Ley de extinción de dominio: frontal golpe a la corrupción e impunidad

Por: José Lima Cobos*

Acostumbrados como estamos, a vivir en la corrupción e impunidad, la Ley de Extinción de Dominio viene a constituir un serio peligro para su combate; y sólo enfrentándose con rigor y energía, el país pasará de estar en los niveles más altos, en una nación en que no se den más desvíos de recursos que provienen de la delincuencia organizada, aliada con los servicios públicos.

Ante los descubrimientos recientes, no es casual la existencia de cientos de amparos en su contra pues dicho ordenamiento jurídico tiende a evitar que se sigan dando casos como el del hermano del expresidente Salinas que, si bien estuvo algunos años en prisión, ahora quien una carta de liberación que lo exima de toda responsabilidad y le devuelvan lo robado.

La creación del “instituto para devolver al pueblo lo robado”, por el cúmulo de delincuentes que viven en el país, hace posible, ahora, en este gobierno de cambio, que dichos bienes sean subastados públicamente y que esos recursos se entreguen a las comunidades más pobres, a efecto a contribuir, en parte, a paliarla miseria o pobreza que anida en esas comunidades, ello en razón de que de persistir esa situación, la nación no podrá ser pacificada.

Si la resistencia se da en la ley de extinción de dominio, lo mismo ocurre con la actividad que hoy asume la unidad de inteligencia financiera de la secretaría de Hacienda que, al detectar movimientos sospechosos en las instituciones bancarias, aliadas silenciosa de la delincuencia, procede a la congelación de esas cuentas, y lo estamos viendo en los casos de Lozoya y su familia y lo veremos en su momento con Fox, Calderón, al igual que sucede con exministro de la Suprema corte Medina Mora o bien el exdirector detenido en Estados Unidos, García Luna, por su vinculación con los carteles o tráfico de drogas.

No se asombra lo que pasa con el ex director de la Policía Judicial Federal de Calderón y que este nunca se enteró que andaba en malos pasos, cuando existen denuncias abiertas y secretas de lo que estaba aconteciendo; sin embargo, como se afirma que estamos acostumbrados a que no pasaba nada, se creyó que así sería siempre, cuando se anunció que la corrupción y la impunidad ya no iba a prevalecer.

Se puede decir que apenas es la punta de la cima lo que estamos viendo, pues se considera que si está actitud va en serio, ya no se esperará a que Estados Unidos nos enmiende la plana o no diga quienes son los involucrados en la corrupción, sino que tenemos que hacerlo nosotros mismos, como se está viendo con el caso de Rosario Robles, o bien con el exministro.

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