La degradación de la política

Por: Norma Meraz

A escasos 51 días de las elecciones, México se encuentra en medio de un sistema de partidos colapsado.

El arranque le las campañas políticas hace unos días, ha sido toda una escenificación circense.

Figuran en la lista de candidatos, tanto a diputados federales como en las de los mil 920 presidentes municipales, de los gobernadores y congresistas locales, una gama inimaginable de personajes; muchos de ellos luchadores, actores, cantantes, payasos, cómicos, de todo; y no es que haya rechazo a personas de la farándula, pero lo aconsejable es que se haga una selección de candidatos que de arribar a la Cámara Baja tengan más herramientas para saber legislar.

Los partidos políticos deberán hacer sus propuestas con claridad y compromiso. El momento que vivimos -la pandemia- exige imaginación y mucho trabajo para hacer llegar a los 94 millones de electores, lo que ofrecen para aliviar las carencias de una sociedad golpeada, por la inseguridad, marginada de las políticas públicas y engañada por sus representantes.

En el ámbito de la salud, que es el más importante pues se refiere a la vida humana, el gobierno federal tomó del Fondo de la Salud el 73% de sus recursos, supuestamente para el Instituto Nacional para la Salud y Bienestar, que por cierto se creó sin reglas de operación y desapareció el Seguro Popular que, con muchas deficiencias, pero atendía, hoy existen millones de mexicanos que no cuentan con servicio básico de salud.

La campaña contra el COVID ha fracasado, y pudo haberse corregido, de acuerdo a distintos grupos de científicos agregan que de haberse corregido en el camino, México se hubiera ahorrado 190 mil defunciones. Sin embargo, la necedad de quien está al frente de esta campaña, o sea el Presidente de la República, nos ha llevado a lamentar la muerte de 210 mil -cifra oficial- personas que han dejado a igual numero de familias sumidas en el dolor.

México es el país que ha tenido más muertos del campo médico sanitario, y se ha catalogado como una de las peores campañas frente a la pandemia.

Cuando llegaron las primeras vacunas Pfizer el canciller Marcelo Ebrard, al darles la bienvenida en medio de un show, dijo: ”misión cumplida”. Y, hasta hoy, cuál misión cumplida si sólo se lleva el 1.6% de la población vacunada, cuando se habían comprometido una vacunación del 9.45%, al cierre del mes de abril.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a que los primeros en recibir la vacuna sería el personal médico y sanitario, público y privado .

A la fecha se ha vacunado al personal médico público -y no en su totalidad-, al personal médico privado el Presidente les remarcó que recibirán vacuna cuando de acuerdo a su edad les toque. Eso no responde al compromiso que había hecho.

Los hospitales privados se ofrecieron a apoyar en el combate al COVID y reconfiguraron sus espacios y redistribuyeron personal para atender a contagiados; ahora, con facilidad, se deshace del compromiso. ¡Es un crimen que habiéndose expuesto al contagio siguieran trabajando y ahora no sean tomados en cuenta!

¡Es una auténtica discriminación!

Eso sí, la campaña de vacunación ha servido a muchos suspirantes a una curul para promover el voto para ellos y por supuesto para MORENA.

Me tocó presenciar que la actual alcaldesa del Municipio de Naucalpan en el Estado de México, Patricia Duran, de MORENA, que busca su reelección, hiciera el paseíllo en el módulo de vacunación en el Parque Naucalli; ahí, por el altavoz, se dijo fuerte y claro: ”gracias a la Presidenta Patricia Duran y al Presidente López Obrador, ustedes tienen vacuna, y pido un aplauso para ellos y darles las gracias”. ¿Esto no es promoción política?

El 6 de junio estarán instaladas 162 mil casillas en las que 2 millones 290 mil funcionarios se harán cargo de la jornada y responderán por el conteo y reporte de las boletas y las actas.

El gobierno adelantó el pago de tres meses a los adultos mayores, la intención es clara: para que vayan a votar y/o manden a votar a sus familiares en edad para sufragar, y así agradecer la dádiva en efectivo y la vacuna. Ah, por cierto, quienes atienden los módulos para vacuna, como los que pagan la pensión, siempre van portando su chaleco de color MORENA, y así enviar el mensaje poco subliminal de que su partido y el Presidente López Obrador son los “mecenas” de los receptores adultos.

Todas las mañanas el Presidente, desde el púlpito nacional, promueve el voto haciendo hincapié en los temas derivados de las elecciones a pesar de haber firmado un compromiso de no meterse en las elecciones, pero él es así “como dice una cosa, dice otra”, para citar al clásico.

Es criminal que dejen fuera de la vacuna al personal médico que sin estar en la primera línea sean candidatos al contagio por atender a enfermos asintomáticos, como neumólogos, oftalmólogos, odontólogos, entre otros.

Sin embargo, es más importante vacunar a maestros para volver a la escuela -y luego vayan a votar- que al personal sanitario.

Que nivel de degradación de la política al utilizarla para incorporar a personajes como Erika Coronel -cuñada del Chapo Guzmán-  para diputada federal y otros tantos famosos, con tal de lograr mayoría de MORENA en la Cámara Baja y sacar adelante, sin mover una coma, las iniciativas que envíe el Ejecutivo. Aunque si no pasan las iniciativas, acusa el Presidente, “hago uso del veto” que me confiere la Constitución.

Todo esto huele a un autoritarismo aspiracional.

Por fortuna, los mexicanos ya hemos llegado a la mayoría de edad para que siempre.

¡Digamos la Verdad!

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