‘Me dicen que no pueden agarrar al feminicida’: madre de joven asesinada en Coatzacoalcos

Coatzacoalcos, Ver

Familiares de Emma Arbona Mendoza, asesinada en junio pasado, denuncian que han pasado varios meses desde el feminicidio sin que haya pistas sobre el asesino, que está plenamente identificado como Bernardo Solano Hernández, El Bolillero, de 65 años de edad.

Rosalinda Mendoza, madre, y Antonieta Arbona Mendoza, hermana de la víctima, respectivamente, explicaron que en sus últimas visitas a la agencia especializada en delitos contra la seguridad sexual y la familia de Coatzacoalcos, no hay avances.

Es más, indicaron, están seguras que ni si quiera se ha expedido una orden de aprehensión pues el expediente no ha sido consignado y no se explican como ocurren estas situaciones en Coatzacoalcos.

Criticaron que en el MP siempre les dicen que el caso se lleva desde una oficina en Xalapa, por lo que no tienen claro cuales son los avances. La madre dijo que hace dos meses supo que el asesino andaba en su pueblo natal, en Oaxaca, que ella se trasladó por sus medios a poner una denuncia en el municipio de Tehuantepec, en donde le ignoraron porque no hay registros oficiales y allí se dio cuenta que no está siendo buscado.

“Me dicen que no lo pueden agarrar, no hay manera porque el juez no ha sacado no sé que y el expediente no se ha consignado. EL papel para apresarlo no ha salido y Bernardo anda en su pueblo, por esos rumbos ya lo han visto”, dice Rosalía, quien lo describe a salto de mata, habitando una casucha desvencijada y con techo de ramitas y láminas de lata: “Allí se mete por las noches, es el pueblo de Lázaro Cárdenas, en Ixtaltepec. En las noches duerme allí y de día toma otros rumbos.

Emma Arbona dejó a dos niñas en la orfandad, fue asesinada sádicamente el pasado 28 de junio en la colonia Progreso y Paz de Coatzacoalcos, en el 105 de la calle Xalapa, en la casa del agresor.

La madre y la hermana dicen que el agresor, contrario a lo publicado en los diarios, no era su pareja sentimental.

Ella se había ido a vivir allí ante el ofrecimiento que le hiciera El Bolillero de darle un pedazo de terreno para que se hiciera su casa a condición de que le cuidara, pues ya era una persona grande, y le diera de comer.

La familia creen que la asesinó porque estaba drogado, y él le declaró su amor, ella lo rechazó y fue que se enojó.

En la autopsia, la familia supo que Emma Arbona fue asesinada a golpes, con una gran cortada en el cuello y por un piquete de una arma blanda en el corazón.

Además, el sujeto la elevó por los aires colgándola del cuello y manos para usarla como saco de box y para sodomizarla.

“Cuando fui a ver a mi hija, estaba tirada en el suelo, en un charco de sangre. Mi nieta, la hija menor de Emma, estaba allí en el mismo cuarto y creemos que ese perro la hizo ver todo lo que le hizo a su mamá. La niña pasó la noche con su mami muerta, llorando hasta que la fuimos a rescatar por aviso de los vecinos”, dice Rosalía Mendoza, de 63 años, ahora sólo piden justicia.

(Con información de Plumas Libres)

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