La cloaca abierta del duartismo

El espléndido reportaje publicado por el portal Animal Político titulado “Desaparece el gobierno de Veracruz 645 millones de pesos; entrega el dinero a empresas fantasma”, desnuda un modus operandi de esta administración que ni siquiera es algo que se desconociera.

La creación de empresas “de pantalla”, falsas, para acceder a programas y recursos públicos ha sido una práctica recurrente no sólo del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, sino del de Fidel Herrera Beltrán, por lo menos. Es, precisamente, la vía por la cual se extrajeron recursos del erario para obras y servicios que no se realizaron nunca, pero que sí se cobraron y que terminaron amasando las inmensas fortunas de la mayoría de los implicados en este reportaje firmado por Arturo Ángel y Víctor Hugo Arteaga.

Y como reconoció el propio director de Animal Político, Daniel Moreno, se trata apenas de una pequeña muestra de 73 contratos, por medio de los cuales se realizaron adjudicaciones directas entre 2012 y 2013 por un monto de 645 millones 693 mil pesos que no se sabe a dónde fueron a parar, pues los servicios contratados no fueron prestados a sus supuestos beneficiarios finales. Es la pequeña punta de un iceberg de corrupción del tamaño del que hundió al Titanic. Y utilizando la misma analogía, también le abrió un boquete descomunal a un barco, el del duartismo, que se hunde inexorablemente.

La respuesta del gobierno estatal, torpe y tardía, así lo demuestra. El coordinador de Comunicación Social estatal y uno de los implicados en este caso de claro desvío de recursos, Alberto Silva Ramos, dijo que la tesis de trabajo del reportaje es “falsa”, pero no aportó ninguna prueba. Sólo dijo que las empresas sí se contrataron y los servicios sí se pagaron.

Y por supuesto que se pagaron. Los cobraron ellos mismos y los recursos fueron a parar a mansiones, viajes, negocios, fiestas, campañas y cuentas bancarias. ¿Cuánto dinero obtenido a través de estos “mecanismos” se habrá destinado a la campaña a la diputación federal por Tuxpan de hace un año? ¿Cuánto más a la compra de bienes inmuebles como el piso ubicado en la exclusiva zona de La Castellana, en la ciudad de Madrid, a donde piensa mudarse una poderosa familia veracruzana el próximo mes de diciembre?

Es sintomática la lista de los implicados en el reportaje de Animal Político. Alberto Silva, Edgar Spinoso, Tarek Abdalá, Adolfo Mota, Tomás Ruiz y Vicente Benítez son todos integrantes del círculo íntimo del gobernador Javier Duarte de Ochoa; casi todos, han sido denunciados con anterioridad por daño patrimonial al erario público por la Auditoría Superior de la Federación; uno es funcionario estatal, otro candidato a diputado local, y los demás son diputados federales. La urgencia por obtener fuero ha sido más que obvia, sabedores todos de los actos constitutivos de delitos que han cometido.

Animal Político anunció otras dos entregas más de piezas periodísticas sobre el gobierno de Javier Duarte y sus actos de “prestidigitación” para desaparecer el dinero de los veracruzanos. Además, y para mayor escarnio, de recursos que eran para los veracruzanos más pobres, los que son usados como carne de cañón electoral y son mantenidos en su condición de marginalidad porque así es como les son útiles al régimen. Veremos qué otras “sorpresas” nos tienen preparadas.

La cloaca del duartismo está abierta. La suciedad emerge a borbotones. Y el hedor de la impunidad es insoportable.

Por: Aurelio Contreras Moreno / “Rúbrica”

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