“Mi mamá sabía que su cabeza tenía precio”

Ferral, pionera del periodismo en el norte de Veracruz 

“Mi mamá fue la primera mujer periodista en la zona norte de Veracruz. Fue reconocida como hija pródiga de Gutiérrez Zamora, ya que ella nació ahí, pero adoptó a Papantla como suyo”, presume Fernanda con una sonrisa similar a la de Elena.

Ferral Hernández comenzó a trabajar en la Organización Editorial Mexicana (OEM) a los 18 años de edad, particularmente para el Diario de Xalapa. Desde sus inicios una disciplina militar le valieron para, con el paso del tiempo, consagrarse como un referente en el norte de Veracruz. 

Si el periodismo es una profesión egoísta que demanda desvelos, mal pasos y sinsabores, Elena tenía en sus hombros años de trabajar en el campo, “desde los nueve años se paraba a las cuatro de la mañana. Iba a cuidar las cosechas, a arrear el ganado en su natal Cacahuatal, una localidad de Gutiérrez Zamora”, cuenta Fernanda. 

Con ese ímpetu, Elena se despertaba todos los días a las seis de la mañana para revisar sus mensajes en sus tres teléfonos celulares. Por cada jornada eran, al menos, tres tazas de café. Antes de salir a reportear, llevaba a su hijo de 10 años a su escuela. Luego pasaba a comprar tres periódicos (Diario de Xalapa, Vanguardia y La Opinión). 

“Veía la información de Papantla, la general, y procedía a escribir. Ella escribía en la mañana, si tenía algún compromiso de desayunos o reuniones en las mañanas salía a esas reuniones. Si no se quedaba escribiendo toda la mañana y salía en la tarde”.

Lugar al que acudía Ferral la acompañaba un chaleco negro del Diario de Xalapa, prenda de vestir que “era su orgullo y defendía con pasión. La OEM era la vida de mi mamá”, insiste Fernanda.
 
“Al día mandaba cuatro para el Diario de Xalapa, otras cuatro para El Heraldo de Poza Rica; ocho notas al día. Los últimos días se veía durmiendo a las 4 de la mañana subiendo notas a nuestro portal El Quinto Poder de Veracruz”, abunda. 

Fernanda comparte sobre su madre, más allá de la labor periodística que es reconocida en el gremio, una mujer que regalaba abrazos a sus dos hijos, aunque no fuera a menudo. Alguien que siempre buscaba la manera de resolver problemas y necesidades de su familia. 

“Tengo muchas enfermedades, me acaban de operar de la columna, tengo tres hernias. Mi mamá no se cansaba de buscar opiniones con doctores, intentó hacer todo lo que estaba dentro de sus posibilidades, por quitarme este dolor. Ya no le dio tiempo de más”, dice.

La cuarentena no calló al gremio de Veracruz: Justicia para Ferral 

Hasta una funeraria de Papantla llegaron amigos y compañeros de María Helena. Unos apoyaron con rezos en ese lugar, otros tomaron la autopista para exigir justicia al gobernador Cuitláhuac García . 

La cuarentena sugerida por los gobiernos estatal y federal –debido a la pandemia del coronavirus- no pudo ser este 31 de marzo. Frente al féretro de cedro y el retrato de la reportera hubo decenas de personas que la despidieron. 

Fernanda eligió para su madre tacones altos y vestido color negro, con flores bordadas a la altura del pecho. “Se lo compró hace un mes. Me dijo que le gustó mucho. Que se lo pondría para una ocasión especial”, dice Fernanda sin que una sola lágrima se entrometa en su rostro. “No van a ver a otra Ferral quebrada”, advierte.

00
Compartir