Emite CNDH recomendación a Duarte por muerte de un bebé en hospital regional de Tuxpan

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación –40/2015—dirigida al gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa por el caso de una joven madre de 19 años y sus gemelos uno de los cuales falleció víctima de violencia obstétrica por parte de ocho médicos del Hospital Civil Regional Dr. Emilio Alcázar Castellanos, de Tuxpan.

La mujer acudió el 8 de julio del año pasado al hospital donde un primer médico reportó en su “Nota Médica” que la paciente presentaba un embarazo gemelar de 33.5 semanas, dolor cólico y endurecimiento de la matriz “ocasional”, pero no apreció actividad uterina e ignoró que el embarazo era de riesgo por ser gemelar, la mujer era primeriza y tenía amenaza de parto pretérmino.

Después de 15 días regresó al hospital y permaneció cuatro días internada sin que le realizaran un ultrasonido ni se le brindara atención médica adecuada. El 27 de julio fue intervenida quirúrgicamente y nacieron sus dos hijos.

Sin embargo, ella y su esposo fueron informados que uno de los bebés falleció por aspiración de líquido amniótico.

En todo el lapso de atención la mujer fue revisada por siete médicos que ignoraron la gravedad de la paciente y no solicitaron su traslado al siguiente nivel de atención, simplemente continuaron con el tratamiento para contrarrestar la amenaza de parto pretérmino.

Hasta el día de la cirugía fue valorada por un ginecólogo que ordenó la cesárea durante la cual se encontraron contradicciones respecto del fallecimiento de uno de los gemelos.

Según la “Nota de Enfermería” se le realizaron aspiraciones de secreciones, sin reportar presencia del líquido y en la “Hoja Única de Atención al Recién Nacido” un médico y tres enfermeras que participaron en la cirugía aseguran que si obtuvieron liquido mediante aspirado a través de sonda.

Tras concluir sus investigaciones la CNDH concluyó que los ocho médicos violaron los derechos humanos a la protección de la salud de la madre y sus bebés, a vivir una vida libre de violencia obstétrica en agravio de la mujer en el caso de la madre, al derecho a la vida en el caso de uno de los recién nacidos y a conocer la verdad sobre la atención médica otorgada a la madre.

Por ello pidió al gobierno de Veracruz tomar las “medidas necesarias” para reparar el daño a los familiares del bebé fallecido y se les otorgue atención médica y psicológica, así como dotar al nosocomio de medicamentos, mobiliario, equipo médico en buenas condiciones y suficiente personal.

Asimismo, le pidió adoptar “medidas efectivas” para garantizar que los expedientes clínicos estén debidamente integrados; que el personal médico se certifique y recertifique ante los Consejos de Especialidades Médicas; impartir cursos y talleres de capacitación y formación en derechos humanos con perspectiva de género y sobre conocimiento, manejo y observancia de las normas oficiales.

Además solicitó el gobierno de Duarte colaborar con la CNDH en la presentación y seguimiento de la queja que se presente ante la Controlaría General de Veracruz contra el personal responsable y en la inscripción de las víctimas sobrevivientes y los familiares agraviados en el Registro Estatal de Víctimas para que tengan acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral.

Con información de Proceso

00
Compartir