Maestra despedida por baile lascivo; puso sus pechos y sus nalgas en la cara de un desconocido

¡A ver, a ver! No es que se trata de imponer normas morales, pero si es necesario señalar que un maestro es no sólo un educador, sino que también es un ejemplo. Por lo tanto el magisterio requiere de mantener una conducta ejemplar. Es por ello que la maestra de Sonora, que se puso a bailar lascivamente en un concurso de playa en Los Cabos, Baja California, debió pensar dos veces antes de aceptar el reto de ponerle las nalgas en la cara a un desconocido y dejar que la grabaran. Existen colegios que exigen de sus profesores una conducta correcta en su actuar, de modo que no se puede reprochar a esos institutos educativos si sancionan a su albedrio a un profesor que pase por alto esas normas de conducta. Pero, ¿en qué estaba pensando esta maestra? No se trató sólo de un baile sensual e inocente como ella dice. Fue un baile lascivo; puso sus pechos y sus nalgas en la cara de un desconocido. ¿Cómo la iban a ver después sus alumnos? ¿Le tendrían el mismo respeto?

Libertad Bajo Palabra

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