Inseguridad mexiquense

Postigo
Por: José García Sánchez
Todos los habitantes del estado de México han tenido que ver directa o indirectamente con el problema de la inseguridad en todos los sentidos, donde las propias autoridades hacen legal lo ilegal.
La entidad se volvió un peligro para quienes viajaban en transporte público, por los continuos asaltos, pero los automovilistas que entraban al estado, son robados prácticamente por los policías de tránsito quienes, en cuanto ven un automóvil que no es de ahí, lo abordan para inventarle cualquier tipo de infracción y quedarse con el dinero de los conductores. De otra manera les quitan los documentos y hasta amenazan con llevarse el vehículo con una grúa.
La mala fama de los uniformados del Estado de México llegó de inmediato al a Ciudad de México, donde el ciudadano común teme hasta el momento, entrar a ese territorio peligroso.
Los secuestros, las violaciones, los robos a mano armada, a comercios, los asaltos a casa habitación, el de autopartes y todos los delitos habidos y por haber cuentan con la protección y complicidad de los altos mandos de las corporaciones policiacas.
Así, el gran negocio de la entidad es el delito, es por ello que en municipios conurbados como Ecatepec de Morelos y Naucalpan de Juárez tienen el primer lugar en robos de automóviles con violencia en el país.
Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, en Ecatepec, de donde es originario el gobernador Eruviel Ávila, de marzo de 2016 a febrero del presente año el hurto con violencia de vehículos asegurados sumó cinco mil 254 unidades; seguido de Naucalpan de Juárez, con mil 578, y Tlalnepantla de Baz, con mil 552.
Así Nezahualcóyotl sumó mil 209 autos robados con violencia; Cuautitlán Izcalli (732); Tultitlán (613), y Toluca (547).
La AMIS destaca que en dicho periodo se robaron 22 mil 97 vehículos en la entidad mexiquense, de los cuales 74% ocurrió con uso de la violencia, de acuerdo con el reporte de “Robo y Recuperación de Automóviles Asegurados”.
El reporte de la asociación también señala que de todos los vehículos hurtados en la entidad, se recuperaron el 31%, cifra que está por debajo de la media nacional, que es de 38%.
Pero en materia de irresponsabilidad el Estado de México ocupa el primer lugar hasta en la violación de los derechos de los indígenas y la apropiación del agua, porque habitantes de la comunidad nahua en San Pedro Tlanixco y de la otomí en San Lorenzo Huitzizilapan, luchan contra el intento del Gobierno mexiquense de privatizar su agua y bosques, símbolos de sus usos y costumbres, para instalar megaproyectos como desarrollos inmobiliarios, autopistas o incluso campos de golf.
En San Pedro Tlanixco, por ejemplo, se arrebató en 2001, a sus pobladores, el uso del río Texcaltengo, que nace en su territorio, para entregarlo a empresas de floricultivo, algunas de capital extranjero.
En la instalación de la refresquera que puso en entredicho al propio presidente de la República, en Tecamac, la planta del Grupo Peñafiel operará y extraerá el líquido del acuífero Cuatitlán-Pachuca a pesar de que la Comisión Nacional del Agua emitió veda debido a su sobreexplotación.
Ese es el estado de México, donde la inseguridad en todo es una costumbre cotidiana.
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