Los Reyes, la Paz tiene dueño

Postigo

Por José García Sánchez

La victoria de Alfredo del Mazo, en el Estado de México, ganada a fuerza de triquiñuelas y complicidades de las autoridades electorales, empieza a dejar al descubierto los ilícitos de Eruviel Ávila, a quien deberá el próximo gobernador sancionar o, por lo menos exhibir, ante todos sus excesos si quiere gozar de un mínimo de legitimidad.

Uno de ellos fue el hecho de utilizar aeronaves del gobierno de la entidad para trasladar a los invitados a su boda de Mexicali al municipio de Tlalnepantla.

Pero la falta de protección de Eruviel también afecta a los cómplices e incondicionales del casi ex gobernador. Un ejemplo de ello es el presidente municipal de Los Reyes La Paz, Rolando Castellanos Hernández, quien desde su llegada a ese municipio invadió predios para su uso personal, incluso recientemente se adjudicó uno que es utilizado como corralón, denominado Corporativo de Servicios Comercializadora Moctezuma, S. de R. L.

Rolando Castellanos tiene una larga lista de delitos cometidos sin ser siquiera amonestado por autoridad alguna. Fue policía aviador en la policía del municipio durante el periodo de Juan José Medina Cabrera, éste le cede el poder y Castellanos se convierte en presidente municipal, pero sigue cobrando la policía.

Esta es una de las muchas tropelías de este sujeto quien se considera el propietario del municipio, al hacer gala de prepotencia y violencia. Tiene a su servicio a todos los vendedores de los alrededores de la presidencia municipal, quienes son sus orejas. Nadie puede llegar a la localidad sin ser perseguido reportado o amedrentado.

Desde protector de pederastas hasta invasor de predios el alcalde de Los Reyes ha dejado de ser protegido por los convenios de publicidad que tenía en algunos medios pagados por el gobierno del estado.

La práctica de enajenación de bienes de Castellanos Hernández, es vieja, desde su primer periodo de gobierno. Es decir, la conducta delictiva del presidente municipal es la misma, la diferencia es que ahora ya los medios se atreven a denunciar este tipo de anomalías de uno de los mandatarios locales más corruptos en la historia de ese lugar.

Desde los primeros días de junio, las noticias sobre lo que sucede en Los Reyes La paz, empezaron a difundirse, por primera vez en casi tres años de censura, silencio y miedo.

Así, se supo de hechos como la inseguridad en el municipio, en la carretera libre México-Puebla a la altura del municipio Los Reyes la Paz, fue asesinada una persona por resistirse a un asalto. Un hombre, de 39 años, quien iba de Ixtapaluca hacia el Metro Santa Martha Ese mismo día, un pasajero que opuso resistencia a ser asaltado fue asesinado a balazos, quienes subieron a una unidad de la Ruta 53 en la carretera Texcoco-México. Lo cierto es que la inseguridad es una constante desde la llegada, por segunda vez de Rolando Castellanos a la presidencia municipal.

En Los Reyes La Paz, no hay semáforos y las distribuidoras de droga al menudeo se disfrazan de tortillerías, motociclistas, torteros, taxistas, agentes municipales, estatales y federales. En Los Reyes La Paz, el 60 por ciento de los módulos de Seguridad Pública, se encuentran abandonados, en tanto que la delincuencia se ha incrementado, coincidieron en señalar la diputada local, Yomali Mondragón y el ex delegado de la franja conocida como Lomas de San Sebastián Chimalpa, Pablo Torres Hernández.

Existe un gran rezago en el servicio del agua, además de que es costosa y sucia, por lo que cada usuario de toma domiciliaria debe pagar 2 mil 400 pesos por el servicio anual, mientras que en otros municipios cuesta mil 800 pesos por el servicio en el mismo lapso.

El gobierno local maneja un presupuesto promedio de por lo menos 800 millones de pesos al año. Todo va a dar al pago de ’nomina’ de los orejas del presidente municipal y a sus bolsillos.

La derrota real del PRI en la gubernatura exige presiones a los protagonistas de excesos e ilegalidades en los municipios del oriente del Estado de México, entre los que se encuentra Los Reyes La Paz, donde su presidente municipal, Rolando Castellanos Hernández, se comporta como un verdadero cacique, con acciones que lesionan los intereses, propiedades e integridad de los pobladores de ese lugar. Si la administración del PRI quiere legitimar su posición tiene la obligación no sólo detener estas acciones sino castigarlas y severamente. De otra manera cada día en el poder será para Alfredo del Mazo una pesadilla.

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