¿Marlon al PRI?

ASTROLABIO POLÍTICO

Por Luis Ramírez Baqueiro

“¡Ha llegado! Sí, ¡Pero en qué estado!” – Alfred Capus.

Todo indicaba que la decisión estaba tomada, Renato Alarcón Guevara pasaría de la Delegación del ISSSTE a la presidencia del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la intensión era buscar un tercero en discordia que unificará el criterio de la militancia que perdió la paternidad tras los trastupijes y errores del prófugo Javier Duarte.

Ante los inminentes hierros cometidos por la administración de Enrique Peña Nieto, respecto a la aplicación de una política pública errada, ajena a la sociedad, lacerante por donde se le vea, traducida en reforma energética, educativa, laboral, hacendaria, el PRI necesita con urgencia una medida de acción y salvamento que les garantice cuando menos no quedar tan mal parados en el próximo proceso electoral municipal de Veracruz.

Y es que para su dirigencia nacional Veracruz y el Estado de México son claves para al menos intentar no salir reprobados en el proceso electoral sucesorio del 2018.

El primer paso fue dado ya en el Estado de México en donde no lograron que se concretará la posible Coalición entre el PAN y el PRD, y que deja en posibilidades al PRI y sus aliados -partidos satélites- lograr alzarse con un posible triunfo, siempre y cuando no metan las cuatro como acostumbran los operadores del presidente Peña Nieto.

Es así como para poder aglutinar a los priistas desbalagados de Veracruz, la dirigencia nacional del PRI, evaluó quien de sus militantes pudiera ante todo moverse entre ellos, tener interlocución, alcanzar consensos y por supuesto garantizar un triunfo para la causa.

Aun cuando muchos lo ligan a Fidel Herrera Beltrán o a Javier Duarte de Ochoa, Marlon Ramírez Marín cuenta con los méritos suficientes para poder encabezar el esfuerzo, ahora vea porque, la posibilidad real estriba en que aun cuando se dice que es cercano a ellos, es todo lo contrario, ni siquiera son sus padrinos políticos, pero se lleva con todos.

Pero analicemos a fondo el asunto, la primera cosa que salta en el historial de Ramírez Marín es que a pesar de que ni Fidel Herrera y Javier Duarte nunca lo quisieron, si debieron darle opciones e incorporarlo a sus administraciones para pagar el precio de tenerlo en cierta forma de aliado, todo en su afán de no dejarlo ser diputado.

Segundo hecho, a pesar de que se asegura que está ligado a estos dos grupos cuando Javier Duarte lo corrió -para ocultar la verdadera razón por la que hizo perder a Anilú Ingram en Veracruz-, ninguno de ese grupo corrió a decir esta boca es mía y lo respaldamos, literal, lo dejaron desangrarse solo, y curarse lamiéndose las heridas.

Aunado a ello, Marlon Ramírez conoce perfectamente el estado. Conoce a los grupos, y no tiene problemas con ninguno de los mismos. Conoce el partido, conoce a las cabezas visibles de esos liderazgos, mantiene buen trato y se respeta con Fidel Herrera, Pepe Yunes, Héctor Yunes, Erick Lagos, Jorge Carvallo, conoce a los alcaldes, así como a los legisladores federales y locales.

Tercero, le han mencionado para ser candidato a alcalde de Veracruz, pero el antepone sus proyectos personales por los de proyectos de partido, es así que aun a sabiendas de que la situación del Comité Directivo Estatal del PRI es muy complicada, tiene la certeza de que se puede encontrar el mejor resultado si sus militantes abonan juntos con el por la unidad.

Ramírez Marín sabe que se puede mejorar siempre y cuando esto implique poner el ejemplo y para ello que mejor que en el lugar donde he hecho política desde 1994 que es su partido el PRI.

El ex secretario de Gobierno, advierte que sabe lo que es ser oposición, tan es así que él lo vivió iniciando su carrera política cuando comenzaba en la zona conurbada de Veracruz, por lo que para él no le es desconocida la ruta.

La pregunta es ¿Marlon al PRI?… usted concluya.

Sextante

Reveladoras las declaraciones hechas por el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares a este reportero durante una entrevista radiofónica en el noticiero En Contacto, resulta que cuestionado sobre el caso de Fidel Herrera Beltrán y su implicación en el uso de medicamentos falsos en el Centro Estatal de Cancerología, Miguel Dorantes Mesa, el mandatario estatal reveló que fue tal la complicidad del ex cónsul en Barcelona, que jamás se fue de Veracruz, aun cuando asegure que rompió toda relación con Javier Duarte.

Yunes Linares refirió que el ex gobernador se fue de Veracruz no el 1 de diciembre de 2010 sino hasta el 11 de diciembre, usando uno de los aviones del gobierno estatal, el cual lo llevó al Caribe, específicamente a Barbados y Jamaica a un lujoso complejo vacacional donde el ex gobernador paso una temporada, para luego en el mismo avión retornar a Veracruz.

Las acusaciones del mandatario estatal escalaron al señalar que ya se tiene un pormenorizado seguimiento del caso a través de las mismas bitácoras de vuelo, las cuales confirman que Fidel Herrera siguió usando recursos del estado para su uso personal como si aún fuera dignatario, cosa que es suficiente para fincarle responsabilidad por el uso de recursos desviados indebidamente.

La guerra apenas comienza y será de pronóstico reservado. 

Ballestina

Si la intensión de reestructurar la deuda es bajarle al margen de interés que cobran los bancos al Gobierno de Veracruz, bienvenida sea, no es posible, que nuestra entidad pague tasas superiores al promedio, es decir de estar pagando 7.2% buscar bajarla al 5% no es una medida descabellada, mucho menos debiera ser motivo siquiera de cuestionamiento.

Habrá que cuestionar a quienes alevosamente contrataron dichos esquemas, pues de pagar cinco mil 300 millones de pesos en 2016 por concepto de deuda, a pagar en 2017 seis mil 100 millones de pesos si existe un mar de millones de diferencia, y eso de pagar a 18 años cuando pueden ser 50 pues también tiene lo suyo.

Al tiempo.

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