Javier Duarte, mal y de malas

Si el sexenio de Javier Duarte de Ochoa ha sido una larga cuesta para la mayoría de los veracruzanos, la recta final de su administración no parece tener una alfombra de terciopelo para él.

La figura de Duarte de Ochoa ha estado en el ojo del huracán, desde que el homicidio de Rubén Espinosa y Nadia Vera, lo colocaron –nuevamente- en el centro de las críticas de medios nacionales e internacionales.

Dos semanas después de este hecho, poco, muy poco, o nada, ha podido hacer su equipo de trabajo, para moverlo del centro de las críticas.

Su persona sigue siendo señalada por la persecución que han vivido reporteros y fotógrafos en Veracruz, durante su administración, por la violencia que se ha extendido a lo largo y ancho del estado, por el incremento de la pobreza, por la fuga de inversiones, por la deuda a proveedores, por la escasa o nula obra pública, y un largo etc, etc, de temas negativos.

Es cierto, estos señalamientos lo han acompañado durante toda su administración, pero en las últimas semanas, se han acrecentado. Como ejemplo del ocaso que vive la administración de Javier Duarte, habrá que analizar los tres revés que este lunes, vivió el mandatario veracruzano.

A primera hora, los periodistas Norma Trujillo, Marcela Turatti, y Guillermo Osorno, presentaron públicamente, una carta dirigida al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en donde le exigen esclarecer el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa y la activista Nadia Vera.

La carta, firmada por personalidades de la talla de Jonh Lee Anderson, Lydia Cacho, Noam Chomsky, John Coetzee, Gael García Bernal, Arianna Huffington, Salman Rushdie, Guillermo del Toro, pide a Peña Nieto, que las investigaciones se lleven acabo sin contemplaciones a los funcionarios estatales y municipales que, en cada caso, se puedan haber visto involucrados.

En sus intervenciones, hubo señalamientos directos contra el gobernador de Veracruz, que en lo que va de su mandato ha sumado 15 periodistas asesinados

Primer jaque al rey.

Más tarde, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto envió al Congreso de la Unión una iniciativa de Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios que establece sanciones penales en contra de los servidores públicos que endeuden y ocasionen daño a la hacienda pública en las entidades y municipios del país.

La ley bien podía llamarse “Ley AntiDuarte”, porque en la justificación de la iniciativa, se describe fielmente la forma en que Duarte de Ochoa ha manejado las finanzas estatales.

Es tanta la similitud entre lo que la iniciativa dice que “no se debe hacer” y el gobernador de Veracruz, que el mandatario estatal debió sentirse aludido, y por eso salió a dar una conferencia de prensa, donde señaló que el endeudamiento de Veracruz está pegado a la ley y es transparente.

Segundo Jaque al rey.

Y antes de que el lunes acabara, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) remató un día de malas noticias, declarando la invalidez de una porción del artículo 16 y del 32 de la Ley de Pensiones del estado de Veracruz, enviada por Javier Duarte al Congreso Local.

El pleno de SCJN estableció que las dificultades económicas por las que atraviesa el sistema de pensiones en el país no justifica la pretensión de cobrar a los trabajadores jubilados el pago de un porcentaje de sus mismas pensiones, como si fueran trabajadores en activo.

El ministro presidente Luis María Aguilar señaló: “cuando uno está en activo, cuando uno está trabajando y recibiendo un salario, está aportando, precisamente para el día en que se pensione.

“Ellos ya generaron un derecho con sus aportaciones mientras estaban en activo”, subrayó.

Tercer jaque al rey.

Sinicómetro: “La deuda es del conocimiento público y fue debidamente autorizado por el Congreso del Estado. En dicho informe se presenta un monto de deuda pública 44 mil 470.8 millones de pesos, que incluye al estado y los municipios”.

“Veracruz es uno de los estados más responsable en el manejo de su deuda pública. Ocupamos el décimo lugar en grado de endeudamiento, como porcentaje de afectación de las participaciones federales. Nuestra deuda equivale al 4.4 por ciento del PIB”, dijo el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, para celebrar la iniciativa de legislación secundaria en materia de disciplina financiera de las entidades federativas y municipios, que este día presentó el presidente Enrique Peña Nieto.

(Con información de e-Consulta/ Por: Eirinet Gómez)

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