García Bringas: la foto que irritó a todos

No sonríe; él sólo muestra el pulgar. Sonríe el candidato del PRI, Rafael García Bringas. Posa, un tanto serio, el suplente, Roberto Chagra Nacif. Pero el niño no. Tiene el niño el gesto adusto, retraído y esquivo, mientras de su cuello cuelga su caja de dulces y en la otra mano sostiene un ramo de rosas, lo que le da el sustento diario, signo de explotación laboral.

Así los captó la lente de la cámara. Y de ahí las imágenes fueron montadas en las redes sociales, difundida la escena entre los priístas para exaltar el click de su candidato con todos los sectores y grupos de Coatzacoalcos, con los que tienen y con los menesterosos, y hasta los niños que no votarán en la elección de 7 de junio.

García Bringas, Chagra y el niño dulcero inundaron internet porque ahí está un público que piensa, que reacciona, que se expresa y que tenía que decir que el candidato del PRI y su suplente derrochan simpatía.

Y sí que reaccionaron los internautas. Pero en contra. Explotó la estrategia en cuanto la fotografía del niño dulcero entre los candidatos priístas, todos con su pulgar en señal de victoria, llegó a Facebook y alguien recordó que la explotación laboral infantil no es digna de orgullo sino uno de los mayores dilemas de México.

Subió la fotografía del escándalo a internet. La balconeó Rafael Abreu, líder del Movimiento Provoca Acción Ciudadanos Cambiando, quien el 15 de abril expresó su desacuerdo con la imagen del niño dulcero usado como promoción de la fórmula priísta.

“Con el respeto que me merecen porque conozco a ellos y a sus familias, e incluso hasta los aprecio, pero esta foto, no sé ustedes, a mi me da vergüenza”, dijo Abreu.

Le siguieron miles de usuarios. Repudiaban la ligereza del candidato del PRI, su sensatez reducida a nada, la incongruencia de pretender ir al Congreso federal, hacer leyes para mejorar la convivencia social, para generar mejores niveles de desarrollo, y posar la fotografía con un menor en condición de explotado laboral.

Subía el nivel del debate. Arreciaba la crítica. Le llovía a García Bringas por balconearse con un menor de edad que trabaja en la informalidad.

Fue el acabose y el parteaguas de una campaña que no prende y cuando la prenden mal, se incendia.

Abreu les recordó que hay una ley que protege a los menores, que obliga a la autoridad a darles condiciones de dignidad.

Tomaron la polémica sus opositores. Acribillaron a García Bringas desde todos los frentes, a mansalva los panistas, perredistas, morenos, petistas y los sin partido, que advirtieron un error descomunal en el uso de la fotografía del niño dulcero para levantar la imagen de los candidatos del PRI.

De las redes, el escándalo pasó a los portales de la prensa crítica. Se tornó mediático el conflicto. Destacaban los sitios de noticias que el candidato priísta García Bringas había incurrido en un error fatal y que enfrentaba una oleada de señalamientos, destazado por sus adversarios y condenado por un sector de quienes el 7 de junio sí acudirán a votar.

Plumas Libres, uno de los portales más influyentes de Veracruz, hizo añicos al candidato del PRI, el 16 de abril:

“Una fotografía del candidato priista a la diputación federal por el distrito de Coatzacoalcos, Rafael García Bringas acompañado de su suplente Roberto Chagra Nacif, hermano de una consorte de un ex gobernador, junto a niño vendedor de dulces de la calle levantó airadas críticas entre los usuarios de redes sociales.

“En una ciudad donde el desempleo y la inseguridad van a la alza, el que dos políticos de extracción priísta aparecieran sonriendo frente a un menor que debería de estar estudiando y no trabajando, arreció las críticas”.

Y citaba algunos de los comentarios provocados por la fotografía del niño dulcero y los candidatos del PRI:

“Karen Rosaldo: En lugar q los manden a estudiar y se comprometan a que los niños no debieran ambulantar

“Octavio Hidalgo: ni verguenza tienen…

“Karen Rosaldo: Bueno quizá le dieron una beca jaaaaaaaaa

“Mauro J Mora: Están convenciendo a los votantes? No creo que el de enmedio vaya a ejercer un derecho a votar. Qué poca madre de políticos…

“Pepe Pek: Acabaron ahora no chinguen no me digan que es su amigo en estos días no frieguen no sean culebras luego ni siquiera un chicle le quieren compran…

“Karen Rosaldo: Hace poco vi al candidato en chillis y ni siquiera un buenas tardes a la gente q estábamos ahí… ahhhh pero comenzaron las campañas y hasta bailando con la gente en las colonias.. casi casi mis hermanos con la gota gorda abrazo becho y apapacho.

“Cesar Escobar: Sin comentarios espero les hayan comprado un chicle o unos cacahuates????…

“Celina Díaz López: Se aprovechan de la necesidad de la gente pobre, por eso el PRI en el poder no la combate, el día que ayuden a la gente necesitada, nadie va a votar por una despensa, una tarjeta Monex o un vale de mil pesos…”.

Quiso atenuar el conflicto García Bringas. Ofreció una disculpa a través de su videoblog de campaña y precisó su posición:

“Estábamos en el malecón. Veníamos muy contentos. La gente nos estaba llamando. Mucha gente que venía participando… que nos tomáramos la foto. Nos acercamos. Y la verdad me dio mucha pena el tema que están manejando en las redes. Yo, la verdad, pido una disculpa al niño. Yo soy de las personas que defiende a los niños en ese tema. Y les invito a mis demás compañeros que quieren atacar por ese lado, que no lo hagan, porque a quien afectan es al niño. Conmigo lo que quieran pero no se metan con el niño”. Y ya.

Le bastaron 37 segundos para abordar el tema, disculparse con el niño dulcero, cuestionar a sus adversarios de campaña y darle la vuelta a la página.

Sólo faltó decir que la culpa era del niño dulcero por haberle pedido que se tomaran la fotografía.

Campean los errores en la campaña del PRI, sin permear entre el electorado, golpeado García Bringas por el fuego amigo, acribillado en las redes sociales con memes que ofenden a su familia, aporreado por el marcelismo y el ivanismo que lo quieren sumir en la derrota.

Una imprudencia lo situó en el centro de la polémica. Puede que el niño dulcero hubiera pedido ser fotografiado. Puede que García Bringas y Chagra lo hubieran visto con ánimo positivo. Puede que no hubiera malicia. Pero el niño dulcero es un caso de explotación laboral infantil y eso la ley lo establece.

Pudo haber ausencia de malicia. Pero la difusión de la fotografía partió del equipo de campaña, ajenos todos a la prudencia, sin una cabeza que piense, sin nadie que mida el impacto de las acciones. No fueron los panistas, perredistas, morenos, petistas quienes captaron la escena y la balconearon. Fue el PRI. Ellos simplemente la retomaron.

Patético episodio el de García Bringas y el niño dulcero.

(Con información de mussiocardenas.com)

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