Los peores duartistas

Los duartistas que en los últimos cuatro años y medio más se han metido en broncas y creado problemas son los siguientes, entre otros.

Salvador Manzur Díaz. El político que sirviera de pretexto al CEN del PAN para descarrilar el Pacto México. Incluso, su compadre querido intentó redimirlo. Lo quiso mantener en SEFIPLAN, pero fue imposible. Lo proyectó para presidente del CDE del PRI y lo tumbaron. Logró acomodo en BANOBRAS.

Vicente Benítez. La genial ocurrencia de transportar 25 millones de pesos, en denominaciones de 500 y mil pesos, nuevecitos, amarrados con ligas, en unas maletas negras, en un vuelo privado de Xalapa a Toluca, también lo descarriló. Luego, más evidencias con el reality-show de los pretextos sin fundamento. Anduvo por ahí y fue enrocado como Oficial Mayor de la SEV.

Harry Grappa. El culpable del primer abucheo al gobernador y su esposa en el Teatro del Estado. Fue despedido. Luego, resucitado como secretario de Turismo, donde vive para fortalecer y multiplicar su holding turístico, iniciado en el sexenio de Patricio Chirinos Calero como tablajero.

Adolfo Mota Hernández. Culpable, con Harry Grappa, del primer abucheo al gobernador y su esposa. Fue cesado, pero lo redimió el senador Emilio Gamboa Patrón, quien así quedó a deber un gran favor a Javier Duarte. Ahora es candidato del PRI al Congreso de la Unión.

Gabriel Deantes Ramos. El tamaulipeco que vendía celulares en el bulevar de Tampico fue despedido por haber defraudado mi confianza. Luego, generoso que es Duarte lo convirtió en secretario del gabinete legal, por encima del manifiesto y visible enriquecimiento inexplicable en su sexenio.

Édgar Spinoso Carrera. También fue cesado como Oficial Mayor de la SEV por defraudar mi confianza. Ahora fue resucitado como candidato a diputado federal por el distrito de Martínez de la Torre, donde enfrenta el liderazgo de la panista Alba Leonila Méndez, exalcaldesa y exlegisladora local y federal.

Juan Antonio Nemi Dib. En el DIF tuvo la ocurrencia con Marcelo Montiel Montiel, titular de la SEDESOL, de inventar el gran secreto para sacar de la pobreza a los indígenas con un programa en Mixtla de Altamirano que hasta un premio internacional inventaron. En la secretaría llegó con la espada desenvainada en contra de su antecesor, Pablo Anaya Rivera. Fue cesado por conflictuarse con todos, impoluto como se proyectaba. En un acto público mentó la madre al sucesor, Fernando Benítez Obeso, porque le anda averiguando sus trastupijes. Bañado por la pureza, dijo: “Habré cometido problemas, pero nunca me he robado un quinto”. Claro, nadie creyó su mesianismo.

EL POLÍTICO QUE ENFERMARON DE EPILEPSIA

Gerardo Buganza Salmerón. Removido de la SEGOB a la SIOP, creada exprofeso para su egolatría y narcisismo, interpuso una denuncia penal en contra de sus antecesores por el caso del Túnel Sumergido y contra 30 constructoras que ordeñaron la vaca. Oh paradoja: el Fiscal General, Luis Ángel Bravo Contreras, la congeló, y ni modo que haya sido por sus pistolas. Olvidó, además, los acuerdos de la cúpula para que nadie mueva el sarape y descobije a los demás. El sistema político sobrevive porque todos se encubren.

Fernando Chárleston Hernández. Luego del compadrito Salvador Manzur estaba llamado a suceder en el cargo al jefe máximo. Pero algo ocurrió en SEFIPLAN que de plano renunció. Algún negocio, un trastupije, un ilícito, un desvío de recursos, la operación licuadora, vaya usted a saber. El caso es que cuando renunciara, el vocero próspero, Alberto Silva Ramos, cacareaba que tenía epilepsia. A los 3 días de su dimisión estaba en Cancún con su familia y una familia de amigos. Luego, recuperó su curul federal.

María Georgina Domínguez. En sus meses en el duartismo dejó el peor escenario: Veracruz, considerado el peor rincón del mundo para el gremio reporteril. nueve reporteros asesinados, más tres desaparecidos, más tres exiliados, más un montón de diaristas reubicados y/o despedidos en sus medios para que la señora Gina estuviera contenta. Además, la fama pública de su riqueza inexplicable que según la leyenda popular llevó al secretario de Seguridad Pública a enviar unos ladronzuelos a su residencia en Coatepec.

Mauricio Audirac Murillo. Excontralor, salió de la secretaría de Finanzas y Planeación en medio del descrédito. El fuego amigo lo rafagueó por todos lados, y como en el caso de Adolfo Mota, contando que se había fregado cien millones de pesos que le dieran para negociar una salida a las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación. A contrapelo, dijo que él había renunciado al jefe máximo.

José Ricardo Ruiz Carmona. No obstante el descrédito en el Sistema de Agua y Saneamiento Ambiental, SAS, fue premiado con la subsecretaría de Desarrollo Social, donde el titular, Jorge Carvallo Delfín, lo tuvo congelado todo el tiempo. Blindado por su amistad con los hijos de Fidel Herrera, a la primera ocasión fue destituido de SEDESOL y a la fecha sigue en la Renata, llamada también la Reserva Nacional del Talento. Sus fans cuentan que por aquí sea oficializada la venta de SAS, muerto el perro se acaba la rabia, y será reinstalado por ahí.

Por: Luis Velázquez/ Foto: El Piñero de la Cuenca

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