Javier Duarte: las pistas del enriquecimiento ilícito

Midas se queda corto. Javier Duarte sostiene una cruzada inmoral que lo lleva a acumular fortuna y en su haber hay mansiones y yates, ranchos y depas, terrenos y hoteles de los que se pagan, mano a mano, desde las sombras, con dinero en efectivo, o en 10 dólares, con nombre postizo, sin que nadie se entere. O se suponía que nadie se iba a enterar.

Midas, pues, hacía oro. Sus manos tenían ese embrujo. Tocaba el rey una copa y era de oro. Tocaba una flauta y era de oro. Tocaba a un sirviente y lo convertía en oro. Quiso entonces beber y el vino se convirtió en oro. Supo entonces que moriría, sin poder llevar alimento a su boca. Renunció a su don bañándose en las aguas del río Pactolo, pero a cambio vivió pobre, en una choza, como un campesino.

Javier Duarte no llega a tanto. Ni convierte todo en oro, ni terminará jodido y pobre. Le ha bastado con ser gobernador de Veracruz y antes financiero del fidelismo para acumular una riqueza mayúscula, descomunal el descaro, con dinero que no deja huella, el cash.

Lo exhibe Alberto Loret de Mola cuando dice, de viva voz, su imagen en el video, con tono de sentencia, que Javier Duarte le compró un terreno frente al mar, pagado con billetes de 500 y mil pesos, entregados por un tal Escalera, el que instó a quitarle las pajillas para no ser rastreados, con la súplica de no decirle nada a Fidel Herrera, su patrón y guía, su mentor e impulsor. Ya desde entonces se bailaba al jefe.

Y así le habla ahora en el video el ex director de Milenio El Portal, de Xalapa, y ex titular de Catedral, propiedad del empresario José Domínguez Canales:

“De entrada te digo que los terrenos que me compraste me los pagaste en billetes de a mil. Hiciste una carretera de 6 o 7 kilómetros hasta la puerta pavimentada, le pusiste luz, calles de concreto alrededor y un muro de 2 o 3 millones de pesos, y un terraplén de 15 metros de altura para bajar en tu carrito de golf… Sé de otros negocios que has hecho, y las amenazas que me mandes, ahórratelas, me valen”.

Luego en su diálogo epistolar en la red social Facebook con el abogado Juan José Llanes Gil del Ángel, su amigo, Loret de Mola sostiene:

“ ‘Tienes toda la razón Juan José. Me avergüenza haber sido en algún momento de mi vida amigo de ese engendro de la naturaleza, embutido en su chaleco antibalas, con su vocecita de quinceañera cachonda y su sonrisita de imbécil. Asesino y ladrón. De lo primero las pruebas públicas lo condenan. De lo de ladrón, me consta. Estoy dispuesto a declarar cómo me ‘compró’ en cash terrenos junto al mar. Yo lo declaré a Hacienda. ¿Él habrá hecho lo mismo?’ ”.

Más adelante afirma:

“ ‘Reitero lo dicho. Javier Duarte me compró sesenta y cinco mil metros cuadrados frente al mar. En cash, billetitos de a mil. En aquella época el dinero no era ilegal y lo deposité íntegro en HSBC institución que me solicitó copia de la operación. Yo, como dije, lo declaré a Hacienda. Recuerdo a Escalera pidiéndome quitara las fajillas de los billetes. No quería que ese dinero fuera rastreado. Lo declaro ahora por la indignación que me causa el grado de cinismo y corrupción al que ha llegado el Z1 bis’ ”.

En otro diálogo con Llanes Gil del Ángel, Loret de Mola desliza que el terreno comprado por el hoy gobernador de Veracruz fue mucho mayor a 6.5 millones de pesos.

“Estimado amigo: veo que el portal Sociedad 3.0 ha reproducido nuestro diálogo epistolar. Con especial agudeza explican que si hubiera yo vendido en seis millones, hubieran sido 6 mil billetes.

“Y sí, el enganche fue de seis y pico. Luego vinieron otros pagos mayores y todo igual, cash.

“Cuando Duarte era subsecretario, se manejaban muchos billetes de mil.

“Al terreno en la costa lo dotó el Z1 bis de luz eléctrica y pavimentó un camino de seis kilómetros para accesar a la zona. Ya el perímetro cuenta con calle de concreto. La barda de cuatro metros de alto vale lo de una casa grande.

“Una cosa, sí me suplicó: no le digas a Fidel.

“Y no lo hice… Hasta hoy”.

Javier Duarte es tildado de Z1 bis, obvia la alusión a los Zetas y a Fidel Herrera, cuyo apelativo popular es Z1. Si algo irrita al ex gobernador de Veracruz es que se le inmiscuya con la banda delictiva que trasiega droga, secuestra, levanta, extorsiona en tierra jarocha con la venia de ya saben quien. Le apodan Z1 a Fidel y Z1 bis a Duarte por la dominancia de Los Zetas en los 11 años de fidelismo y duartismo.

¿Quién compra propiedades millonarias con billetes de 500 y mil pesos? ¿Por qué? ¿Es dinero público? ¿Es dinero robado al erario? ¿Son los ahorros de la venta de pan? ¿Por qué Javier Duarte compró ese terreno a Loret de Mola suplicando que no se enterara Fidel Herrera? ¿Por qué no realizó una transferencia bancaria? Si pagó 6.5 millones de pesos “cash” sólo por el enganche, ¿cuánto fue el costo total de la operación? ¿Lo omitió en su declaración patrimonial? ¿Está a su nombre o usó a un prestanombre?

Gravísimo, el episodio de la compra con efectivo lleva a otras incógnitas: la carretera de 6 o 7 kilómetros que construyó hasta el terreno vendido por Loret de Mola, las calles aledañas de concreto, la barda, el terraplén para bajar en su carrito de golf, ¿fueron pagados con dinero del erario, tomado de las arcas de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Veracruz, o los sufragó con sus ahorros? ¿Pues cuánto ganaba?

Cinco años hace que Javier Duarte viene esquivando los dardos letales del enriquecimiento. Unos los evade, otros lo destrozan.

Era candidato a gobernador, en 2010, cuando Miguel Ángel Yunes Linares le imputó la compra de una casa en Maricopa, Arizona, Estados Unidos. Está ubicada en 7940 E. Clinton St, Scottsdale, 85260, lote MCR-258-7, Country Club, que dispone de club de golf el “deporte” que practica el gobernador de Veracruz.

Cuenta con 503 metros cuadrados de terreno y 368 de construcción con dos pisos, seis habitaciones y alberca. Su valor catastral es de 7 millones de pesos, pero su valor comercial es de un millón de dólares, 17 millones de pesos actuales.

La compró en 2005 pero en 2007 la “vendió” a su tío político Jorge Ramírez Pérez, en el insólito precio de 10 dólares, obvia la transa, la evasión, el uso de recursos de procedencia ilícita. Ramírez Perez es padre del ex procurador fiscal al inicio del gobierno duartista y hoy subsecretario de Ingresos de la Sefiplan, Jorge Fernando Ramírez Tubilla.

Esa casa es domicilio oficial de dos empresas: Hermes Magazines LLC y de la firma Mexican Realty LLC, que realiza funciones como representante legal en la compra, venta y arrendamiento de inmuebles. El subsecretario de Ingresos, Jorge Ramírez Tubilla figura como asesor de Mexican Reality LLC.

Van dos. Si alguien pone loco a Javier Duarte es el diputado panista Miguel Ángel Yunes Linares. Y volvió a hacerlo cuando en entrevista con XEU enlistó las propiedades del gobernador de Veracruz: un departamento en Ixtapa, cuyo valor asciende a 6 millones de dólares; un hotel en España, un rancho de 300 hectáreas en Valle de Bravo con helipuerto por el que pagó 15 millones de pesos; la casa de Maricopa y el yate “Candelaria”, diseñado por Gucci y Riva, a todo lujo. Y el de Javier Duarte es el más costoso del mundo en su tipo. El caso lo reseña la columnista de Notiver, Maryjose Gamboa Toral, en Al Aire.

Otros medios de comunicación advierten que el gobernador de Veracruz comienza a deshacerse de algunos bienes. Decía la periodista Claudia Guerrero en su columna Entre lo Utópico y lo Verdadero, en agosto pasado, que Javier Duarte adquirió bienes pagando en efectivo y que uno de ellos, la casa en que habitó antes de ser gobernador en la calle Roble, en Tres Pasos, municipio de Emiliano Zapata, la puso en venta vía Inmobiliaria LERU, con un valor de 4 millones de pesos o en renta a razón de 27 mil pesos mensuales. O sea, limpiando las huellas.

A todo responde Javier Duarte que son infundios. Nada es suyo, dice. Todo es suyo, pero con prestanombres, ya sean sus parientes cercanos o sus allegados.

Y todo podía cuestionarlo hasta que Alberto Loret de Mola reveló el modus operandi del gobernador: en efectivo, sin decirle nada a Fidel, como si lavara dinero, como si fueran recursos de procedencia ilícita. Y dice el periodista que lo puede declarar.

Son las huellas en un caso de enriquecimiento ilícito.

Midas no tuvo un rancho en Valle de Bravo, ni una casa en Arizona, ni un hotel en España, ni terrenos en Veracruz, ni un yate diseñado por Gucci y Riva.

Javier Duarte sí.

(Con información de mussiocardenas.com)

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