La nulidad del proceso; ¿la apuesta?

“La libertad no es más que la oportunidad de ser mejor.” – . Albert Camus.

A escasos 16 días para que se desarrolle el proceso electoral en el Estado de Veracruz, los expertos en materia electoral avizoran un panorama desolador, la constante intromisión de un gobernador como Javier Duarte, desgastado e impopular entre sus conciudadanos, ha provocado que su desesperación alcance niveles que evidencian la intensión de anular el proceso electoral.

Para nadie es desconocido que para el mandatario estatal, Héctor Yunes Landa, candidato de la Coalición Unidos para Mejorar Veracruz, no representa la seguridad de un pacto de impunidad, pues la sociedad, no tardaría llegado el momento en recriminárselo severamente.

Ante ello, dándose la coyuntura para que en la entidad se pudiera alcanzar la alternancia, el replicar el escenario ocurrido en octubre del 2015 en Colima se estaría empezando a cocinar en Veracruz.

Y es que usted amable lector, deberá de recordar que el 23 de Octubre de 2015, el Tribunal Electoral Federal del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declaró inválida la elección de gobernador en Colima y ordenó reponer el proceso a través de comicios extraordinarios que fueron organizados por el Instituto Nacional Electoral (INE).

Con base en la Constitución de Colima y la de los Estados Unidos Mexicanos los magistrados Manuel González Oropeza, María del Carmen Alanis, Salvador Nava Gomar, así como del magistrado presidente Constancio Carrasco, votaron a favor de revocar los resultados de los comicios del 7 de junio debido la intervención indebida del Secretario de Desarrollo Social de esa entidad.

La madrugada del miércoles 21 de octubre el Partido Acción Nacional aportó una grabación de audio -como prueba superveniente- en los que Rigoberto Salazar Velasco, titular de la Sedesol de Colima, instruyó a una subordinada operar a favor del candidato priísta José Ignacio Peralta, por ser el deseo del actual gobernador, Mario Anguiano.

El magistrado Salvador Nava Gomar recalcó que Rigoberto Salazar aceptó en comparecencia pública ante el Congreso local que sí fue él quien sostuvo la conversación exhibida, aunque argumentó que lo hizo en gozo de sus derechos políticos como ciudadano y no como funcionario público.

La resolución del Tribunal, tras la impugnación del panista Jorge Luis Preciado, deja sin efectos la constancia de mayoría entregada a José Ignacio Peralta, y se solicitará al INE que organice un nuevo proceso electoral para designar al ejecutivo estatal para el periodo 2015-2021.

¿Con qué argumentos invalidaron elección?, sí.

Solo debemos recordar que la Constitución Colima en su Artículo 59, Fracción V se señala que “el gobernador no puede intervenir en las elecciones para que recaigan en determinada persona, ya sea por sí o por medio de otras Autoridades o Agentes, siendo este motivo de nulidad de la elección y causa de responsabilidad.”

De igual manera, el Artículo 134, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos precisa que “los servidores públicos de la Federación, los Estados y los municipios, así como del Distrito Federal y sus delegaciones, tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.”

¿A que le suena todo esto? acaso ¿no encuentra similitudes en Veracruz?

Solo basta recordar que durante el proceso electoral las intromisiones voluntarias de todo el equipo de trabajo del gobernante en turno, han estado a la vuelta de la esquina, desde mensajes en redes, desde señalamientos directos, desde la inauguración y colocación de obras en periodo de veda electoral, en fin, todo lo necesario para que sea quien fuere, tenga elementos de impugnar el proceso y con ello, anularlo.

De este modo, se confirma que dentro del gobierno estatal se comienza a padecer el “síndrome Avengers” pues de lo que se trata es de darles a todos en la madre sin importar que se destruya Nueva York, y en este caso Veracruz, si comparamos el símil basados en el argumento de la película de estos personajes hollywoodenses que estaría representados en todo la chiquillada de la Fidelidad.

Es así como el Duartismo pretende curarse en salud, y con ello, garantizar su salida, provocando con ello, las condiciones para que aterrice en la entidad un gobernador interino que convoque a proceso electoral, y entonces si contar con un candidato a modo que les termine de cuidar las espaldas.

Pero para poder construir un escenario de nulidad se necesitan contar con algo más que las buenas intensiones de quienes mantienen el poder, para ello, se construyo todas las condiciones sociales y electorales para ello, primero se observa en el espectro electoral una contienda muy cerrada; segundo la población da muestra de una nula movilidad, es decir están tan cansados de la guerra de lodo o sucia que cayeron en el valemadrismo electoral, me da igual uno u otro; y tercero se construyó una severa fragilidad institucional, es decir, provocaron un desgaste sobre el Organismo Público Local Electoral (OPLE) que abra la puerta a la posibilidad de llegado el momento, solicitar mediante la impugnación, la nulidad del proceso.

De este modo, el mismo Partido Acción Nacional y de la Revolución Democrática deberán estar pendientes, pues, la apuesta para ello está sobre el tablero, ahora solo faltará quien será el guapo que diga, yo me aviento el trompo –al solicitar el proceso de nulidad- pero para ello, sobran candidatos, que por unas cuantas monedas, venderán su alma cuales Judas.

¿Quién pierde y quién gana a todo esto?

Pues gana el Duartismo, y por consiguiente el proyecto Fidelista construido desde hace 12 años en Veracruz, el cual pareciera que llegó para quedarse, pues se ha enquistado cual cáncer entre la estructura de gobierno, para jamás erradicarlo, quien pierde, la sociedad en su conjunto, que habrá de cargar con la lapida producto del pésimo manejo financiero, el desaseo desarrollado en la actual administración deja sumamente lastimada a la población.

Ahora nos corresponderá a los veracruzanos, comenzar a meditar el voto, próximamente habrá de desarrollarse el último de los debates entre aspirantes al gobierno estatal, esperemos escuchar propuestas, analizar y definir si existe alguna duda de forma razonada nuestro voto buscando al más convincente, pues que lo que está en juego es mucho y no tema menor.

Por el bien de todos, salga con toda su familia a votar este próximo 5 de junio, y no pase a formar parte de los cómplices que pretenden perpetuarse en el poder, para seguir hundiendo a este ya de por si alicaído barco, llamado Veracruz.

Al tiempo.

Por: Luis Ramírez Baqueiro / “Astrolabio Político”

00
Compartir