Las feministas de hoy, misándricas despiadadas

Autoritarias y con un odio al patriarcado, así se manifestaron las mujeres radicales en la Ciudad de México, desvirtuando su movimiento debido a la violencia extrema

Por: Valentina Téllez

Desquiciadas, violentas e imparables, el anarquismo fue su estandarte y el vandalismo su conducto a lo que ellas decían: “libertad de expresión”.

Este feminismo radical no sólo cae en lo absurdo, sino en lo ridículo, peleaban por la violencia de género y ellas eran violentas. Ellas salían declarando a los medios de comunicación que este conato de violencia buscaba generar “incomodidad” en las autoridades y sólo generaban incomodidad a nosotros, a la sociedad que las veíamos horrorizados y conmocionados.

Yo me comprometo con las mujeres que pelean por causas tremendamente aberrantes, aquellas que ponen en peligro su vida por ventilar hechos que son un problema en la sociedad, pero estas mujeres no me representan, son un estorbo y claro está que la marabunta de mujeres embravecidas, sólo ellas, ilegitimaron su manifestación; perdieron no sólo la cordura, sino la credibilidad.

Ellas no sólo echaron a perder todo el trabajo de muchas activistas que por el simple hecho de ser mujeres se encuentran en desventaja, pero aun así salen ganando batallas. Las mujeres aguerridas están comprometidas por generar paz y soluciones, no son este cumulo de pseudo “feministas” que juntas se sintieron fuertes y masacraban a hombres que pasaban junto de ellas porque ellos son “hombres”, son “machos”; vaya caso, pasaron de ser víctimas a verdugos.

NO HAY PARECIDO

Muchos han comparado la violencia extrema de estas feministas con las feministas del pasado; por ejemplo, las sufragistas inglesas, que igual a las mexicanas que vimos actuar sin control las inglesas igual ocuparon la violencia y acciones exageradas, pero no nos equivoquemos, las sufragistas vivían en el año de 1908 una época despiadada que no les daba derechos ni las reconocían, y pensaban que por ser mujeres no tenían la capacidad de reconocer la política y mucho menos tendrían la capacidad de votar.

A esas mujeres las retrataban como mujeres feas y solteronas, incapaces de tener un criterio y pensamientos propios. Ellas si tenían en sus manos hechos que, sino utilizaban la violencia, no podrían llegar a nada. Pero la muestra del viernes en la Ciudad de México no es comparable, no viven en las mismas condiciones y, sobre todo, ellas tienen derechos que aquellas no podían ni soñar.

TODO COMENZÓ…

La convocatoria fue para el viernes 16 de agosto en la Glorieta de Insurgentes, organizaciones feministas citaron y unas dos mil mujeres se congregaron. La manifestación tiene inicio por la creciente violencia machista en la Ciudad de México y en concreto después de la denuncia de una joven que declaró ser violada por cuatro policías.

Eran las 18:30 horas y la manifestación pintaba para ser pacífica, pero todo se salió de control cuando diferentes contingentes feministas leyeron manifiestos, mostraron grandes pancartas y danzaron en un círculo en contra el machismo incesante.

La razón se perdió y se alzaron los ánimos, unas prendieron pequeñas fogatas con brasieres y otras grafitearon el suelo con lemas como “No olvidamos ni perdonamos”.

Después de eso nada tuvo control, la colera se apoderó de la manifestación y fue cuando decidieron salir del centro de la glorieta para marchar alrededor gritando consignas como “abajo el patriarcado que va a caer, arriba el feminismo que va a vencer”.

Las mujeres arremetieron contra todo lo que encontraban a su paso, desde los cristales de la estación del metrobús hasta máquinas expendedoras de billetes del metro y los carteles publicitarios. Desquiciadas, prendieron fuego y ahí quemaban todos los restos de lo que rompieron.

Las filtraciones de otros grupos fueron evidentes y quedaron grabadas para el deleite de los televidentes, fue cuando un hombre golpeó con toda su fuerza el rostro del reportero Juan Manuel Jiménez mientras transmitía en vivo. Tras la tensión, las mujeres pidieron que no hubiera ningún hombre en el lugar y se dio algún enfrentamiento con algunos que no querían abandonar la zona.

Posteriormente, una parte de la concentración se dirigió a una estación de policía, donde lanzaron objetos incandescentes, generando enfrentamientos verbales con los agentes, y prohibieron el paso de los bomberos que llegaron para sofocar las llamas. Una mujer informó a través de un megáfono al resto de manifestantes que cuatro protestantes fueron detenidas en esa estación de policía y exigió su liberación.

Paralelamente, otras mujeres se fueron al Ángel de la Independencia para realizar el mayor destrozo con grafitis, destrozos que hasta ahora la ciudad no puede superar.

ES PROVOCACIÓN: SHEINBAUM

Pero vamos cuatro días antes de la radical manifestación feminista, otra marcha de protesta en la sede de la fiscalía capitalina, donde mujeres rompieron un vidrio, pintaron paredes y arrojaron brillantina rosa sobre el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Jesús Orta, cuando este salió a dialogar con las manifestantes.

Más tarde, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que esa protesta “no fue una manifestación, sino una provocación”, después de estas declaraciones los grupos feministas agitaron las redes y fue en ese momento que se generó la convocatoria de la manifestación feroz del viernes 16 de agosto.

Después, Sheinbaum volvió a calificar la protesta de este viernes de “provocación” e informó que se inició una investigación sobre “las agresiones directas a periodistas, personas y las graves afectaciones a edificios públicos”.

Por lo que, a través de un comunicado, la jefa de gobierno de la Ciudad de México dijo “El Gobierno de la Ciudad de México no caerá en la provocación de utilizar la fuerza pública en medio de la manifestación, pues es lo que están buscando”.

LA MAL INFORMACIÓN PANISTA

Un caso muy particular es el de la Lucía Riojas. Feminista. Lesbiana. Diputada Federal. Así se describe en su perfil de Facebook. Por cierto, es panista, es política de aquel sector cómodo, de esa derecha mentirosa y que le encanta mal informar a la gente.

Durante la manifestación publicó en su red social Facebook un video que se titula: Este gobierno no es distinto. Criminaliza a quienes exigimos justicia. ¿No que habías disuelto al cuerpo de granaderos, Claudia Sheinbaum?

Ella sale y dice: “Estamos en Florencia, casi esquina con Reforma en una protesta feminista exigiendo justicia por los casos de violación sexual que han sido perpetrados por policías y aquí hay granaderos, granaderos que llegaron empujando. Este Gobierno no es diferente a los demás, es igual o es peor, aquí están los granaderos”.

El duro trabajo panista es el de la desinformación, y claro está el trabajo de Riojas en la marcha feminista, de la cual ella formó parte y no declaró sobre la violencia aberrante que se estaba llevando a su paso, sino que señalaba la presencia de los policías, que era para garantizar la seguridad de la gente y no para reprender como Riojas asegura estaba ocurriendo, porque no hay ni hubo pruebas de que esto sucediera.

El segundo hecho fue que Riojas reclamaba por el caso de violación contra una joven en manos de cuatro policías, el cual, desde días atrás se había desechado, porque en los videos de la policía de la Ciudad de México y las declaraciones de la supuesta agredida se puede observar que a la mujer nunca se le detuvo y nunca se le subió a una patrulla, como ella declaró, a la mujer se le ve en el video llegar a su casa por su propio pie. Después de estas declaraciones, la mujer nunca volvió a dar la cara sobre su supuesta violación.

MORENA ACUSA DE FILTRACIONES

La senadora de Morena Citlalli Hernández Mora, advirtió haber grupos infiltrados en la manifestación feminista, que no sólo pretenden desactivar, sino desvirtuar un movimiento que lucha contra la violencia de género. Pero igual pretende desestabilizar al gobierno de la Ciudad.

Sin embargo, y después de lo ocurrido, la senadora ve a la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, como una persona que ha mantenido una actitud prudente, sin llamar a la fuerza pública.  “Lo mejor que puede hacer este gobierno es no reprimir, sino buscar una ruta de diálogo con el movimiento más legítimo para poder inhibir cualquier intento de desvirtuarlo”.

En concreto, Hernández Mora le pidió al movimiento feminista discutir y redefinir sus objetivos y hasta dónde quieren llegar.  Por ello, difundió un video en el que formula ese llamado al movimiento, que representa una lucha respetable, pero que está en el dilema de “desvirtuarse o mantenerse firme en sus demandas pacíficas”.

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