Lorenzo Córdova y el INE se aferran a la ubre gubernamental

Por: José Lima Cobos

Se afirma, no sin razón, que el hijo debe negar al padre para destacar en la vida. Y más si es en política, para que sus actos sean propios y que no provengan de su padre. Por ello, el exgobernador y exsenador Miguel Alemán Velasco, creció a la vida política después de la muerte de su padre, Miguel Alemán Valdés, pues nunca permitió que participara; de ahí que se convirtió en un empresario a partir de grandes negocios que, desde el poder presidencial, deslumbraron y crearon la corrupción más grande de que se tenga memoria y cuyas consecuencias están a la vista.

Por la crisis social y económica de la época alemanista, el fiel de la balanza que era el presidente en turno -para fortuna del país – se inclinó por el austero veracruzano Adolfo Ruiz Cortines, porque otro gobierno del color de la corrupción que ahogaba a la nación no lo hubiera aguantado o resistido el país, y tan es así que para oponerse a la candidatura, el general Miguel Enríquez Guzmán emprendió feroz campaña ante el temor que fuera a resultar más o peor de lo mismo, despertando muchas esperanzas, y se dio la amenaza en una rebelión.

El término constitucional de Alemán, que empoderó la corrupción más grande en el país y hoy se puede comparar, en análisis critico con Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto -devaluaciones y despilfarros en todos los niveles-, viene a reflejarse de nueva cuenta, pues por principio, al ponerse la banda presidencial Ruiz Cortines, se inició la limpia del país, empezando por los integrantes del gabinete, y continuando con los gobernadores de los estados, que poco a poco fueron cayendo, y enseguida se sintió el alivio de un cambio, creando la estabilidad necesaria para avanzar en el llamado “desarrollo estabilizador”.

Toda proporción guardada, la corrupción de hoy es de tal magnitud que, por principio, había que consolidad el sistema jurídico y retirar el fueron a los integrantes de los poderes de la unión -ejecutivo, legislativo y judicial- lo que aún no se logra del todo, sin embargo, en lo obscuro del túnel se empieza a ver un pequeño destello de luz, que puede dar con la destrucción de todo un sistema corrupto e impune que está protegido legalmente, pues ahora se debe cumplir con parámetros que dificultan la arbitrariedad, como es el debido proceso, la presunción de inocencia, la legalidad de las detenciones; es decir, un avance en los derechos humanos. Sin embargo, un obstáculo para que los resultados de consecuencias efectivas en el castigo a tantos bandidos que se aferran a la placenta o urbe gubernamental, que reflejen de inmediato, que no es tarea fácil si se observa que el entronizamiento de la mafia aliada al con el narcotráfico y demás delitos que ahora son graves, gozan de esos privilegios.

El comparativo con que se inicia esta reflexión es porque el expresidente Alemán condenó a su hijo Miguelito -así lo identificaban-, que en tanto viviera, no permitiría que se abriera la página oscura de su corrupta vida política, pues es público y notorio el fraude electoral en Veracruz que aconteció a la muerte de Altamirano y su ascenso al gobierno, y su posterior ubicación en la Presidencia de la República, para desde ahí abrir el camino a lo que hoy se sufre, en tanto, en el caso del presidente del INE, Lorenzo Córdova, que llegó a ese cargo no por su capacidad en la materia, sino por las alianzas, y crear una imagen que el hijo de aquel incorruptible luchador social, Arnoldo Córdova, sería una garantía de limpieza en el proceso electoral del país, y su paso por ese cargo ha sido nefasto.

Ello se refleja más ahora que cuando se está iniciando el cambio con el gobierno de López Obrador, se opone, en principio, a que los salarios de los servidores públicos se ajusten a las necesidades del país que tiene más de cincuenta millones de miserables, en tanto se cuenta con una burocracia parasitaria que vive en el dispendio y el derroche criminal, con percepciones de más de quinientos mil pesos mensuales y, sobre todo, a que se reforme ese organismo para hacerlo más democrático, pero con menores costos para el erario.

Por lo mismo, la conducta de Córdova en las circunstancias críticas que está viviendo el país en los cambios necesarios para extirpar la corrupción e impunidad, que se niega a morir, está en incongruencia con su padre, de lo que resulta que esta similitud nos lleve a pensar que es mejor que el padre niegue al hijo, o viceversa.

limacobos@hotmail.com

Twitter: @limacobos1

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