Los dueños del pastel… PEPE YUNES, ÚNICO QUE GANARÍA A YUNES LINARES.

Dos exgobernadores de Veracruz (Fidel Herrera y Miguel Alemán), Javier Duarte y los senadores priistas (Pepe y Héctor Yunes) han anticipado, y con mucho, la sucesión, cada uno con el objetivo de apropiarse de la silla embrujada de palacio; pero también para manejar el presupuesto anual de cien millones de pesos, más los negocios lícitos e ilícitos, y más los trastupijes al cobijo del poder, entre ellos, el diezmo y el doble diezmo.

Nunca antes como ahora el proceso sucesorio se ha venido adelantando tanto, quizá por el desencanto social, económico y político causado por el sexenio próspero, acaso por los vacíos de poder, donde el conductor estrella de Televisa, Carlos Loret de Mola, se pitorreó del góber jarocho, diciendo que lo que ningún político ni partido político ni sindicato ni medio de información había logrado… lo alcanzaron unos niños de secundaria en Córdoba: tumbar a Duarte.

Tal cual, cada jefe de horda y tribu priista apuesta a descarrilar al contrario para imponer a su candidato.

Fidel Herrera, quien antes perfiló como su favorito a Érick Lagos, candidato a la curul federal por Acayucan, ahora ha elegido a su Barbie favorita, Carolina Gudiño.

Javier Duarte, quien antes tenía a Alberto Silva como el preferido, ahora ha mudado al senador Héctor Yunes Landa, convencido de que sería el único que derrotará en las urnas a Miguel Ángel Yunes Linares, cuya única obsesión es encarcelar a Duarte y Fidel Herrera, pero también a otros exsecretarios y secretarios del gabinete legal.

Los senadores Pepe y Héctor Yunes, cabildeando la posibilidad tanto en Xalapa, sede de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, como en el altiplano.

Y Miguel Alemán, quien se ha metido de última hora al juego sucesorio, teniendo como caballo negro, se afirma, a Tomás Ruiz González, el cuarto secretario de Infraestructura y Obra Pública del duartismo.

Pero los dados ya están marcados.

Si en el año 2010, con un presidente panista, Felipe Calderón, el fogoso y gozoso pudo elegir con libertad al sucesor, ahora las fichas han cambiado con Enrique Peña Nieto en Los Pinos, quien ha significado el regreso de la presidencia faraónica e imperial, por tanto la elección de cada candidato pasa por Los Pinos, y en donde, Duarte tendría, si las cosas caminan bien de aquí a la hora del destape, derecho de voto y de veto, y si caminan mal, entonces, quizá, tendrá derecho de veto, simple y llanamente, por ser el gobernador.

Cada parte apostando a desplazar a los otros.

MIGUEL ALEMÁN SE LE APARECE A FIDEL HERRERA

El más ansioso, Fidel Herrera, con su Maximato, iniciado en el año 2004 cuando asumió la gubernatura que arrebató a Gerardo Buganza Salmerón en los tribunales electorales, pues los mismos priistas han confesado que le ganó por 50 mil votos, pero, bueno, compraron a magistrados, a una de las cuales le pagaron 20 millones de pesos, más 4 notarías, para revertir la tendencia.

Tal cual, Fidel impuso su Maximato en el año 2010 con Javier Duarte y ahora lo tiene planeado de la siguiente manera:

2016, con Carolina Gudiño.

Y 2018, con su hijo Javier Herrera Borunda, el chico de más confianza del gobernador más joven del país, el presidenciable Manuel Velasco Coello, y en donde el fogoso ya lanzó su periódico, Oye Chiapas, una réplica de Oye Veracruz, circulando en el fidelato.

Por eso, incluso, Miguel Alemán ha resucitado desde su línea de aviones, Interjet, para ocuparse una vez más de la política jarocha y tirar su pelota en prenda al centro de la cancha.

Y más, mucho más si es cierto, como se afirma, que Alemán Velasco es uno de los asesores de Peña Nieto.

LOS PLEBEYOS, LA REALEZA, LOS INCOMODOS Y LOS JAROCHOS DEFEÑOS

En el otro lado del ring, la apuesta es de Héctor Yunes Landa, apadrinado por Manlio Fabio Beltrones, y Pepe Yunes, cobijado en el secretario de Hacienda y Crédito Público, el presidenciable Luis Videgaray Caso.

Así, bastaría referir que Pepe ni Héctor pertenecen al equipo químicamente puro de Fidel Herrera ni de Miguel Alemán y, por tanto, cada uno juega en el carril.

Y más, como en el caso del par de senadores, a quienes en el año 2010, el fogoso agarró de tontos con la falsa esperanza de que serían ungidos candidatos.

En un lado del ring, entonces, el grupo de Los plebeyos, con Fidel Herrera.

En el otro, La realeza, con Alemán, “para dar continuidad a la tradición dinástica”, aún cuando esté rodeado en su mayoría de plebeyos.

En el otro, Los incómodos, como son Pepe y Héctor Yunes, que pretenden arrebatar la jugada a los dos exgobernadores.

Y en el otro, Los jarochos defeños (Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda; José Antonio González Fernández, director del IMSS, e Ignacio Morales Lechuga, exprocurador general de la república y del DF), quienes esperan que el proyecto de los Fideles, los Alemán y los senadores descarrile… para ellos entrar al quite, como en la novela “El arlequín”, de Morris West.

El objetivo es uno solo: adueñarse del control político en Veracruz, de espaldas a los 6 millones de jarochos pobres, miserables y jodidos, entre ellos, los 800 mil indígenas, los dos millones de campesinos, los 2 millones de obreros, los 650 mil analfabetas y
los 800 mil seniles, la mayoría de los cuales adolecen de seguridad social, y quienes nunca, jamás, han interesado a ninguno de ellos.

El poder político, que también es económico y social, por sí solo, para quedarse como dueños del pastelazo.

LA APUESTA: DESCARRILAR A PEPE Y HÉCTOR YUNES

Los senadores priistas se mantienen como las figuras centrales para la candidatura a gobernador el año entrante, pues desde hace ratito se conservan como punteros, alternando posiciones con el panista Miguel Ángel Yunes Linares, una de cuyas fortalezas está en el diputado federal, Víctor Serralde Martínez, quien con Pepe Mancha en el CDE del PAN, retiene el mayor liderazgo con los consejeros políticos y líderes municipales en las 212 demarcaciones locales.

Pero como Pepe ni Héctor pertenecen a la cuadra fidelista, a cuyo jefe, el fogoso, como el Alfredo del Mazo González jarocho, es decir, el gran elector, la apuesta es que ambos sean descarrilados bajo el argumento de que en Veracruz, luego de 73 gobernadores hombres, sonó la hora de la cuota de género con una candidata, la Gudiño, con tanta fuerza que, por ejemplo, el domingo 5 de abril, en el inicio de su campaña, el fogoso envió a su hijo, Javier Herrera Borunda, como su ken de compañía.

Sin embargo, en base al pragmatismo político puro, si los priistas Jorge Carvallo, Érick Lagos, Adolfo Mota y Alberto Silva saldrían derrotados si fueran contendientes ante Yunes Linares, peor, mucho peor iría a la Gudiño, quien como presidente municipal su única y gran obra pública fue despedazar a las hordas tricolores, a las que excluyó por completo para ungirse la abeja reina.

Más todavía:

Con todo, el gobernador está debilitado en el ánimo poblacional a partir, entre otras cositas, del fracaso del secretario de Seguridad Publica para detener el tsunami de violencia (fuego cruzado, muertos, secuestros, desaparecidos, fosas clandestinas y extorsiones) y del Fiscal General de nueve años, con la creciente impunidad.

Y el factor Duarte será, por tanto, decisivo, para que el candidato priista gane en las urnas, y todavía peor si el nominado es por capricho, sin ningún liderazgo social ni tampoco en la tendencia de la encuesta histórica.

Es más, el mismo priismo advierte que hoy ninguna garantía significa que la candidatura del PRI amarre el triunfo en las urnas.

PEPE YUNES, ÚNICO QUE GANARÍA A YUNES LINARES

Si hoy fuera la elección en las urnas lo expresan con la lógica siguiente:

Pepe Yunes ante Miguel Angel Yunes Linares… gana Pepe.

Héctor Yunes ante Yunes Linares… gana Miguel Ángel.

Érick Lagos, Jorge Carvallo, Adolfo Mota y/o Alberto Silva ante Yunes Linares… gana Miguel Ángel.

Carolina Gudiño ante Yunes Linares, ni el polvo le vería.

El alemanista Tomás Ruiz ante Yunes Linares… gana Miguel Ángel.

Miguel Alemán Magnani, Fernando Aportela, José Antonio González Fernández y/o Ignacio Morales ante Yunes Linares… gana Miguel Angel.

En todo caso, y ante la imposibilidad local de que las hordas priistas sean planchadas ante un candidato de unidad, el manotazo categórico será de Los Pinos, de igual manera como ocurrió con las nueve candidaturas a gobernador definidas este año, donde todos se pusieron de acuerdo con el pacto de que respetarían sus territorios, de igual manera como suelen practicarlo las mafias de las drogas.

Es más, a partir del primero de septiembre, Yunes Linares diputado federal pluri, Duarte y Fidel serán sus clientes preferidos en la tribuna parlamentaria del Congreso de la Unión.

El fuego será implacable para desde la curul reposicionarse más, mucho más, camino a la mini gubernatura de dos años…

Por: Luis Velázquez

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