gobierno de Javier Duarte de Ochoa incurrió en el manejo irregular de recursos públicos, es imposible no pensar en el ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier.

Antes de que el gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo fuera procesado por un desfalco al erario público y lavado de dinero, la Auditoria Superior de la Federación hizo varias observaciones del tipo de las que ahora le hace Duarte.

En una ocasión, la ASF hizo observaciones a Granier Melo por 4 mil millones de pesos y luego por 5 mil millones de pesos. Aunque, al final de su administración habló de observaciones en un total de 20 mil millones de pesos, del presupuesto público.

Ahora, la ASF ha dicho que el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, es de todos los gobierno estatales del país, el que mayor observaciones tiene en el uso y manejo de recursos públicos. Ha observado al gobierno duartista, por el manejo inadecuado de 7 mil millones de pesos.

Pero Veracruz no solo se parece al Tabasco de Andrés Granier. Cuando uno sigue la pista a los incidentes delictivos que se presentan en tierras veracruzanas, se encontrará con que el estado se parece mucho al Tamaulipas de Tomás Yarrinton, quien tiene un proceso abierto por extorsión y lavado de dinero en Estados Unidos. Aquí, como en los tiempo de Yarrinton se habla de levantones, asaltos, secuestros, desaparecidos, en total impunidad.

Y si uno analiza un poco más los acontecimientos de Veracruz, pronto se da cuenta de que también se parece al Coahuila de Humberto y Rubén Moreira. Con el primero por el gusto de contratar deuda previo a cada proceso electoral; y con el segundo, por la cantidad de fosas con restos humanos, halladas bajo su mandato.

¿Cuál es el futuro que espera al gobernador Javier Duarte de Ochoa? ¿El capital político que tiene, le servirá para librarse de un proceso similar al de Granier? ¿Los diputados federales que serán elegidos en estos comicios lo respaldarán? ¿Tiene los contactos políticos suficientes para negociar su impunidad?

Es imposible adelantarse a los tiempos, pero de entrada, habría que observar que el senador priísta de la República, José Yunes Zorrilla ha dicho que pondrá especial atención al manejo de los recursos federales que él y otros actores políticos han gestionado para la entidad.

Además, habría que tomar en cuenta que la relación con el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, no es la más cordial, y que el acérrimo crítico de la administración actual, Miguel Ángel Yunes Linares, llevará sus denuncias a la cámara de diputados.

Las piezas comienzan a moverse, ya se verá si Duarte de Ochoa y sus secretarios, rendirán cuentas o concluirán su gestión en la impunidad.

(Con información de e-Veracruz/ Circo, maroma y Grilla)

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