Javier Duarte, factor de derrota

Paradójicamente, la principal amenaza que se le presenta al PRI en este proceso electoral proviene del interior de ese partido: contradictoriamente son las acciones, las omisiones y hasta las declaraciones del gobernador del estado, lo que más ha abonado al crecimiento de la oposición política en Veracruz. Así, Javier Duarte de Ochoa parece tener prisa porque su partido, el PRI ,salga de palacio de gobierno en la elección de junio.

De manera casi natural entre los votantes, se ha predispuesto un ambiente propicio para que en las urnas se le facturen al grupo en el poder todos los agravios acumulados por sus excesos y abusos. En esta circunstancia, es muy tangible la derrota de los candidatos del PRI en varios distritos, pero es más viable que el gobierno de Veracruz pase a manos de la oposición gracias a los efectos del pésimo gobierno duartista.

Los focos rojos por la posible derrota no serán ignorados en el concierto político nacional. Veracruz significa mucho más que el nombre de Javier Duarte de Ochoa, que se ha convertido en factor de desprestigio y de desunión en el PRI. De concretarse su salida anticipada del gobierno estatal, oxigenaría la campaña de los candidatos de ese partido. A este tiempo, sólo un deslinde de ese tamaño sería creíble, lo demás serán simples discursos que ya no impactan en la disposición electoral de los veracruzanos.

Sociedad 3.0

00
Compartir