Movimiento agoniza

Dante sin rumbo

Pocos políticos en México han mostrado tanta desvergüenza y deshonestidad como el líder moral de ese partido

Por Ángel Álvaro Peña

Después de varias semanas de no hacer declaraciones aparece Dante Delgado Rannauro con un sorpresivo anuncio: “Va por México será derrotado. Andrés Manuel López Obrador seguirá controlando el Congreso de la Unión para crear condiciones de una presidencia imperial”.

A la alianza entre PRI, PAN y PRD la desdeñó prácticamente desde su conformación y así evitó que su partido, Movimiento Ciudadano, formara parte de dicho grupo opositor.

A pesar de que siempre estuvo contra la 4T, no fortaleció el frente común contra Morena, se mantuvo al margen para demostrar que no solo puede conservar su registro, sino ganar algunos cargos de elección popular.

La verdad es que puede perder en todo terreno en las próximas elecciones del 6 de junio, sobre todo con candidatos que son de chile, dulce y manteca. Desde Ruth Zavaleta, experredista, para el gobierno de Guerrero, hasta Luis Donaldo Colosio, por la presidencia municipal de Monterrey, pasando por personajes cómico-trágicos como Samuel García para la gubernatura de Nuevo León.

Movimiento Ciudadano había perdido el registro en 2018. Cerraron oficinas a lo largo del país, regresaron vehículos, vendieron mobiliario, despidieron empleados, pero hubo algo oscuro con el INE -que ya comandaba Lorenzo Córdova-, incluso con el gobierno saliente y permaneció en la pelea electoral esta combinación de comediantes, deportistas, líderes improvisados, etc.

Candidatos a los que les caracteriza el oportunismo, principal característica de su líder nacional, Dante Delgado, quien fuera gobernador interino de Veracruz en 1988, y también reo en ese mismo estado, pero en Veracruz ya no lo quieren ni en las cárceles.

Salió de la cárcel no porque haya sido inocente, sino porque anteriormente todo delito de corrupción tenía varias coartadas y otorgaban libertades por ese delito a diestra y siniestra, con la vieja consigna de hoy por ti y mañana por mí. Sin embargo, Dante siempre le ha apostado a la desmemoria de los mexicanos, ahora cree que su voz invoca la amnesia, principalmente de los veracruzanos. Todos en este estado sabemos quién es. Desde luego, ahora dice que fue un preso político, cuando en realidad fue un político preso.

Dante no está bien ni consigo mismo. Rechaza a la oposición en coalición electoral y también rechaza a la actual administración. Considera que su partido, sin propuesta, es la mejor opción para México, pero se desconoce cuál podría ser el camino de los candidatos de ese partido, que no es de derecha ni de izquierda, sino todo lo contrario.

Le escribió una carta al presidente de la república, titulada: “Andrés Manuel, construiste la oposición que querías, no la que necesita el país”, donde rechaza todo lo que hizo, hace y hará la actual administración.

Dante fundó su propio partido, en primer lugar, porque contaba con el dinero para conformarlo, pero lo hizo forzado ante una realidad que nunca pudo ocultar: nadie quería tenerlo en sus filas. Todos los partidos le cerraban las puertas y encontró un refugio a la amnesia personal con la intentó contagiar a los mexicanos. Ahora ese partido se diluye, así como se extinguió hace casi tres años.

Desde los primeros años, Movimiento Ciudadano dio muestras de su vida disoluta, al ser culpado de darle mal uso al padrón electoral, al comprobarse que ese partido era culpable se le multó con 76 millones de pesos, cantidad que tardó varios años en liquidar. Sin embargo, las reglas del juego electoral de aquel entonces eran muy flexibles con algunos personajes y partidos y esta multa no fue la excepción.

Su encarcelamiento en 1996 tampoco fue una gracia, fue acusado de peculado durante su gubernatura interina de 1988 a 1992, en sustitución de Fernando Gutiérrez Barrios, por una cantidad de 450 millones, con los que se dice conformó posteriormente su partido.

Estuvo prisionero en la cárcel de Pacho Viejo, Coatepec, más de año y medio. Nadie inocente pasa tanto tiempo en la cárcel teniendo los contactos que en ese momento tenía Dante en el Poder Judicial.

Pocos meses después de salir de la cárcel fundó Convergencia por la democracia, nombre que cambió repentinamente por Movimiento Ciudadano.

Ahora, frente a unas elecciones en las que muy probablemente podría perder el registro nuevamente, abre caminos de negociación. Su figura salta de una alianza a otras tratando de mantener el fuero, la impunidad y parasitar en el presupuesto electoral de México.

Dante Delgado había guardado silencio, lo rompió para anunciar una victoria que no sería sorpresiva como tampoco su derrota: es decir, le apuesta a la suerte porque ya no le quedan herramientas sólidas para continuar viviendo del presupuesto que lo ha mantenido bien patrocinado desde 1994, cuando se unió a Zedillo, tras la muerte de Colosio.

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