Marihuana, la hierba del odio

Entre AMLO y Fox

La autorización de la Suprema Corte para el uso lúdico de la cannabis no incluye el fin del encono entre quien puede autorizar y quien puede negociar con ella

Por Ángel Álvaro Peña

El 28 de junio la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó la Declaratoria General de Inconstitucionalidad para invalidar cinco artículos de la Ley General de Salud que prohíben el uso lúdico de la marihuana.

El simple anuncio de su liberación levantó un debate en todos los segmentos de la población. Pocos temas convocan a la discusión de manera tan generalizada como esta decisión de la Corte.

Mientras el presidente de la SCJN señalaba: «Hoy es un día histórico para las libertades. Después de un largo camino, esta Suprema Corte consolida el derecho al libre desarrollo de la personalidad para el uso recreativo de la marihuana».

El presidente de la república condicionaba su aprobación total a diferentes regulaciones previas y consecuencias posteriores. Desde que supo la noticia no le agradó el fallo y lo externó: “(Veremos) cómo se va aplicando esta medida, qué efecto va a tener en la práctica. Si vemos que en vez de ayudar, perjudica, pues plantearíamos un cambio. Enviaría (al Congreso), de acuerdo a mis facultades, una iniciativa de ley”.

Por su parte, Guillermo Nieto, presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis, hizo una aclaración pertinente que informa y clarifica la situación, al precisar que la autorización solamente reconoce los derechos de las personas, pero aclaró que no se puede consumir en la vía pública, ya que se reformó la Ley General de Salud y no el Código Penal, por lo que sigue siendo un delito adquirir la hierba en las calles.

“No se puede fumar en la calle para nada, porque se derogaron artículos de la Ley General de Salud, mas no los del Código Penal Federal. Lo que se autorizó es que en lugar de que te ampares con un juez para consumir, vas a sacar un permiso con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para fumar en tu casa”, señaló.

Respecto a la violencia sobre el tema, Alfonso García Pérez, coordinador de la Federación de Asociaciones Civiles “Mariguana Liberación” coincidió en que la hierba ya no es un negocio de millones de pesos, porque es olorosa, tiene mucho riesgo de transportación, además de que su aprobación no debilita a los cárteles.

Ante esta situación, y de no precisarse mayores cambios, las personas deberán sacar un permiso ante la Cofepris, que será la encargada de delinear los requerimientos para el autoconsumo. Sin embargo, aseguraron que la Cámara de Diputados es la que debe cambiar el Código Penal para regular la compra de la semilla, traslado y número de plantas a sembrar.

En este escenario reaparece un oscuro personaje de la historia de México, entre el humo del olvido y el aroma a hierba recordando que, desde hace varios años, había patentado marcas y apartado exclusivas. Vicente Fox ve en la autorización del uso lúdico de la marihuana el negocio del siglo.

El expresidente sabe, porque la experiencia se lo dicta, que no hay como comprar al mayoreo y vender al menudeo para sacar mayores ganancias. Desde su perspectiva, su proyecto consiste en erigir tiendas de conveniencia como las que conocemos en las esquinas de las ciudades del país, para vender marihuana. Esto lo dio a conocer hace algunos meses, así como el nombre de su socio, el actor Roberto Palazuelos, con quien creó la empresa Paradise, para vender la hierba y sus derivados, quien aceptó que su pretensión es convertirse en “los Oxxos de la marihuana”.

“Me asocié con el expresidente Fox. Compré capital social de su empresa. Ahorita la marihuana nada más está medicinal y tenemos varios productos. Vamos a empezar a crear los Oxxos de la marihuana, vamos a vender todos los productos, pero también vas a poder pagar el banco, la luz, tu teléfono y una vez que entre ya la recreacional vamos a empezar a vender marihuana”, señaló Palazuelos.

La venta al menudeo también trae consigo algunas características que benefician o perjudican el negocio, como los altos impuestos, que ya de por sí son especiales sobre ese producto en los países en los que es permitido su consumo para fines lúdicos.

Es decir, el proyecto del negocio de Fox no implica una empresa de explotación de la cannabis, sino sólo de su utilización para la fiesta. No crea empleos ni explota las cualidades propias de la planta. Su negocio es de mediano tamaño y de actividades limitadas.

Posteriormente, Palazuelos anunció en redes sociales: “Les cometo que adquirí capital social de la empresa Paradise que se dedica al negocio de la Marihuana, soy formalmente socio del expresidente @vicentefoxq y del empresario @marcusdantus estoy emocionado con esta nueva empresa en la que estoy seguro llegaremos lejos”.

La animadversión que tiene el presidente López Obrador hacia Fox, a quien hace algunos años le dijera “Cállate chachalaca”, y del expresidente hacia López Obrador a quien le dijera “chachalaca tabasqueña”, crean el trasfondo de lo que en realidad sucederá con el uso de la marihuana. El presidente no permitirá que Vicente Fox haga negocio, sobre todo si él puede evitarlo, de tal manera que el resto de las instancias pueden seguir, se suman voces y opiniones, resultados de análisis biológicos, médicos, y de toda índole, pero la discusión se centra entre dos posiciones, ambas encontradas y enfrentadas, que coloca el proceso en un estado de estancamiento tal que podría empezar a caminar hasta el próximo sexenio.

Mientras, opiniones de expertos sobre el tema colocan este proceso con mayor claridad y conocimiento, como es el caso de Guillermo Nieto, quien señala que, con la despenalización del uso recreativo de la marihuana va a ganar el mercado negro.

“El mercado gris y negro son los que van a ganar, porque ahora va a haber muchísimo más cannabis en la calle sin ninguna responsabilidad, sin ninguna regla, sin ningún beneficio (para la industria)”, explicó que con la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación “no se crea un empleo”, ya que “lo único que refrenda es el libre derecho a la personalidad”.

Lo cierto es que ni el marco legal, el histórico, el de salubridad, el fiscal, el científico podrán definir un paso más respecto a la legalización de la cannabis, mientras haya encono entre Fox y López Obrador.

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