“Lavado de dinero” en SEFIPLAN

El traslado de recursos públicos, millones de pesos en unos casos, cientos de millones en otros, de una cuenta bancaria del gobierno del Estado -pero supervisada por la Federación por ser recursos emanados del altiplano- hacía una cuenta bancaria con autonomía local o a una chequera de dudosa procedencia y no identificable, ni por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), sólo puede resumirse en tres palabras: Lavado de dinero.

Durante los últimos siete años, las cuentas de origen: BANORTE 0659075660, 0446100368 de BBVA BANCOMER, 00034087340 de BANAMEX y la cuenta Santander 6550255805, por mencionar sólo algunas, han sido testigas sordas de como de forma electrónica y mediante transferencias silenciosas, una decena de servidores y exservidores públicos del gobierno de Veracruz “desviaron”, “jinetearon”, “mal utilizaron”, “saquearon”, “robaron” –pa´pronto- recursos públicos de los 8 millones de Veracruzanos.

En una confrontación de datos, entre la dirección jurídica de la Auditoria Superior de la Federación, los contadores fiscales de la propia ASF, cotejó los oficios de la CNBV (214-3/AMM-190080/2013, 214-3-19080/2013, 214-3/AMM-3974486/2013, 214-3/AMM-397497, entre otros) para deslindar que tesoreros, subsecretarios de ingresos y egresos, apoderados legales del gobierno de Veracruz y otros entes extraños se la pasaron destinando millones de pesos para “otro fin” al etiquetado por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Peor aún, con el desvío, saqueo y/o robo consumado, esos mismos exservidores públicos “simularon” que si hicieron los respectivos “reintegros” por presunto daño patrimonial al gobierno federal; pero con una mano “resarcían el daño” y con la otra, volvían a transferir los recursos a otra cuenta bancaria.

Ayer el portal web de Proceso documentó que en las seis denuncias de hechos presentadas por la ASF a la Procuraduría General de la República (PGR) saltan nombres del primer círculo del gobernador Javier Duarte como el candidato del
distrito de Martínez de la Torre, Édgar Spinoso (PVEM); el candidato del distrito de Xalapa Urbano y exsecretario de Educación de Veracruz, Adolfo Mota (PRI); y de la demarcación de Cosamaloapan y extesorero de SEFIPLAN, Tarek
Abdalá Saad (PRI) y Vicente Benítez, también extesorero.

Además el exauditor del Órgano de Fiscalización y extitular de SEFIPLAN, Mauricio Audirac, el extesorero y actual secretario de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), Tomás Ruiz González y el exoperador político priista y actual secretario del Trabajo y Previsión Social, Gabriel Deantes, quienes al igual que los tres candidatos priistas, tenían acceso como “apoderados” o “accedientes” a las chequeras donde se transfirió el recurso. Eran, pues, los encargados de “simular” que regresaron los millones de pesos a Federación para después “sacarlos de las cuentas bancarias”, en una, dos y hasta tres transferencias para darles otro destino.

El lavado de dinero en SEFIPLAN, la licuadora de recursos o la caja mágica donde el dinero llega para una finalidad y tenía otro curso ya está exhibido; ayer en el Congreso Local el panista Julen Rementería del Puerto lo ilustrÓ de la siguiente manera:

“La calabaza reventó (sic) y toda la porquería buscó por donde salir y se terminó regando de la cubeta, brotó de la tierra…fue un saqueo con dolo, con un engaño, o intento de engañar al gobierno federal, a la ASF”, expuso Rementería del Puerto.

Añadiría que el “desfalcó” a Veracruz fue “sistemático”, “doloso”, “alevoso” y con una permisividad vergonzosa de la Contraloría General del Estado, el Órgano de Fiscalización y la Comisión de Vigilancia de otras legislaturas.

“Lo peor es que lo hicieron y lo siguen haciendo, lo que entrega la ASF a la PGR, viene a confirmar lo que veníamos denunciando con anterioridad, la SEFIPLAN se convirtió en una licuadora de recursos (sic), en donde varios funcionarios
públicos del gobierno actual y del anterior fueron piezas claves del desvió millonario en detrimento de los veracruzanos”.

Apenas la semana anterior, el senador, Fernando Yunes promovió el punto de acuerdo en la Cámara alta aseguró que los presuntos “desvíos de recursos” rondan los 4 mil 600 millones de pesos y en la trama estarían implicados tanto
colaboradores de Duarte como de Fidel Herrera, e incluso a tres candidatos de PRI y PVEM a diputaciones federales. Es por ello que la ASF y su director jurídico, Ruperto Narváez Bellazetín, entregaron a la Unidad Especializada en
Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos y Contra la Administración de Justicia de la PGR al menos 78 hojas divididas en seis “denuncias de hechos”. El robo y saqueo al Estado está documentado.

Contracrónica

Los priistas rechazan fotos y debates. El martes fue Elizabeth Morales García, candidata del PRI a la diputación federal por Xalapa urbano quien se negó a asistir al foro democrático, organizado por los agremiados de CANACINTRA, CCE,
Acevac, del Centro Gastronómico de Veracruz (CGV), de la Asociación de Agencias de Viajes, del Colegio de Contadores y del Colegio de Arquitectos, entre otros, ellos entendieron el mensaje: “Ya sabemos que no necesitan de nuestro voto”,
dijeron.

Incluso, una contadora asistente al foro, tomó el micrófono y arengó: La candidata oficial desairó este evento, hoy tiene casinos, multipropiedades y reparte dinero, pero yo la conozco desde hace 20 años, cuando ni para el camión tenía”.

Este miércoles, el ejercicio de desprecio se repitió con el candidato priista a la diputación de Xalapa pero por el distrito rural, Adolfo Mota Hernández quien desairó el debate de candidatos, promovido en el Centro de Investigaciones y
Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) unidad Golfo, tanto Mota como Morales –ambos ex diputados federales en ejercicios anteriores- despreciaron el dialogo y el debate abierto de las ideas, sí eso hacen en campaña, que harán cuando lleguen -sí es que llegan- a ser legisladores.

(Con información de Blog Expediente/ Por: Noé Zavaleta)

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