Ganadores de 2015, incluso “El Bronco” y Monreal, no son la gran cosa en transparencia

En la reciente elección ya existe una ganadora: la opacidad. Los candidatos que fueron votados el pasado domingo realizaron su campaña electoral envueltos en el manto del misterio sobre sus recursos, bienes muebles e inmuebles, cuentas financieras, propiedades en el extranjero y sobre todo, sus intereses. Es decir, los nombres de empresarios con quienes pudieran tener conflictos en el futuro en caso de ganar y ocupar el puesto de elección popular que disputaron.

En las elecciones intermedias de 2015 se inauguraron espacios en los que los candidatos tuvieron la oportunidad de quitar el velo oscuro que suele tener la escena pública de la política mexicana. Varias organizaciones civiles, entre ellas el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Transparencia Mexicana, se agruparon para poner a su disposición la plataforma digital “Candidatos Transparentes” en la que los llamaron a presentar su declaración patrimonial, de intereses y fiscal. Por su parte, el Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó montar el micrositio “Candidatas y Candidatos” en el que conminó a los suspirantes a una diputación federal a presentar su currículum académico y profesional.

Pero, si se juzgan los números, los candidatos no mostraron gran interés en esos ejercicios de transparencia. Sólo 397 suspirantes de 22 mil registrados en la contienda aceptaron publicar su declaración patrimonial en “Candidato Transparente” y sólo mil 771 de los 4 mil 518 que buscaban ser diputados, aceptaron dar a conocer su perfil profesional y académico.

En las campañas de los hombres y mujeres que el domingo 7 fueron votados se repartieron 5 mil 199 millones 695 mil 918 pesos, presupuesto otorgado por el INE. Es decir, los suspirantes de los diez partidos en la contienda fueron poseedores de dinero público.

México se encuentra en el sitio 103 de 175 países en el Índice de Percepción de la Corrupción elaborado por la organización Transparencia Internacional, muy cerca de Bolivia, Moldavia y Nigeria. Los escándalos inmobiliarios y de derroches de los políticos mexicanos que han pasado desde los presidentes municipales, los gobernadores , hasta el Presidente de la República con el desliz de la “casa blanca” han influido en este indicador.

QUIENES PRESENTARON, SIMULARON

En realidad, la forma en que presentaron su declaración los pocos candidatos que aceptaron hacerlo, no le ayudó al deteriorado paisaje de la corrupción. En muchos casos, el documento se muestra vacío en partes fundamentales; sobre todo la que concierne a los intereses; es decir los nombres de empresas o personas con quien pudieran tener conflicto en el futuro si fueran gobernantes. Y en cuanto a la fortuna inmobiliaria, en los casos de los hombres casi siempre aparece a nombre de las esposas.

Las cónyuges de la mayoría de aspirantes resultaron ser las dueñas de las casas de los candidatos. Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, “El Bronco”, candidato independiente quien según el conteo avasalló en la contienda para la gubernatura de Nuevo León, declaró una casa en el municipio de García, adquirida por donación en 2006 y a nombre de su esposa, Adalina Dávalos Martínez.

Ver Declaración Patrimonial de «El Bronco»: https://www.scribd.com/doc/268163526/Rodriguez-Calderon-Jaime-Declaracion-Patrimonial

Luego de que algunos medios le señalaron que había omitido datos de su peculio, añadió que posee un inmueble de 8 mil metros cuadrados con 400 metros de construcción en el mismo municipio y que le costó un millón 250 mil pesos en 2008. Incluyó el dato que a la fecha, debe por la propiedad 500 mil pesos con un crédito a seis años.

En el cúmulo de información, respecto a propiedades a nombre de esposas, destacó el caso de Javier Gándara Magaña, quien fuera aspirante por el Partido Acción Nacional (PAN) al Gobierno de Sonora, pues la suya no tiene ningún empleo. Otro fue el de Ricardo Monreal Ávila, candidato por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a Delegado en la Cuauhtémoc y quien en derrotó el 7 de junio quienes contendieron por la demarcación. Él fue Gobernador de Zacatecas y cinco veces legislador federal; pero no tiene una sola casa a su nombre. En cambio, su cónyuge tiene 11 propiedades y percibe 25 mil pesos mensuales.

David Razú Aznar, quien fuera candidato perredista a Delegado de Miguel Hidalgo, tiene ingresos por 921 mil 772 anuales y no tiene propiedades registradas en el Distrito Federal, la entidad donde pretendía llegar a un puesto de elección popular.

En cuanto a la fortuna inmobiliaria, hay casos que relucen por su inconsistencia. La esposa de Mauricio Kuri González, quien contendió por la alcaldía de Corregidora, Querétaro, no percibe ingresos; pero logró adquirir cuatro propiedades mediante crédito (cuando es condición de las instituciones financieras justificar ingresos para otorgar préstamos hipotecarios).

El priista Héctor Astudillo Flores, virtual ganador de la gubernatura de Guerrero, declaró ingresos anuales por 885 mil pesos; pero no publicó ninguna propiedad a su nombre. En cambio, su cónyuge es dueña de 12 propiedades y sus ingresos mensuales son de 293 mil 437 pesos. Quien muy probablemente gobierne uno de los estados más carcomidos por la violencia, tiene un nutrido currículum en la administración pública que se inició en 1981 a la fecha.

ESPACIOS EN BLANCO

La iniciativa ciudadana de “Candidatos Transparentes” fue diseñada para que los candidatos presentaran su declaración patrimonial de intereses y tributaria. La parte menos privilegiada fue la de los intereses. Ningún candidato exhibió escrituras de a quiénes le compraron sus propiedades, ni nombres de empresarios con quienes pudieran tener conflictos en el futuro.

En su declaración de intereses, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, “El Bronco” , dice que tiene un documento por pagar por 500 mil pesos con Rodolfo de León E. Y eso es todo lo que declara. Los renglones destinados a escribir nombres de empresas, familiares en el mundo de los negocios o socios, los dejó en blanco.

Claudia Pavlovich Arellano, candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al Gobierno de Sonora y también virtual triunfadora, dejó en blanco la declaración de intereses, pero la publicó, de cualquier forma.

Una declaración de intereses en blanco corresponde a otro virtual ganador, José Valentín Maldonado Salgado, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en la Delegación Coyoacán, del Distrito Federal.

(Con información de Sin Embargo)

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