Hagámoslo Viral

Por Jorge Curiel H.

Recuerdo cuando en 2009 llego el AH1N1, nunca habíamos vivido algo así, no podíamos saludarnos de mano, cualquier estornudo era suficiente para que con justificadas sospechas saliéramos huyendo, los cubrebocas se agotaron y eran un lujo que pocos podían conseguir, además debíamos lavarnos las manos y frotarlas con gel antibacterial varias veces al día.  Las escuelas suspendieron clases, cerraron los comercios y los que podían dejaron de ir a trabajar hasta que la emergencia sanitaria terminara, estábamos en “pánico”.  Casi 11 años después veo que las autoridades aprendieron, la información ha fluido de manera rápida y eficiente, los protocolos se han aplicado y las instituciones están alertas.

Como sociedad es otra historia, hoy somos mucho más activos en redes sociales que en 2009, y con una generación que apenas tenía acceso a estas en aquel año, pero que en 2020 pasan la mayor parte de su tiempo socializando en ellas, Facebook, Instagram, WhatsApp, y demás redes son el foro donde se desinforma a la gente y se causa una situación injustificada de alarma.  No soy experto en la materia, pero me ha bastado una muy superficial y escueta investigación para entender que este coronavirus (en minúsculas por no ser el nombre del virus) COVID-19 no es un virus que ponga el peligro de muerte a quien lo contrae, según la OMS (Organización Mundial de la Salud) su índice de mortalidad es de apenas el 2.3% y se concentra en personas mayores de 70 años.

Lo que resulta riesgoso es nuestro papel como sociedad, nuestra capacidad de respuesta ante estos eventos. En aquel 2009 resulto catastrófico el impacto económico que generó la AH1N1, principalmente en el ramo turístico, que resulto en pérdida de un sinnúmero de empleos, cierre de negocios y pérdidas económicas. En esta ocasión me ha sorprendido cómo las autoridades del estado de Quintana Roo han puesto en marcha con gran responsabilidad los protocolos para disminuir el riesgo sanitario, que por el momento es prioridad, pero también los que pueden ayudar a aminorar el impacto económico en el destino. Es aquí donde como sociedad nos toca hacer nuestra chamba, informarnos y en caso estrictamente necesario informar de manera responsable, reconocer y permitir que sean las autoridades y los organismos de salud quienes establezcan las reglas. 

En estos últimos días he visto en Cancún y en Playa del Carmen a mucha gente usando cubrebocas, desde algunos de confección casera hasta algunos mucho más sofisticados con filtros de carbón activado, lo cual me parece un acto de ignorancia y desinformación más que de prevención. Los cubrebocas, según la OMS no proporcionan ninguna protección contra el virus COVID-19, estos pueden proporcionar una utilidad menor cuando es la persona infectada quien los utiliza; sin embargo, pienso en cómo se vera la fotografía de esta gente con cubre bocas en los medios extranjeros mencionando que en México existe riesgo de contagio, cuál sería el impacto de esta imagen. Nosotros como sociedad debemos también actuar con responsabilidad, dando únicamente la importancia que al evento corresponde, pero sin crear pánico o desinformar.

Crucero Meraviglia MSC

Cozumel es el principal destino de cruceros del país con 5 millones de pasajeros que llegaron a la isla en 2019 y estos representan un riesgo importante de contagio por el confinamiento y diversidad de nacionalidades que en ellos viajan, por lo que se debe ser mucho más estricto que con otras modalidades de turismo.  En días pasados, se negó el desembarco del crucero Meraviglia MSC en la Isla de Cozumel, un caso sin precedente, pero también un acto de responsabilidad por parte del Gobierno del Estado y del Presidente Municipal Pedro Joaquín Delbouis.  Creo que esta acción es un gran acierto, ya que da el mensaje de que en México se siguen los protocolos necesarios para que los visitantes vengan con la certidumbre de que contamos con los controles de salud necesarios para garantizar su visita sin riesgos y que nuestras autoridades al respecto saben lo que están haciendo.

Pedro Joaquín Delbouis, presidente municipal de Cozumel

Desde el 1 de febrero se instaló, por orden del Gobernador Carlos Joaquín, el Comité de Seguridad en Salud que dará los lineamientos a seguir y generará los protocolos y acciones que nos permitirán enfrentar este nuevo reto como estado y como destino turístico. El Gobernador ha recibido por parte del Gobierno Federal y de voz del Subsecretario Hugo López Gatell el reconocimiento por el manejo de esta situación. Carlos Joaquín antepuso la seguridad tanto de ciudadanos como de visitantes al aplicar los protocolos sanitarios.  Quintana Roo recibe alrededor de 25 millones de turistas anualmente tanto por vía aérea como marítima y terrestre y cuenta con todos los controles necesarios para prevenir y enfrentar una situación como esta.

Carlos Joaquín, Gobernador de Quintana Roo

Les pido que en estos días sigamos las instrucciones de las autoridades, nos lavemos frecuentemente las manos, no saludar de beso, acudamos inmediatamente al médico en caso de presentar alguno de los síntomas que produce este virus, pero principalmente les pido que le demos a este tema solo la relevancia que merece y que hablemos bien de México, de sus playas, de su oferta turística, de la calidez de su gente y que sea solamente esto último lo que en realidad se haga “viral”.

Estoy a sus órdenes para cualquier comentario sobre esta columna en: 

jcurielh@gmail.com

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