El Veracruz de un hombre: Fidel Herrera, y una mujer: Carolina Gudiño

Por supuesto se trata de una concesión, un privilegio, una concesión a Fidel Herrera.

Desde luego, jugó con todo para imponer a su hijo Javier como candidato uninominal a diputado federal por el distrito de Cosamaloapan y perdió.

Pero, al mismo tiempo, ganó. Jugaba en un carril de varias bandas. Y por eso le obsequiaron la candidatura para su discípula más amada.

La tuxtepecana Carolina Gudiño Corro.

La misma que dejó tirada la dirección del Instituto de la Mujer para irse de diputada local.

La mismita que tiró la curul local para irse por la federal.

La mismita que tiró la curul federal para brincar a la presidencia municipal de Veracruz.

La mismita que efectuó las tres campañas electorales con cargo al erario, como primera hipótesis, en el sexenio de Fidel Herrera.

La mismita que sembró resentimientos entre la elite priista sin ton ni son, entre ellos, el más encendido y quien más la odia… el subsecretario General de Gobierno, Marlon Ramírez.

La mismita que pidió a su maestro y gurú y tlatoani, Fidel Herrera, la candidatura a diputada federal por el distrito de Veracruz, pero se impuso Ana Guadalupe Ingram.

Y ahora, ni hablar, si Sergio Pazos junior tumbó a Raúl Zarrabal, a Yolanda Gutiérrez Carlín y a un almirante naval como aspirantes a la curul federal y a Raúl Zarrabal como

candidato a la alcaldía de Boca del Río, ahora la Gudiño tumba a Sergio Pazos de la nominación al Congreso de la Unión.

Una concesión, pues, como en los tiempos de Plutarco Elías Calles que solía repartir cargos públicos de norte a sur y de este a oeste a los caciques regionales a cambio de pacificar la región y ganar las elecciones.

Una parcela de poder más para que el góber fogoso y gozoso que solicitó un crédito de diez mil millones de pesos al cuarto para las doce del fin de su sexenio, a tal grado que impuso a un imberbe, Antonio Ferrari Cazarín, como secretario de Finanzas, porque el titular, el cuñado de Manlio Fabio Beltrones, renuente a firmar el crédito, prefirió renunciar.

Una concesión para Fidel Herrera quien dejó una deuda espantosa a Javier Duarte, quien fue obligado a decretar la austeridad republicana en el primero, segundo, tercero, cuarto y quinto año de gobierno, a tal grado, incluso, que ahora ninguna obra pública trascendente existe en un municipio, en una región.

Pero, además, arrastrando deudas a proveedores y servidores públicos que van desde estudiantes becados hasta pensionados, sin mencionar a constructores.

Tal cual el premio a Fidel Herrera.

¿Un premio, la candidatura de Carolina Gudiño sólo porque el góber fogoso y gozoso nombró a Javier Duarte su candidato a gobernador y le hizo ganar en las urnas?

¿Un premio, la candidatura a Carolina Gudiño sólo porque Fidel Herrera ungió subsecretario y secretario de Finanzas y diputado federal y jefe del Poder Ejecutivo a Javier Duarte?

Y, entonces, ¿todo el dispendio y el derroche sexenal de Fidel Herrera que tantos apretones de cinturón han significado para Duarte?

¿Y todas las canonjías que en los últimos cinco años le ha dado Duarte a Fidel y quizá hasta su familia?

Y, bueno, ¿entonces, dónde queda el destino humano, social y económico, educativo y de salud de los 8 millones de habitantes de Veracruz con la miseria, la pobreza y la jodidez y el desempleo, los salarios de hambre y la migración?

No se vale.

COMPONENDAS PARA TENER CONTENTA A LA GUDIÑO

Y no se valen las componendas sólo para quedar bien y agradar y tener contenta a Carolina Gudiño, quien nunca, jamás, por ejemplo, mostró interés por alfabetizar a las personas del municipio jarocho que no saben ni leer ni escribir, ni menos, mucho menos para dignificar la vida.

Y quien, además, nunca, jamás, fue puesta bajo evidencia y sospecha del ORFIS y la Comisión de Vigilancia porque, ni hablar, Fidel manda.

Si antes se decía que “¡ya estamos hasta la madre!”, ahora se afirma “¡ya basta!”.

La Gudiño ni Fidel son Veracruz.

Pero, además, ya basta del Veracruz de un solo hombre donde el destino social y económico y de vida de los 800 mil indígenas y los dos millones de campesinos valen un sorbete.

LOS ENEMIGOS VUELVEN A ENCONTRARSE

En fin…que una vez más, los enemigos roñosos desde hace 22 años, Fidel Herrera y Miguel Ángel Yunes Linares, habrán de enfrentarse.

Yunes Linares, abanderando la causa de Paco Gutiérrez de Velasco, el candidato panista a la curul federal y Fidel Herrera defendiendo con todo a su discípula, Carolina Gudiño.

La política, reducida al resentimiento y el odio entre dos políticos mesiánicos que de una vez debieran partirse la eme en un duelo y quienes, no obstante tantas acusaciones mutuas, ninguno ha interpuesto una denuncia penal en la procuraduría de Justicia de la nación.

El emperador Adriano envió a su mujer al otro lado del reino para vivir a plenitud con un efebo de 17 años, Antínoo.

Fidel Herrera se entrega por completo a su Carolina Gudiño, la María Magdalena que tanto amaba Jesús de Nazareth.

¿WATERLOO PARA YUNES LINARES?

En el chirinismo, Yunes Linares maniobró para que el PRI lanzara a Fidel Herrera como candidato a diputado federal por el distrito de Boca del Río, con el único objetivo de su derrota, de igual manera que durante el fidelato el góber fogoso y gozoso nombró a Felipe Amadeo Flores Espinosa abanderado a la curul federal al distrito de Huatusco,

también para perder ante el cacique magisterial Rafael Ochoa, entonces el líder de más confianza de la profe Elba Esther Gordillo.

Así, tanto Fidel ganó ante la maniobra sórdida de Yunes y también Flores Espinosa ganó ante el maquiavelismo putrefacto de Fidel Herrera.

Ahora, Fidel operó ante Javier Duarte para nominar a Carolina Gudiño candidata por Boca del Río, quizá, acaso, para empujar su derrota, toda vez que Boca del Río es feudo de los Yunes azules.

Pero, cuidado, si Yunes Linares pierde la curul federal con Paco Gutiérrez, en automático podría quedar descarrillado para la candidatura panista a gobernador el año entrante.

Y si gana, se trepará en la cresta de la nube.

Y es que el distrito federal de Boca del Río está integrado con un padrón electoral de 283 mil 557 personas mientras la lista nominal es de 272 mil 081 votantes.

Pero ocurre que entre el 65 y el 70 por ciento de tal población electoral se ubica en la zona sur del municipio de Veracruz, las colonias proletarias sobre todo, mientras el resto, un 30 por ciento, está en Boca del Río.

Y por ahí podría abrirse un Waterloo para los Yunes azules.

DOBLEGÓ FIDEL A DUARTE

En el año 2010, Fidel Herrera azuzó la esperanza, mejor dicho, ofreció la candidatura priista a gobernador a Javier Duarte, Pepe Yunes Zorrilla, Héctor Yunes Landa, Ranulfo Márquez Hernández… y a Carolina Gudiño Corro.

Por eso, cuando el góber fogoso y gozoso inclinó el dedazo por Duarte, hasta el último momento, incluso, en la víspera, la Gudiño se emperró con la nominación y la peleó.

Es más, mientras una noche en casa de Ranulfo Márquez las partes pelearon con Duarte, el más duro de todos en contra de JD fue Ricardo Landa, “El gato modorro”, por otra parte, Alberto Silva Ramos, Salvador Manzur y Marlon Ramírez pelearon a morir con Carolina Gudiño, que por ninguna razón se disciplinaba, en tanto, gozoso y fogoso Fidel disfrutaba “la noche de los cuchillos largos”.

Es más, ungida alcaldesa la Gudiño, un día, Javier Duarte fue categórico con ella: “No se te olvide que yo soy el gobernador” le dijo.

Todavía más: alcaldes la Gudiño y Salvador Manzur, escindidos, fueron obligados a darse un besito en público en el bulevard cuando derribaron el llamado “arco de la amistad”, “la puerta de Alcalá”, que dividía los municipios de Veracruz y Boca del Río, en una foto posada donde se les advertía la euforia de la yugular.

Por eso, en la serenidad de los años vividos, Ranulfo Márquez exclamaba en aquellos tiempos “que los niños de Fidel se están peleando por la mamila”.

Cinco años después de aquellas pasiones desordenadas, por lo pronto, Carolina Gudiño se ha quedado con la mamila de la candidatura a la curul federal, tumbando a Sergio Pazos junior, el favorito de Duarte que le acercó José Antonio Mansur, concuño de Pazos, pues aquella de que la tuxtepecana era la favorita en la encuesta que se los crea la bruja de Sotavento.

Fidel Herrera doblegó una más a Javier Duarte.

¿Tantos favores le deberá?

Si Fidel ya tuvo su espacio y tiempo como gobernador que ahora usufructúa Duarte, ¿a qué se debe, entonces, que Fidel le haya pisado tanto tanto tanto la sombra a Duarte?

Y es que en el imaginario colectivo, en la creencia de la población electoral tanto femenina como masculina sólo existe la percepción de que en la candidatura de la Gudiño a la curul federal (la misma que antes tiró) se atravesó el corazón de Fidel y la frialdad de las neuronas fue engavetada.

El Veracruz de un solo hombre, Fidel, y una sola mujer, Carolina Gudiño. El paraíso. Su paraíso. Adán y Eva en el origen del mundo bíblico.

Por: Luis Velázquez

00
Compartir