Javier Duarte, luego del 2016

•Suerte de otros exgobernadores
*Mejor le fue a Miguel Alemán

I

La suerte de los exgobernadores de Veracruz ha sido disímbola. Por ejemplo:

Fidel Herrera sigue en activo, soñando con el Maximato, en honor de Plutarco Elías Calles, que impuso a cuatro presidentes de la república.

Miguel Alemán Velasco, alterna su poderío económico de Interjet con la asesoría al presidente Enrique Peña Nieto, metido también en el juego sucesorio del gobernador de Veracruz.

Patricio Chirinos Calero vive retirado por completo de la política política, como le llamaba Carlos Salinas, su amigo y jefe, aun cuando asesora a Carlos Slim Helú, degradado al cuarto lugar del hombre más rico del mundo.

Dante Delgado Rannauro renunció al PRI luego de su encarcelamiento en el penal de Pacho Viejo por órdenes de Ernesto Zedillo y Patricio Chirinos, y está en activo con su partido político, Movimiento Ciudadano, antes Convergencia.

Fernando Gutiérrez Barrios pasó a la Secretaría de Gobernación y al CEN del PRI para el juego sucesorio presidencial y murió en el quirófano cuando era senador de la república que permitió a Noemí Guzmán brincar al estrellato senatorial.

Agustín Acosta Lagunes se redujo a la dirección del Museo de Antropología de Xalapa y ahí le llegó el final de su vida.

Rafael Hernández Ochoa se confinó a la vida privada en su rancho de Cuernavaca, Morelos, y falleció en un accidente automovilístico.

Don Rafael Murillo Vidal fue nombrado director general del Diario Oficial de la Federación y ahí pasó muchos años, donde llegaba “El cara de pollo” a contarle chistes y chismes.

Tal cual, entre otros, para el año entrante, Javier Duarte, uno de los más jóvenes gobernadores, enfrentará su nuevo destino en el mes de diciembre del año 2016.

II

Igual que Felipe Calderón Hinojosa y Carlos Salinas de Gortari, Duarte dejará la gubernatura en la plenitud de la vida, antes de los 50 años de edad.

Y, por tanto, la vida pública apenas iniciará.

Por ejemplo, le tocará la efervescencia política nacional por la sucesión presidencial, que también está súper adelantada como la sucesión en Veracruz.

Y por tanto, ninguna duda habría de que Duarte se enrolará en tal dinámica.

Para entonces, diciembre 2016, Enrique Peña Nieto habrá entrada al quinto año del sexenio y sabrá la astróloga de los Llanos de Sotavento si el tiempo político será favorable para que Duarte se involucre en un cargo federal y/o si, por el contrario, sería mejor esperar las últimas palabras de Los Pinos sobre el candidato presidencial.

Mientras tanto, digamos, podría cursar otro doctorado en el extranjero, digamos Harvard en Estados Unidos.

Y si el idioma inglés fuera un condicionante, meterse de lleno desde ahora a un curso intensivo.

La mayor parte de la elite grupal de Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y Crédito Público, por ejemplo, proviene de la academia norteamericana.

III

Joven político, nadie miraría a Duarte en la vida privada.

Incluso, fiel a la tradición del padre, metido hasta de ganadero en un rancho agropecuario.

La política es su vocación y su destino, y como dice Jorge Uscanga Escobar, en política no hay muertos, todos están vigentes y con frecuencia suelen dar la sorpresa.

Por lo pronto, digamos, podría abrir un despacho jurídico y político en la ciudad de México para seguir tejiendo y destejiendo redes políticas y sociales mientras llega la hora de la sucesión presidencial.

Por: Luis Velázquez

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