Lozoya, como anillo al dedo

PARQUE JUÁREZ

Por Mónica Camarena Crespo

Desde hace mucho se le ofreció al gobierno de Andrés Manuel López Obrador información con la condición de que se otorgaran beneficios a Emilio Lozoya Austin, quien se encontraba prófugo de la justicia mexicana y era buscado por la Interpol.

El proceso judicial contra el exdirector de PEMEX inició en el periodo de Enrique Peña Nieto, ninguna sorpresa que al perder el PRI la presidencia se convirtiera en el pez gordo para demostrar actos de corrupción, esos que tanto promocionaba el ahora presidente durante su campaña.

En tiempos de pandemia, pero, sobre todo, de una caída en la imagen presidencial y de MORENA por una interminable lista de desaciertos desde que llegaron al gobierno federal, el caso Lozoya cae como anillo al dedo.

Fue hasta el segundo semestre de este dramático 2020, que seleccionaron un tema que podría desprestigiar a varios exfuncionarios, legisladores y hasta dos expresidentes, Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, los que se duda, pisen la cárcel.

El caso podría haber sido trasladado de lo jurídico al solo escándalo político, si es que continúa transcurriendo la trama llena de dudas y sospechas y se confirma que Emilio Lozoya Austin, a través de un caro despacho español, logró una muy buena negociación con la fiscalía en México para no pisar la cárcel.

Por el momento goza de una buena estancia en el hospital Ángeles del Pedregal donde presuntamente es atendido de algunas dolencias, lo que habrían negado las autoridades penitenciarias de España cuando se les cuestionó en qué condiciones había abandonado aquel país.

Pero más que lograr que los jueces les den cauce a los gruesos expedientes de Lozoya, lo que busca el gobierno de López Obrador es una serie de declaraciones y videos en donde se exhibirían a políticos del PRI y del PAN principalmente.

Un buen espectáculo para amortiguar la caída libre de la imagen del presidente y para suavizar el camino a las elecciones del 2021, en donde MORENA ya no trae los mismos números que en 2018 cuando arrasó en las urnas.

Emilio Lozoya es ahora el instrumento para distraer una crisis sin precedentes en salud, quiebra económica, política y de seguridad que abate a México.

Como anillo al dedo, así como dijo el presidente López Obrador le caía la pandemia del coronavirus, la que por cierto nunca supo cómo enfrentar y que ya rebasa a Italia en número de muertes.

@monicamarena

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