Engaño y soberbia

Por Norma Meraz

Engaño y soberbia, debería titularse la obra de teatro que monta el gobierno de la 4T.

Han transcurrido más de dos años desde que empezamos a escuchar promesas, arengas, descalificaciones, críticas a todo lo hecho en el pasado, aunado a la destrucción de obras no sólo materiales sino de instituciones que llevaron mucho tiempo construir.

La humildad en este gobierno brilla por su ausencia; la mentira y el engaño son monedas de cambio. Se habla de transparencia, cuando lo qué hay es opacidad.

Nos prometieron un crecimiento económico del 5 % , cuando ya entrábamos en recesión.

Al inicio de su gestión, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se esmeró en lucir como un hombre humilde, sencillo, y empezó por negarse a habitar en la tradicional casa presidencial de los Pinos; claro, prefirió instalarse en el Palacio Nacional, que no es cualquier casita; desapareció “en el papel” el cuerpo del Estado Mayor Presidencial, integrado por 8 mil elementos adiestrados militarmente en materia de seguridad, inteligencia y protocolo, encargado de proteger la integridad física del Presidente y su familia.

El Presidente optó primero por viajar vía terrestre en vehículo sin blindaje y custodiado por personal civil, y viajar en avión de línea comercial .

“Yo no me pertenezco” se ufana en repetir el Presidente, y tiene razón, ya no es simplemente Andrés Manuel, hoy él encarna al Estado Mexicano y al actuar como se empeñaba en caminar rodeado de la multitud, actuaba en forma ¡absolutamente irresponsable!

¡Su seguridad es razón de Estado!

A la fecha, las circunstancias que impone la pandemia lo han obligado a aceptar que lo custodie personal militar, es decir el antiguo Estado Mayor, y trasladarse en vehículo con grueso blindaje .

Ciertamente la pandemia del Coronavirus, que al principio para el Presidente López Obrador “le había caído como anillo al dedo”, hoy lo ha obligado a modificar las expresiones con las que invitaba a la gente a salir, a comer en la calle, en las fondas o restaurantes y su resistencia a usar el cubreboca, hasta que un día el COVID le juega una mala pasada y le obliga al confinamiento con asistencia médica de cabecera y aplicación de fármacos especiales que contribuyeran a su recuperación.

El Ejecutivo prometió, como muchas otras cosas, que se comprarían suficientes vacunas para inocular al 70 % de los mexicanos, entre ellos 15 millones de adultos mayores y a todo personal médico-sanitario, a más tardar a finales del mes de marzo… Pues con la noticia de que no hay suficientes vacunas en el mercado, el personal sanitario de primera línea no ha recibido la vacuna -solo algunos recibieron la primera dosis-, de adultos mayores no se ha logrado vacunar a más de 2 millones 300 mil y sólo con una dosis, y de cumplir la meta en tiempo ni hablar. El propio Presidente movió la fecha para finales de abril.

La crisis sanitaria con la crisis económica de la mano, y en año electoral, el país se sume en un silencio resignado. Y es que la política, contaminada con el poder en manos de un solo hombre, pues en el Congreso MORENA -el partido del Presidente- tiene mayoría, la Suprema Corte coptada por el Ejecutivo; ¿en dónde queda el equilibrio de poderes?

Tenemos un presidente de la República al que no le gusta oír verdades, ni que le contradigan, amén de que exige al Congreso de la Unión aprobar sus iniciativas “sin que le muevan una coma”, como ocurrió con la contrarreforma eléctrica aprobada, que hará a México desandar el camino, convertir a la CFE en el monopolio del Estado, sin competencia, y que hará más caro el consumo de luz.

Por otra parte, Pemex tendrá que ser rescatado por el gobierno, o sea con nuestros impuestos, con 12 mil millones de pesos este año para pago de su deuda .

Como mero dato, Pemex ha perdido en los dos últimos años un millón de millones de pesos porque su producción no le alcanza.

Con la aprobación de le reforma eléctrica se acrecienta la vulnerabilidad económica del país.

Pregunta: ¿por qué reservar, por dos años, la documentación del apagón reciente, por qué la esconden?

¿Qué pasó con la transparencia ofrecida por el Presidente ?

Lo qué hay es opacidad generalizada.

Es innegable que vivimos otra crisis: la de la credibilidad institucional.

¿Cómo se gasta el dinero el gobierno?

¿Acaso se ha medido el impacto que han tenido las pensiones a adultos mayores, las becas a estudiantes y jóvenes sembrando vida?

México vive con una pobreza a sueldo y una abyección política reinante que hace rodar las lágrimas a la democracia.

Más mentiras: El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado fue un niño que nació muerto. Corrupción a tope, robos, saqueos, subastas a modo, denuncias en contra de sus propios funcionarios; tres directores en un año.

Algo prohibido de tratar es el tema de la paridad de género… Al Presidente le salen ronchas, es antifeminista, ni hablar. El aduce que hay muchas mujeres en el gobierno , sí, pero fuera de esas funcionarias no se defiende a las mujeres que perciben menor sueldo que los hombres, aun cuando desempeñan el mismo trabajo, que les han quitado las guarderías donde dejaban a sus hijos seguros mientras ellas iban a trabajar, les desaparecieron las casas o refugios para mujeres violentadas… los 10 feminicidios diarios no son tema para el Presidente; sin embargo, se vale que políticos de MORENA puedan ser violadores de mujeres y, al mismo tiempo, legisladores o gobernadores.

Sin lugar a dudas la obra se llama “engaño y soberbia”.

¡Digamos la Verdad!

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