“Nada fuera de la ley”

Expediente 2017

Por Luis Velázquez

Quizá ha llegado la hora de empezar a creer en Miguel Ángel Yunes Linares. El líder sindical de TAMSA, Pascual Lagunes Ochoa, 25 años en el trono caciquil, fue aprehendido el jueves 18. Ha de rendir cuentas sobre la balacera en el sindicato en que hubo un par de muertos, y de ñapa, un reportero herido que terminara en un hospital. Palabras mayores. El góber azul, haciendo justicia por todos lados.

Cierto, el ser humano está armado de claroscuros y contradicciones. La noche del miércoles, un montón de policías antimotines intimidaron y reprimieron a integrantes del Comité de Defensa Ciudadana que llegaron a Xalapa para exigir justicia en una disputa por terrenos en Medellín, luego de seis solicitudes (fallidas) de audiencia con el secretario General de Gobierno, el perredista que alardea ser hombre de izquierda.

Pero al mismo tiempo, el Yunes azul tiene, por ahora, en la cárcel, a un trío de duartistas. Arturo Bermúdez Zurita, Mauricio Audirac Murillo y Francisco Valencia. Y prófugos, a Carlos Aguirre Morales y Leonel Bustos. Y en el limbo, a Flavino Ríos, el gobernador interino de 48 días.

Y de ñapa, 67 denuncias penales en contra de igual número de duartistas, listas para la guillotina.

Y trescientas investigaciones en proceso.

Y mientras “El peje” advierte que exigirá a la PGR cumpla con las denuncias penales de Javier Duarte en contra de Yunes, el Yunes sigue echado para adelante como si fuera, digamos, un político impoluto, pues sólo con autoridad moral, diría el clásico, puede desatarse una cacería de políticos deshonestos, pillos y ladrones, y uno que otro dirigente sindical y cacique pueblerino.

Lagunes Ochoa lo es. Más de dos décadas encaramado en el poder sindical que le han permitido, según asegura su biógrafo, Enrique Levet Gorozpe (20 años en el FESAPAUV), una riqueza familiar consistente en 800 hectáreas en Veracruz y Campeche, mil cabezas de ganado y seis caballos de carreras, cuatro de los cuales juegan en el Hipódromo de las Américas.

Con todo y su poderío fue detenido. Su captura se debe a la balacera en el sindicato de TAMSA el 23 de marzo en la noche cuando con los opositores defendían su liderazgo.

Yunes, pues, sin arrugarse. “El coronel Kluster” le apodaban en la facultad de Leyes de la UV. El joven bragado, peleador callejero, fajador de cantina, en el sexenio de Rafael Hernández Ochoa. El brazo ejecutor de Patricio Chirinos Calero. El priista durante más de 26 años y panista desde hace unos 13, 14 años.

De entonces a la fecha, sus fans le llaman el apóstol de la honestidad… que, digamos, predica con el ejemplo. Una vida austera que por eso mismo le permitiría mantener la autoridad moral. Sólo así podría, quizá, evitarse que a su Fiscalía se le llamara la Fiscalía del resentimiento y la venganza.

Nada fuera de la ley, todo dentro de la ley, que repetía Fernando Gutiérrez Barrios y que decía Benito Juárez García.

DEBILIDADES DEL CORAZÓN FILIAL

Javier Duarte denunció vía penal a Yunes en la PGR por enriquecimiento ilícito. Antes, también lo habían efectuado los diputados federales (Érick Lagos, Jorge Carvallo, Adolfo Mota, Édgar Spinoso, Alberto Silva, Tarek Abdalá, etcétera). Ahora, Andrés Manuel López Obrador se anota. Incluso, “El peje” lo dijo con sorna asegurando que el góber azul tiene una mansión que ya quisiera Barack Obama.

El caso es que a la fecha, las denuncias penales están, digamos, congeladas en la Procuraduría General de la República, con todo y que, acaso, sean más, mucho más las demandas a la capacidad institucional para proceder.

También, claro, pudiera deberse al momento político con la elección en el estado de México en que el PRI y el PAN se estarían aliando para descarrilar a la candidata de Morena a la gubernatura, la profe Delfina Gómez.

El caso es que con tantos huracanes encima, el Yunes azul continúa sin doblarse, y la aprehensión de Pascual Lagunes queda clasificada como una jugada de las grandes ligas.

Y más, si se recuerda que ya tiene a otro líder campesino legendario, César del Ángel, de los 400 Pueblos, en el penal de Pacho Viejo.

Nada lo arredra, intimida ni arruga. Y si se aplica la ley, entonces, mucho mejor.

Y si la justicia es pareja, sin distingos ni preferencias ni menos complicidades, entonces, súper.

Y si la Yunicidad se vuelve con los secretarios y subsecretarios del gabinete legal y directores y demás del gabinete ampliado, y los, digamos, socios y cómplices, y los familiares, un modelo de integridad pública en el arte de gobernar, entonces, el Yunes priista será rebasado por completo por el Yunes panista.

Tiempo rojo: tiempo de corrupción. Tiempo azul: que Manuel Gómez Morín lo premie.

Hay por delante, 18 meses y semanas para ejercer el poder y en el camino a Itaca son muchas, demasiadas las tentaciones. Ya se verá.

Y se verá porque el nepotismo también es una forma de la corrupción política. Y por lo pronto, uno de los hijos es candidato a la presidencia municipal y que tanto evidencia AMLO en sus spots.

Así, se corre el riesgo de que el territorio ganado en buena lid en la lucha contra la corrupción política y sindical se pierda con las debilidades del corazón filial.

Pero, bueno, también está la circunstancia de otros políticos allanando el camino a los hijos.

José Murat con Alejandro en Oaxaca. Manlio Fabio Beltrones con su hija diputada federal en Sonora. Emilio Gamboa Patrón con su hijo diputado federal en Yucatán. Roberto Madrazo Pintado con otro hijo en Tabasco. Elba Esther Gordillo, la primera presa política de Enrique Peña Nieto, hasta con un nieto en la curul federal.

Y si Yunes Linares pertenece a tal clan, entonces, Benito Juárez lo decía con singular alegría: “Para los amigos, justicia y gracia. Y para los otros, justicia a secas”.

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