Javier Duarte, en el ranking nacional

•En la agenda pública de la página del horror figuran Ayotzinapa, Tlatlaya, la Casita Blanca, la fuga del “Chapo” y el multihomicidio en el DF, donde asesinaron al fotógrafo Rubén Espinosa, la activista Nadia Vera y tres mujeres

Veracruz, con Javier Duarte, se mantiene en el carril nacional e internacional. Nunca, por ejemplo, el asesinato de un reportero, el fotógrafo Rubén Espinosa, y de una activista social, Nadia Vera, habían permanecido diez días en la agenda pública del país y del extranjero.

Tan sólo el semanario Proceso número 2023, que circuló el domingo 9 de agosto, publicó en portada la foto de Rubén Espinosa Becerril, con el título “La investigación manipulada”, además de 23 páginas seguiditas en interiores.

Además de la página 98, donde publican una historieta a base de caricaturas, en el caso de Helguera y Hernández, con el título de ¡Pórtense bien!, dedicada al estilo personal de gobernar y ejercer el poder del señor Duarte.

Tal cual, una vez más el sexenio duartista brinca al hándicap mundial como en los años 2011, 2012 y 2913 cuando Veracruz fue clasificado como “el peor rincón del mundo para el gremio reporteril”.

El duartismo, compitiendo con otros escándalos mediáticos que han estallado al presidente Enrique Peña y a otros gobernadores.

Por ejemplo, los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, que significaron la renuncia del gobernador Rubén Aguirre, y que se ha mantenido durante tanto tiempo en los espacios periodísticos de la nación y del extranjero.

A la par se daría el caso de Tlatlaya, donde 23 civiles fueran asesinados por militares, un caso encubierto y blindado por el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila.

La Casita Blanca, propiedad de la exactriz Angélica Rivera, la esposa del presidente de la república, originando el despido de la conductora Carmen Aristegui de MVS y la satanización del exjefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard Casaubon, acusado de haber filtrado la información.

El caso de Michoacán, donde quedó demostrado que el exgobernador, Fausto Vallejo, tenía en su secretario General de Gobierno un vaso comunicante directo con los carteles, encabezados por “La tuta”, originando el manotazo presidencial para designar a un Comisionado por la Seguridad.

La fuga de Joaquín “El chapo” Guzmán, del penal de alta seguridad de Almoloya, en el estado de México, y que la prensa extranjera calificara como la peor vergüenza para Enrique Peña y que al momento originó la renuncia de unos tres funcionarios del sistema penitenciario, sin que caigan los peces gordos.

Ahora, y desde Ayotzinapa, el multihomicidio de la colonia Narvarte, en la ciudad de México, denominada “la ciudad de la esperanza” por Andrés Manuel López Obrador cuando fuera jefe de Gobierno.

JAVIER DUARTE Y OTROS GOBERNADORES

Y mientras en el altiplano la prensa sigue ocupándose del crimen de los cinco jóvenes, el duartismo también campea en el centro del estrellato, y lo peor, visto ya como una tragedia a la altura de los estudiantes de Ayotzinapa.

Diez días después, que hoy se cumplen, en Xalapa, por ejemplo, hoy a las 5 pm alumnos de la UV, reporteros y activistas marcharán vestidos de blanco, con una flor en la mano, clamando justicia; pero, también, convocando la paz perdida y la seguridad ausente desde que iniciara el viaje del llamado sexenio próspero.

Luego de Ángel Aguirre con Ayotzinapa, en Guerrero…

Y Fausto Vallejo, con los Caballeros Templarios, en Michoacán…

Y Egidio Torre, con los Zetas, en Tamaulipas…

Y Gabino Cué Monteagudo, con la CNTE, en Oaxaca…

Y Eruviel Ávila, con los feminicidios en el estado de México…

Y Roberto Borge, con los reporteros encarcelados solo porque son activistas sociales, en Baja California.

Y de César Duarte, con los feminicidios y la insólita deuda pública, en Chihuahua…,ningún otro gobernador del país, como Javier Duarte, ha resultado tan polémico y controvertido, de tal forma que desde el inicio de su sexenio ha dado mucho, demasiado, de que hablar a la prensa nacional e internacional.

Incluso, y dada la constante de su gobierno, estaría encima de todos sus colegas, como queda testimoniado en la edición latinoamericana del periódico El País, que en los días febriles de 2011 ya 2013 le publicó 55 reportajes, todos, sobre los reporteros y fotógrafos asesinados, que suman 18 a la fecha.

Además, todos, en la impunidad, por más que el cuarto secretario General de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, sostenga que por lo menos tres casos han sido esclarecidos, uno de ellos, el de Regina Martínez, cuyos asesinos están prófugos, y otro, el de Moisés Sánchez Cerezo, reportero y activista social en Medellín, cuyo homicida intelectual, el exalcalde Omar Cruz, fue desaforado; pero en una rara, extraña y sospechosísima circunstancia tuvo espacio y tiempo para fugarse.

El nombre de Veracruz camina, con todo y sus negativos, en los cinco continentes, y tanto la ONU como la OEA han clamado justicia por Rubén Espinoza y Nadia Vera, y las otras tres chicas asesinadas.

El asesinato de los otros 17 trabajadores de la información en Veracruz, todos, en la impunidad.

Por: Luis Velázquez

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