Los lastres de MORENA en Tuxpan

Por: Ángel Álvaro Peña

No es un secreto que el diputado local José Manuel Pozos Castro ha deseado la alcaldía de Tuxpan por más de dos décadas; sin embargo, los tuxpeños siempre han terminado con sus ilusiones en las urnas.  

Ha sido diputado en tres ocasiones, las primeras dos por el PRI, en 1991 (diputado federal) y en 1995 (diputado local). Sin embargo, su sueño siempre ha sido la alcaldía de Tuxpan, y lo ha intentado por dos partidos diferentes; primero por el PRI, en 1997, donde por ser un pésimo candidato hizo que por primera vez el PRI perdiera el poder en el municipio, ganando la elección Alfredo Huerta León abanderado por el PRD. Años después Pozos lo intentó por el PAN, donde ni siquiera logró obtener la candidatura.

Durante su carrera política Pozos Castro ha ocupado diferentes cargos a punta de corrupción, como fue la dirección del C4, de la mano de su compadre Alejandro Montano, en ese entonces secretario de Seguridad Pública durante la administración del gobernador Miguel Alemán Velasco. Cargo en el que no duró mucho tiempo debido a su costumbre de morder la mano de quien le da de comer, pues es bien sabido que traicionó a Montano.

En 2018 Pozos Castro llegó por tercera ocasión a una diputación gracias al efecto López Obrador, abanderado por el PT en coalición con MORENA pudo camuflarse, confundir a los votantes y probar nuevamente el poder que le había sido negado por más de 20 años. Una vez en el cargo traicionó al PT renunciando a él y afiliándose a MORENA con la esperanza de seguir ocultando su corrupto pasado.

Pozos Castro es un personaje reconocido y recordado entre los tuxpeños como un acosador y depredador sexual durante su paso por el Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM); también como un defraudador y falsificador, tras haber cobrado enormes sumas de dinero junto con su hijo José Manuel Pozos Ramírez a más de 40 personas con la promesa de venderles un lote en la ciudad de Medellín; sin embargo, los lotes resultaron irregulares, además de que la familia Pozos ni siquiera eran propietarios o poseedores legales de los mismos, todo fue un engaño fraguado a través de su inmobiliaria familiar.

José Manuel Pozos Castro y José Manuel Pozos Ramírez.

Las víctimas de este millonario fraude siguen pidiendo justicia, apenas el 7 de diciembre del 2020 se manifestaron en la Fiscalía General del Estado para pedir a Verónica Hernández resolver el caso, pero hasta el momento la fiscal ha ordenado guardar los expedientes en un cajón y detener las investigaciones.

Captura de Pantalla Quadratín: https://veracruz.quadratin.com.mx/piden-avance-de-denuncia-contra-pozos-castro-por-fraude/

Hoy por hoy Pozos Castro sabe que la tiene difícil, pues 9 de cada 10 tuxpeños reaccionan con palabras como “chapulín” “corrupto” “ratero” y hasta “violador” al escuchar su nombre, y con su paso por 5 partidos políticos diferentes en busca de vivir del erario, es justo que lo tilden de chapulín, en cuanto a ratero, corrupto y lo demás, también es ganado a pulso.

Es por esto por lo que se ha dedicado a armar un “plan B” para cuando MORENA le niegue la candidatura, utilizando así a personajes de dudosa reputación como Norma Anaya, quien fuera pupila de Fidel Herrera y quien también fue denunciada por fraude cuando estuvo al frente de oficina de Hacienda del Estado en Poza Rica. Ahora, Pozos Castro la incrustó como delegada de Patrimonio del Estado en la Zona Norte de Veracruz, con sede en la Ciudad de Tuxpan. Como si en Tuxpan no hubiera gente más capacitada y honesta para ocupar ese puesto.

Norma Anaya

De la mano de Norma Anaya en Patrimonio del Estado, Pozos Castro y su hijo, José Manuel Pozos Ramírez, podrían continuar con el negocio familiar de cometer fraude con la venta de lotes, a menos claro que existiera voluntad por parte de las autoridades para agilizar las investigaciones pendientes contra Pozos y Anaya, dos lastres que sin duda restarán mucha credibilidad a MORENA en las próximas elecciones.

Ya se verá.

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