La calumnia contra Pepe Yunes

ADVERSARIO A VENCER

Otra vez, desde alguna zona oscura del poder político, rafaguean a Pepe Yunes Zorrilla en su vida privada que privada es según la Constitución Política.

Utilizan el Internet, las redes sociales, el Facebook, el Twitter y la prensa impresa, agazapados en el anonimato.

Apuestan al descrédito del senador, pero desde luego sin ningún resultado que obtendrán, pues los políticos que lo conocen… conocen la pulcritud de su vida, y en todo caso, las cosas por su peso caen, solitas.

Además, en la percepción ciudadana está claro que en tiempo electoral arrecian las calumnias.

Incluso, en tiempo huracanado, como por ejemplo, cuando en el segundo año del sexenio de Miguel de la Madrid fuera asesinado por la espalda el columnista Manuel Buendía, y desde el gobierno filtraron que era una muerte pasional entre gays, llegando al grado de que en el periódico Excélsior de Regino Díaz Redondo publicaron en portada, a 8 columnas, un poema de Buendía asegurando que había sido escrito para su pareja homosexual.

Cierto que con la calumnia algo queda según reza el dicho popular.

Pero, al mismo tiempo, cuando y como en el caso el bombardeo a la vida privada del senador es sistemática, entonces, está clara la intencionalidad.

Lo decepcionante es que una parte de la elite priista (pues ni modo el golpeteo provenga del PAN y/o del PRD) necesite recurrir a tales patrañas como parte de la sórdida lucha del poder público.

A ver, pues, el tiempo que les dura el gusto de la calumnia. Y por supuesto, hasta el lugar donde llegan. Todavía de aquí al destape han de transcurrir otro mes, mes y medio, según parece, suficiente para más rafagueo.

Oh paradoja: mientras el senador Héctor Yunes Landa ha sido más crítico y con pasión renovada del duartismo, por ahora, nadie ha deslizado en las redes sociales su vida privada.

Se han metido con Pepe Yunes, quizá, acaso, porque lo miran con más fuerza política y más liderazgo popular.

El enemigo, el adversario, pues, a vencer.

Sólo el esotérico Manuel Cavazos Lerma, delegado del CEN del PRI de Manlio Fabio Beltrones, podría, digamos, con la ayuda de “las pirámides” rastrear la punta del iceberg de la calumnia.

UNA BIOGRAFÍA PÚBLICA SIN MANCHA

Nunca en su vida pública, Yunes Zorrilla ha “metido la mano al cajón” ni “ordeñado la vaca”.

Tampoco se ha enriquecido a costa del poder, como constituye la fama pública de los discípulos del góber fogoso.

Menos ha traficado influencias a favor de una compañía constructora.

Ni tampoco ha cobrado el diezmo y el doble diezmo, como fuera, por ejemplo, la fama pública de Erick Lagos y Jorge Carvallo Delfín como secretarios particulares de Fidel Herrera.

Ni menos ha aceptado regalos de lotes, terrenos, residencias, departamentos de lujo, de empresarios favorecidos con obra pública.

Tampoco ha desviado recursos federales ni estatales ni jineteado en el mundo bursátil.

Ni menos, mucho menos, ha tenido un mundo de barbies a su lado, a quienes además de canalizar privilegios y canonjías como recompensa a su tiempo hedonista les ha obsequiado casas ni departamentos y, de ñapa hasta conferido un cargo público.

Tampoco ha andado en líos falderos ni homosexuales ni bisexuales.

Por eso, ahora cuando la lucha por el poder está arreciando porque se acerca la hora de “las últimas palabras” de Los Pinos, la calumnia navega en el Internet, agazapados todos en el anonimato, lo peor a que puede recurrir un ser humano, una persona.

Ya se verá si en su momento, Pepe Yunes “deja hacer y deja pasar”, y/o si por el contrario, espera el tiempo de la venganza, bajo el principio universal de que “si guerra quieren… guerra tendrán”.

DESTIERRO O ENTIERRO

Sólo una elite política sin principios ni valores, sin formación familiar ni humanística, sin respeto a los demás y sin dignidad, “tira la piedra y esconde la mano”.

Y, lo peor, cuando tiene un equipo humano a su servicio a quienes paga el sueldo mensual con cargo al erario.

Claro, peores tiempos políticos se han vivido.

Por ejemplo, cuando se llega al asesinato para eliminar a los contrarios. Como cuando en la víspera de “La noche de Bartolomé” a un disidente le extrajeron los ojos y a su cuñado le arrancaran los testículos y se los enviaran en un plato a la familia. Cuando José Stalin enviaba a los críticos a los campos de concentración de Siberia y Kolimá. Cuando Augusto Pinochet tiraba a los adversarios desde un helicóptero a la mitad del océano. Cuando los cadáveres amanecían colgados de un árbol a la orilla del camino tanto en la Independencia en México como en la Vietnam de Richard Nixon.

Han sido, pues, entre otros, las páginas más horribles en la historia. Y, bueno, en el caso del senador solo faltaría, luego de la calumnia por Internet, que le aplicaran la ley porfirista, el destierro o el entierro, pues la fama pública de los discípulos del góber fogoso es que son capaces de todo, como sucediera con la desaparición del arquitecto José Cristhian Morales Carreto y del constructor José Manuel Flores Ríos, “El oaxaco”.

Por: Luis Velázquez

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