Gana veracruzano Premio Nuevo León de Literatura 2020

José Rodrigo Ramírez del Ángel, originario de Veracruz y radicado en Nuevo León, con su libro Dinero para cruzar el pueblo, ganó en días pasados el Premio Nuevo León de Literatura 2020.

Producto de su esfuerzo y dedicación, y contando con el apoyo incondicional de su familia, Rodrigo demuestra que puede llegar tan lejos como él quiera.

En entrevista con CONARTE, Rodrigo habló acerca de su libro: 

Dinero para cruzar el pueblo

¿Cómo surge Dinero para cruzar el pueblo?

La novela no tiene un punto de génesis singular, más bien nace de una combinación de ejercicios. Uno de ellos fue una exploración geográfica: estaba convencido desde años atrás que requería de la creación de un lugar geográfico literario para poder desarrollar algunos personajes. Sabemos que el entorno físico tiene una influencia significativa en la psique humana, y por consecuencia, lo mismo sucede con los personajes. Dinero para cruzar el pueblo nace de la creación de una ciudad y de un pueblo vecino, cada uno con características culturales y climáticas arquitectónicas particulares. Ese ejercicio permitió desarrollar personajes que viven con la sensación de no pertenecer en el lugar en donde se está.

Por último, la novela brota de una exploración del concepto del recuerdo. Sobre todo, tenía interés en explorar el apego o desapego que se tiene por el pasado. En Dinero para cruzar el pueblo, algunos personajes viven en un constante anhelo de un pasado que ya no existe, o que jamás existió, mientras que otros, se esfuerzan por rechazarlo y forjar un futuro nuevo.

¿De qué trata, cuáles temas abordas?

La novela abarca dos vidas. La primera es la de Eusebio Mabarak, un hombre de 25 años que dependía plenamente de Jade, su madre, para su supervivencia, y que después de una discusión, decide por fin independizarse. Sin embargo, su nueva vida se ve interrumpida por la posterior desaparición de Jade. Este evento lo motiva a investigar acerca de su pasado, de su infancia, de sus familiares que jamás había conocido. En paralelo, Jade nos narra los eventos más significativos de su vida, su juventud, su embarazo, su maternidad, su rol como esposa, su constante evolución y, sobre todo, su desaparición.

Dinero para cruzar el pueblo aborda temáticas como la violencia y desarrollo sexual, el matrimonio, las adicciones, la infancia, la maternidad, la lucha de clases y la pertenencia.

¿Qué representa para ti ganar el Premio Nuevo León de Literatura 2020?

Es una alegría, sin duda y a primera instancia, ya que recibir un premio que han obtenido autores a quienes admiro es un regocijo, y aun más que el jurado, que son escritores tan importantes y que admiro, haya considerado mi trabajo como valioso, me conmueve. Pero también un respiro, porque a veces el oficio literario es ingrato, ya que implica trabajar, en este caso, más de un año y medio en un proyecto sin saber siquiera si va a ver la luz del día, mucho menos pasa por la cabeza la idea de recibir dinero por él. Y, sin embargo, uno se verte en la historia como si fuera lo único importante en la vida, porque en muchos momentos es lo único importante. Recibir el Premio Nuevo León de Literatura es recibir una palmada en la espalda que dice que el esfuerzo está valiendo la pena.

¿Cómo fue tu acercamiento a la literatura?

Fue un acercamiento accidentado. No fui un niño con un hambre voraz de lectura, pero sí era un niño con muchas ganas de decir cosas, lo que fuera, mis ideas, a veces las ideas de otros. Y tenía una imaginación bastante inquieta, como muchos, y me ensimismaba inventando historias de la gente a mi alrededor, de los eventos noticiosos, de lo que entendía de las pláticas de los adultos. Mi acercamiento más formal a la literatura en mi niñez fue gracias a mi mamá que tuvo la dedicación de leerlos a mí y a mi hermano todas las noches. Comenzamos con algunos libros para niños, pero poco a poco avanzamos a novelas como Moby DickEl retrato de Dorian Grey y Las mil y una noches, entre otras.

A los 14 años comencé a escribir en internet sin ningún tipo de plan, simplemente era yo queriendo verter mis ideas muy poco concisas, ni pensadas, en la página en blanco que era el internet de aquel entonces. Sin saberlo, en ese entonces comencé un camino del cual nunca me alejaría.

¿La literatura trasforma, cambia vidas?  

La literatura es de los pocos medios que te permite darte cuenta el segundo en el que tu vida cambió. Esa vuelta de página de ese libro que te está destrozando por dentro, que te tiene con las manos sudorosas, emocionado, temblando. Uno pone el libro sobre la mesa y sabe que ya no se es la misma persona. La literatura es el universo diciéndote que no estás solo, pero te hace sentir único en el mundo.

Háblame de tu proceso creativo

Escribir, para mí, se reduce a sentarse frente a la página y verla, parpadeando incrédulo, hasta que las palabras se formen. Por supuesto que ya hay una idea preconcebida de lo que se va a escribir, pero el verdadero proceso creativo es directamente proporcional a las horas nalga que se le pongan a la hoja en blanco. Usualmente esa idea que nace de la inspiración cuasi divina, se desecha a los pocos minutos, y de sus remanentes, de unas cuantas palabras que más o menos hilaste, tal vez por primera vez en varios días, surge algo. Como un queso que se va deshebrando para descubrir que esa idea, aunque fue mala, escondía otra cosa rescatable. Y esa es la parte divertida. Después, mucho después, ya comienza el oficio: hacer que todas esas palabras que escribiste, tengan sentido literario y que funcionen. Hay técnicas, mañas y atajos que uno aprende con los años y experiencia, pero la literatura está en el sudor que uno le ponga al texto.

Háblame de tus influencias, de tus escritores favoritos

Son muchas y diversas, podría citar algunas que de literarias tienen poco, como Los Simpsons que forjaron mi sentido del humor como ningún otro. Pero enfocándome en lo plenamente literario, podría nombrar a cuentistas como Jorge Luis Borges, Etgar Keret, Lucia Berlin y Raymond Carver. Novelas que me han marcado como Balún Canán de Rosario Castellanos, Kitchen de Banana Yashimoto, Canción de tumba de Julián Herbert, Lo bello y lo triste de Yasunari Kawabata, Pedro Páramo de Juan Rulfo en la adolescencia me pareció lo más genial que había leído, y me lo sigue pareciendo, La muerte de Iván Illich de León Tolstoi. Escritores y poetas regiomontanos que admiro tanto como Antonio Ramos Revillas, Óscar David López, Iveth Luna, Orfa Alarcón, Sergio Telles, José Eugenio Sánchez, entre otros tantos que seguramente olvido.

¿Cómo piensas que esta pandemia del COVID-19 impactará la literatura?

Los efectos económicos de la pandemia en el mundo literario se están viendo con las dificultades que las librerías y editoriales independientes están pasando. Ese efecto creo que podría ser complejísimo, sobre todo para los escritores nóveles que dependemos de los foros que usualmente las editoriales grandes no brindan. Pone en riesgo de que toda una generación de escritores no tenga una plataforma para levantar la voz.

Por otra parte, la pandemia nos está obligando a ralentizar la vorágine en la que vivíamos: estilos de vida, ideales de progreso, conceptos globalistas, entre otros, pero la infraestructura social y tecnológica que permitió la vorágine seguirá estando presente.

Por ello creo que la literatura post COVID-19 será una que busque hacer una confrontación entre conceptos: el regreso a lo tradicional en un mundo hiperconectividad, la añoranza por la familia a través del individualismo, el hogar como recreo, trabajo y socialización, o la astrología e ideas metafísicas como nueva ciencia.

El 24 de julio fue entrevistado también por el Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Con información y foto de Conarte

Video: Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo de las Artes de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

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