La otra alternativa para Duarte: la fuga

La letra de la canción Hermano cayó la ley de Los Huracanes del Norte, en el caso de Javier Duarte, puede parecer profecía, ésta dice en su primera estrofa: «Hermano cayó la ley está rodeada tu casa, son puros nervios los tuyos, porque yo no he visto nada. Así le dije a mi hermano para que hicieran confianza. Sabía que estaba rodeado e interceptaban llamadas, no entraron pronto por mí para ver quien más llegaba. Pero se les durmió el gallo me pelé en la madrugada».

El de la llamada bien podría ser Bermúdez Zurita, el amigo de Javier Duarte, que pidió licencia para enfrentar las acusaciones por enriquecimiento ilícito y otras bondades, quien por cierto dicen las flamígeras lenguas que ya radica en Canadá.

Y el receptor, que sin lugar a dudas puede ser el gobernador con licencia, seguro le pasó por la mente de Duarte la idea de pelarse e irse a refugiar a Canadá, donde precisamente su legislación ha permitido que algunos políticos mexicanos busquen su estadía; ahí está el caso de Napoleón Urrutia, líder de los mineros acusado de enriquecimiento ilícito.

Sería bueno que las autoridades federales estén alertas, este señor es capaz de todo.

Libertad Bajo Palabra

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