Los medios quieren apoyo

Postigo

Por José García Sánchez

Los medios impresos levantaron la voz reclamando su estado de indefensión ante la falta de dinero. Asegura que ahora el Sol no sale para todos. Un cadena de periódicos, pide gritos dinero porque “El coronavirus ha herido de muerte a una diezmada industria periodística…”.

La necesidad por recuperar un subsidio a los medios y a algunos escribanos llega a sus extremos. Mientras el gobierno les daba millones de pesos diariamente a esa cadena, —en la que alguna vez estuvo involucrado el propio ex presidente Luis Echeverría—,  y a otros medios dejaban de construirse hospitales, clínicas, capacitaciones dedicadas a la salud, práctica que ahora esos mismos que recibían su chayo, reclaman su carencia.

La crisis sanitaria se convierte en ele mejor campo de batalla contra la actual administración pública donde se llega a absurdos como preguntar a un funcionario si viola al regla que su hijo lo acompañe al trabajo, y otros cuestionamientos que no son informativos sino que tienen la intención de desgastar a las autoridades sanitarias, cuando la oposición disfrazada de medios profesionales prefieren la descalificación de la solución ante la intención de descarrilar al gobierno.

Hay un sinnúmero de noticias falsas que se difunden desde los medios convencionales in comprobar ni cruzar información, de otra amena no habría la confusión que existe. Lo importante en este momento es descalificar al gobierno, no importa si con ello se distaren recursos tiempos para salvar vidas.

Puede estar equivocada la estrategia contra la epidemia, pero los parásitos no son los más capacitados para sugerir o criticar, porque, ahora hasta los comediantes de quinta de la televisión se autodenominan profesionales d ella comunicación y lanzan rumores como hechos consumados.

Pero para la cena de periódicos, esto no es importante, lo realmente sustancial radica en recuperar ese subsidio con el que creyeron vivir toda la vida. 

Porque definen su condición como única en este momento, cuando, en realidad, son los menos afectados, al señalar:  “Si bien la crisis del periodismo, especialmente el impreso, tiene al menos una década, ahora con el Covid-19, la situación financiera de los periódicos se ha tornado crítica: mientras avanza el coronavirus y las políticas de aislamiento mundial para evitar su propagación, la publicidad se reduce hasta prácticamente extinguirse”.

Ese es un problema de su estrategia de ventas, de su concepto de empresa, que debe prever este tipo de circunstancias, pero pueden allegarse publicidad de negocios de parientes como el proceso de monopolio de los hospitales privados, o mueblerías, o cadenas de radio. Es decir, la empresa menos indicada para anunciar pobreza es la que primero saca la cabeza para dar lástima y perder dinero, luego de que vivió prácticamente toa su vida del presupuesto.

Los medios quieren convertirse en un problema más, todavía no se han dado cuenta que  carecen de credibilidad, de ahí su falta de público que arroja su carencia de publicidad por la ambigüedad de sus contenidos. 

Hace mucho tiempo que las preguntas en la las conferenciad del prensa desgobiernos dejaron de tener intención informativa para convertirse en agresiones, exceso de protagonismo, intentos de liderazgo, reminiscencias de fama, etc.

Los medios hablan de un peligro de polarización social, cuando en recaída son ellos que la han provocado ene aso de existir.

La queja de los medios por su miseria, debe ser un motivo de autocrítica, que empuje a la solidaridad, no a la división, ni al intento de derrocamiento de un gobierno que ganó con una gran ventaja de votos al resto de los remedos de candidatos y los partidos que los promovían.

 

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