Fidel Herrera y Javier Duarte, narcopolíticos: Yunes Linares

Del Cártel del Golfo, de los Zetas luego, fluían los millones para Fidel y para Duarte. Era la cuota. Era el pago para operar libremente, encubiertos, protegidos, la policía a su servicio, el aparato judicial de su lado. Un caso de narcopolítica. Acusa Miguel Ángel Yunes Linares.

Puntilloso, el jefe del clan de los Yunes azules, panistas él y sus hijos Fernando, el senador, y Miguel Ángel, el alcalde de Boca del Río, describe la compra de protección para el crimen organizado en los días en que Fidel Herrera Beltrán iniciaba su ascenso a la “plenitud del pinche poder”.

A su campaña, embarrado el PRI, llegó dinero del narco, del Cártel del Golfo, 12 millones de dólares. A la de Javier Duarte, otra remesa.

Documenta ese hecho en el juicio que se le sigue al empresario veracruzano Francisco Colorado Cessa, alias “Pancho Colorado” en una corte de Austin, Texas, donde admitió haber lavado dinero para los Zetas, vía la compra de caballos cuarto de milla, ligado al capo Miguel Ángel Treviño Morales, el Z-40.

Pancho Colorado fue condenado a 20 años de prisión. Apeló y revirtió la sentencia, obligando a reiniciar el juicio. Uno de los testimonios, de un operador financiero del Cártel del Golfo, de nombre José Carlos Hinojosa, es la clave para llegar a Fidel Herrera.

El agente Scott Lawson, del FBI, señala a Fidel por su nombre:

“Estamos hablando aproximadamente de 2003 o 2004, Francisco Colorado se estableció como un intermediario entre Los Zetas y el gobierno de Veracruz. Ese dinero, se pagó al gobierno de Veracruz a través de Cessa, para darles libertad en el trasiego de drogas en el estado de Veracruz y, al mismo tiempo, como una manera de ayudar a Fidel Herrera a financiar su campaña como gobernador”.

Agregó:

“Con base en los interrogatorios de informantes, creo que el gobernador de Veracruz recompensó la intermediación de Cessa con los contratos otorgados por Pemex”.

Hinojosa no menciona a Fidel Herrera por su nombre. Habla del candidato al gobierno de Veracruz, que en el caso del PRI era Fidel.

Dice Hinojosa que el Cártel del Golfo pagó 12 millones de dólares para la campaña de gobernador, siendo Fidel Herrera el candidato, a cambio de protección, manos libres, todo a su favor. A eso aludía Yunes Linares en la campaña de 2004 cuando decía que había dinero del narco financiando la propuesta del PRI.

Con Javier Duarte ya no fue el cártel jefaturado por Osiel Cárdenas Guillén. Escindidos Los Zetas, el brazo armado del Golfo, el apoyo fue al nuevo candidato del PRI, en 2010, impuesto al priísmo, cómplices con su pasividad y su silencio los priístas, pues era evidente que más allá del capricho de Fidel Herrera por implantar el fidelato, la cuota garantizaba protección para el narco.

Entrevistado por Ciro Gómez Leyva para el periódico Milenio, Pancho Colorado respondió a la pregunta de si había apoyado a Javier Duarte en la campaña de 2010. “Sí, como muchos otros empresarios. ¿Pero eso qué tiene que ver? —corta de tajo Colorado tapándose los labios—”.

Colorado tiene el estatus de lavador de dinero del narcotráfico en Estados Unidos. Él dice que no, que los caballos que compraba para Los Zetas los pagaba con dinero suyo, que no le daban los recursos y él los blanqueaba. Sostiene que es extorsión pues fue obligado a pagar los caballos cuarto de milla.

Con El Universal, antes con Carmen Aristegui o donde sea, habla Miguel Ángel Yunes Linares de la condición de narcopolíticos de Fidel Herrera y Javier Duarte.

A Juli García, su entrevistadora en El Universal, se lo dice y lo detalla, en un diálogo ocurrido el 10 de septiembre.

“Miguel Alemán gobernó relativamente bien, él dejó una deuda de tres mil millones de pesos (…) Después arribó una banda que llegó a gobernar Veracruz (…) Lo digo en sentido del derecho penal (…) Llegó un grupo de personas que se asocian para delinquir, esta banda la encabeza Fidel Herrera Beltrán quien a la fecha sigue teniendo una presencia en Veracruz (…) Herrera, candidato a la gubernatura en el 2004, recibe dinero del narcotráfico; concretamente del cártel del Golfo (…) 12 millones de dólares para financiar parte de su campaña (…) También lo apoya el narcotraficante Zheli Ye Gon (…) Los dos temas están documentados”.

Habla entonces de la Corte de Austin, del caso Pancho Colorado, del expediente explosivo, del testimonio del contador Hinojosa que sirvió para procesar a varios miembros del Cártel del Golfo. Entraron a Veracruz con apoyo político gracias al PRI, a los 12 millones de dólares que pagaron por protección y complicidad.

“La delincuencia organizada —agrega Yunes Linares— opera con toda la libertad y con la colaboración de las policías estatales y de varias municipales y obviamente con la complacencia del gobernador del estado (…) Él era parte de la delincuencia organizada o es (…) Los deja operar, recibe dinero de ellos (…) Deja a Duarte como sucesor y este nombra como colaboradores, a los mismos que habían trabajado con Herrera y mantiene la misma relación con la delincuencia organizada”.

Hace énfasis en Pancho Colorado, dueño de la empresa ADT Petroservicios, desde la cual adquirida los caballos para Los Zetas, para Treviño Morales, admitido por el mismo empresario. Exhibe una fotografía donde posan Javier Duarte y Pancho Colorado, a quien le fluyeron contratos millonarios en el gobierno de Veracruz y la compra de una extensión de la reserva territorial de Coatzacoalcos, que luego, ya en prisión, pasó a manos de adinerados locales.

Yuli García le pregunta sin considera que Javier Duarte está ligado al narcotráfico. Yunes Linares responde categórico.

“Absolutamente, al 100 por ciento (…) Él y Fidel Herrera Beltrán (…) Duarte era el secretario de Finanzas de Herrera en el gobierno del estado, cuando Los Zetas y el cartel del Golfo operaban libremente en Veracruz”.

Impactó en su momento la embestida de Yunes Linares. Un mes después, la entrevista es reciclada en el marco del ataque judicial duartista a Miguel Ángel Yunes Márquez, alcalde de Boca del Río, por presunto enriquecimiento ilícito.

Lo denuncia un grupo de diputados locales, priístas todos, bufones del gobernador. Uno de ellos, Raúl Zarrabal, ex secretario de Comunicaciones con Fidel y con Duarte, no pudo solventar inconsistencias en el túnel sumergido de Coatzacoalcos. Algo así como 225 millones de pesos. Ahora es acusador.

En la entrevista, Yunes Linares aborda el tema de la prensa, la hostilidad creada por Javier Duarte contra los periodistas críticos, los 14 muertos en su sexenio, la represión, la ejecución de Rubén Espinosa Becerril, colaborador de Proceso, Claroscuro y AVC, y la activista Nadia Vera Pérez, antropóloga y activista social, exiliados por voluntad propia, quienes salieron de Veracruz huyendo por temor a morir, y en el DF los mataron.

En Veracruz es plata o plomo, dice Yunes Linares. O se somete la prensa o se coloca en el riesgo de ser asesinada.

“Esta es una situación muy lamentable —agrega Yunes Linares—, se ha creado en Veracruz un clima hostil (…) En Veracruz es muy claro el planteamiento: plata o plomo (…) Hay muchos que aceptan plata y hay otros que no lo han aceptado y que han recibido plomo (…) Hay 14 periodistas asesinados, eso no puede ser coincidencia (…) Eso es parte de toda una atmósfera que se creó de adversidad en contra de los periodistas”.

Dice que plata o plomo proviene del gobierno duartista y habla del discurso amenazante de Javier Duarte.

“Voy hacer que se caigan las “manzanas podridas”, puede ser un mensaje para sus amigos de la delincuencia organizada y decirles (…) Oye ayúdame a que se caigan esas “manzanas podridas” (…) Que son los periodistas que lo critican, los que están en contra de él”.

No es la panacea Yunes Linares. Es tormentoso, intransigente, volado, quienes no son sus amigos, son sus enemigos. Pero enfrenta como nadie al fidelato. Promete enjuiciar a Fidel Herrera y a Javier Duarte, a su pandilla, y obligarlos a devolver lo que le han robado a Veracruz

Por lo pronto, dice categórico: son narcopolíticos.

(Con información de mussiocardenas.com)

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