INE, nada es para siempre

Bisagra

Por José Páramo Castro

Hizo todo lo posible por portarse bien al final de contienda, aunque durante las campañas se haya excedido en protagonismos y parcialidades. Las descalificaciones injustificadas contra candidatos, propuestas, declaraciones, spots de Morena, quiere borrarlas de la memoria de los mexicanos y se esfuerza en mostrarse como autoridad imparcial con credibilidad y certeza.

Sin duda Lorenzo Córdova esperaba otros resultados en las urnas, peleó hasta la ignominia por una respuesta muy diferente de los votantes. Hubo mucha inversión para tan magros resultados, pero la realidad lo ubicó en este mundo y no pudo arrepentirse sino cuando se vio perdido. Una vez más se equivocó el doctor en Teoría Política y quedó no sólo en ridículo, sino en la peor soledad ante la amenaza de una reforma electoral que lo dejaría en el desempleo y en la escoria de la historia.

Sin duda el mejor foro de Córdova fueron las conferencias antes, durante y después de las campañas. Estas exposiciones fueron su trinchera y campo de batalla para descalificar al actual gobierno, para intentar desestabilizar partidos, campañas y candidatos.

Ahora, en la conferencia «Construyendo la democracia del siglo XXI», el consejero presidente no se explica que el presidente de la republica insista en una reforma electoral a 18 días de una elección que para el doctor Córdova fue ejemplar.

Así, al viejo estilo de que lo urgente es un peligro para México, denomina Córdova Vianello la posibilidad de que haya una reforma electoral, porque afirmó que de continuar con la idea de una reforma electoral «no hay que emprender esa ruta a menos que sea verdaderamente necesaria». En realidad, lo es debido a los excesos y protagonismos que encabezó el propio líder del arbitraje electoral que por lo menos puede denominarse parcial y mal intencionado.

La necesidad de transformación de la autoridad electoral es urgente y no sólo por las extravagancias de Lorenzo Córdova, sino porque la democracia para que sea realmente democracia es perfectible en todo momento. Pero Córdova Vianello quiere que todo se quede como está, que evoca la intención del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, que quiere fuero vitalicio.

Pero acostumbrado a la política del terror, a gobernar a través del miedo, a imponer criterios bajo amago, señaló en una frase que es paradigmática de los conservadores: «Los tiempos que corren son de gran riesgo, de una gran demagogia, tiempos en los que una reforma electoral no nos puede llevar por la ruta de fortalecer lo que hoy tenemos, sino de, eventualmente, perder lo que tan afanosamente hemos conseguido».

A pesar de todos los abusos de la autoridad electoral el consejero presidente quiere hacer creer a los ingenuos que “…con las elecciones del pasado 6 de junio, el Instituto Nacional Electoral salió muy fortalecido como un importante referente a nivel mundial en materia de democracia. Las misiones internacionales de observación reconocen la vocación cívica de las mexicanas y los mexicanos, aún en situaciones complejas”.

Pero esas instancias sólo califican la jornada electoral y no la conducta de los árbitros electorales haciendo campaña a favor de los partidos de oposición.

Sabe que en otro lugar no va a ganar el salario que le pagan por hacer nada ni tendrá el poder que ahora tiene, que incluso podría haberle permitido cobrar algún dinerito extra ante tan generosos opositores al actual régimen,

Se iría a impartir clases, pero también, y con justa razón, al basurero de la historia como un enemigo de la democracia que dice defender.

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