Ley mordaza en el Congreso de Veracruz

En vísperas de que concluya la administración de Javier Duarte de Ochoa y termine la sexagésima legislatura, la mayoría priísta en el Congreso Local ha propuesto cambios y modificaciones al reglamento interior de la legislatura.

La iniciativa fue elaborada de manera conjunta por los diputados Juan Nicolás Callejas Arroyo y Marcela Aguilera Landeta, ésta última, quien la presentó en tribuna, como un intento de acabar con “omisiones sobre asuntos importantes”.

En su exposición Aguilera Landeta destacó que la propuesta pretende frenar las ausencias de los diputados en sesiones legislativas.

“Se propone, por ejemplo, establecer expresamente las causas por las cuales podrán justificarse las inasistencias de los diputados a las sesiones, dado que la vaguedad del texto –actual- ha permitido lamentables excesos, pues sólo basta un simple oficio en el que el legislador manifieste estar cumpliendo asuntos propios de su encargo, aun sin acreditarlo, para justificar su inasistencia”, dijo.

Sin embargo, en una lectura detallada de la iniciativa, se puede observar un claro interés por controlar la discusión legislativa, y con ello, menguar todo espíritu democrático, republicano.

En modificaciones al artículo 108, se establece que el diputado que disienta de un proyecto de dictamen en una comisión legislativa, deberá dará conocer a los demás integrantes su decisión de emitir un voto particular.

Pero no sólo eso, según la propuesta de modificación al reglamento, ese voto deberá ser presentado a la Junta de Trabajos Legislativos –subordinada a Juan Nicolás Callejas- en forma impresa y en archivo electrónico.

Además, se dan facultades para que sea Y la misma Junta de Trabajos, quien la enliste para su desahogo en la sesión correspondiente.

Esto, palabras más palabras menos, significa que todas las opiniones, discrepancias, desacuerdos, de los diputados, antes de ser presentados al pleno, serán conocido por el líder moral de la sección 32 del SNTE, Juan Nicolás Callejas, cacique magisterial, soldado del PRI. Y sin su autorización, no pasarán.

Y si a la fecha, el Congreso de Veracruz ya es una “oficialía de partes” para el gobernador Javier Duarte de Ochoa, ¿Qué podemos esperar de los legisladores locales de aprobarse estas modificaciones? Qué pasará con la discusión legislativa? ¿A dónde se trasladará la inconformidad, la discrepancia, los desacuerdos?

Los autores de esa iniciativa parecen creer que controlando las opiniones de los diputados de oposición en tribuna, estas desaparecerán. Pero el pasado reciente de nuestro país, nos ha mostrado que no es así.

En la época de los 70 y 80, cuando el PRI tenía el control pleno de las instituciones, las voces de oposición se sabían dueñas de las plazas públicas, las calles; y allá, trasladaba la discusión política. ¿Vamos a regresar a eso?

(Con información de e-Consulta Veracruz/ Por: Eirinet Gómez)

00
Compartir