¿Nadie sospechó de un experto en construir túneles?, se pregunta prensa extranjera

Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera es un experto en túneles. A través de ellos burló la justicia y se mantuvo a salto de mata en su natal Sinaloa. Por ellos movió o mueve miles de toneladas de drogas hacia Estados Unidos.

Pero nadie sospechó, nadie vio, nadie escuchó, dice la prensa extranjera esta mañana. Simplemente escapó, la noche del sábado, del Centro Federal de Readaptación Social Número 1 del Altiplano.

El líder del Cartel de Sinaloa se fugó a través de un hueco de 50 por 50 centímetros hallado en el área de la regadera de su celda, donde se encontró además un conducto vertical de 10 metros de profundidad habilitado con una escalera que llevaba a un túnel de un kilómetro y medio de distancia.

“El más famoso fugitivo de México pudo haber utilizado un túnel para salir de una cárcel de alta seguridad, pero es Enrique Peña Nieto, el Presidente del país, quien ahora se encuentra en un hoyo”, publica esta mañana The Financial Times, sumándose a las críticas vertidas por la prensa extranjera contra la administración federal por la segunda fuga en 15 años. La prensa internacionales también reseña que nadie haya notado la construcción de un túnel de 1.5 kilómetros, así como la maestría con la que fue realizada.

Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera es un experto en túneles. A través de ellos burló la justicia y se mantuvo a salto de mata en su natal Sinaloa. Por ellos movió o mueve miles de toneladas de drogas hacia Estados Unidos.

Pero nadie sospechó, nadie vio, nadie escuchó, dice la prensa extranjera esta mañana. Simplemente escapó, la noche del sábado, del Centro Federal de Readaptación Social Número 1 del Altiplano.

El líder del Cartel de Sinaloa se fugó a través de un hueco de 50 por 50 centímetros hallado en el área de la regadera de su celda, donde se encontró además un conducto vertical de 10 metros de profundidad habilitado con una escalera que llevaba a un túnel de un kilómetro y medio de distancia.

“El más famoso fugitivo de México pudo haber utilizado un túnel para salir de una cárcel de alta seguridad, pero es Enrique Peña Nieto, el Presidente del país, quien ahora se encuentra en un hoyo”, publica esta mañana The Financial Times, sumándose a las críticas vertidas por la prensa extranjera contra la administración federal por la segunda fuga en 15 años. La prensa internacionales también reseña que nadie haya notado la construcción de un túnel de 1.5 kilómetros, así como la maestría con la que fue realizada.

El túnel, que parte de una finca en la colonia Santa Juanita, se construyó en un paraje limpio de cerros, rodeado de maíz y caminos vecinales. La excavación, siguiendo los ejemplos de los narcotúneles que mueven droga en el norte de México, tiene tubería para ventilación y alumbrado. Una motocicleta corría sobre rieles para sacar la tierra, aparentemente. Además de materiales y equipo de construcción, había tanques de oxígeno y contenedores de combustible.

Pero nadie supo, nadie vio, aunque la finca está en el punto más alto de una loma en una zona donde no hay señal para teléfono celular.

Y para ayudar al camuflaje de la obra, afuera del penal se levanta tierra de zanjas de dos metros de profundidad y cientos de metros de largo. Esos trabajos odean los muros de concreto. Es la obra del Cutzamala, el sistema de acarreo de agua hacia el Distrito Federal.

Esta mañana, la Secretaría de Gobernación anunció, en su boletín No.414/15, que desde las 8am Miguel Ángel Osorio Chong se encuentra reunido con los titulares de la Comisión Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Eugenio Imaz Gispert. A lo largo del día, dijo, “el encargado de la política interior del país encabezará una mesa de trabajo con la Procuradora General de la República y otra con gobernadores de diversas entidades”.

Y acompañado de legisladores federales, acudirá al Centro Federal de Readaptación Social Número 1 del Altiplano, un centro del que muchos pensaban era imposible una fuga por sus cámaras de circuito cerrado, sus sensores de movimiento y el laberinto de muros y rejas.

Cerca de 260,000 metros cuadrados de terreno con 27,900 metros construidos para contener a la crema y nata de la criminalidad. Sistemas y equipos electromecánicos y electrónicos como circuito cerrado de televisión; control de accesos; alarmas; detectores de metal, drogas y explosivos; radiocomunicación, voz y datos; sensores de presencia, y telefonía.

Pero nada detuvo a “El Chapo”, el experto en túneles.

Reforma refiere que para construir el túnel de kilómetro y medio de largo, 80 centímetros de ancho y 1.70 metro de altura se requirió extraer, según especialistas de la construcción, un volumen de 2 mil 652 metros cúbicos de tierra, suficiente para llenar 379 camiones con capacidad para 7 metros cúbicos.

“El personal que excavó debió haber usado taladros y una retroexcavadora, que habrían sido perceptibles tanto en movimiento de material como por el ruido. Pero, ni desde la cárcel máxima ni en sus alrededores, ninguna autoridad vio siquiera un puño de tierra, no obstante que el personal penitenciario está capacitado y obligado a realizar periódicamente estudios de Radar de Penetración Terrestre y Tomografía Eléctrica de Resistividad para localizar elementos anómalos a profundidad, tales como túneles”, publica el diario capitalino.

La periodista Tracy Wikilson, de Los Ángeles Times, escribe que “las autoridades, en un intento de explicar cómo era posible que una construcción tan elaborada pudo haber pasado desapercibida, dijeron que la ducha de Guzmán era el único lugar en su celda, donde no había cámaras de seguridad”.

The New York Times dice que pese a que el Presidente Peña Nieto había dicho que la fuga sería imperdonable, ésta ocurrió.

“Ese fue el sentimiento entre los analistas y gente común por igual en México el domingo, mientras luchaban por comprender cómo un capo ya conocido por construir túneles fue capaz de hacerlo en virtud de lo que se suponía que era una prisión inexpugnable”, escribe el medio neoyorquino.

The New York Times menciona que “El Chapo”, además de ser un pionero en el uso de túneles para el contrabando de drogas a través de, o más bien bajo, la frontera con Estados Unidos, “[…] construyó un laberinto de ellos en Culiacán, la capital del estado de Sinaloa, en la que se basa su cartel y en donde se cree que se estuvo ocultando durante años”.

En el mismo sentido se refiere el Dallas Morning News: “Su especialidad ha sido la construcción de túneles sofisticados para transportar drogas a través de la frontera. El último túnel que construyó Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán lo sacó a la libertad durante el fin de semana”.

El medio texano dice que Guzmán “fue durante mucho tiempo un genio legendario de túneles artificiales construidas a lo largo de la frontera México-Estados Unidos, sobre todo entre California y Sonora, para canalizar a Estados Unidos miles de millones en drogas ilícitas”.

“Él no perdió tiempo en la construcción de su último túnel. Ésta último incluía una motocicleta sobre raíles e iniciaba a unas pocas millas del aeropuerto más cercano […] El túnel de una milla de largo se inició casi inmediatamente después de que entró en prisión”, publica el Dallas News.

Para la cadena de noticas CNN “no es de extrañar que un túnel de una milla de largo fuera el método elegido por Joaquín “El Chapo” Guzmán en su último escape de una prisión de máxima seguridad”.

“A lo largo de su reinado al frente de uno de los cárteles más despiadados de México, los túneles han sido un pilar de cómo el notorio capo de la droga se escondió de las autoridades y construyó un imperio que lo llevó en la lista de la revista Forbes de los magnates más ricos del mundo”, dice el medio norteamericano.

Al respecto, The New Yorker dice:

“Que este escape involucre un túnel es espeluznante pero no sorprendente. El famoso ‘Chapo’ tiene un gusto por los túneles: inventó el túnel narco, hace décadas, y su cartel ha cavado cientos de estos pasajes debajo de la frontera México-Estados Unidos para transportar drogas. Cuando los infantes de marina mexicanos allanaron su casa de seguridad de Culiacán, donde fue encerrado en febrero pasado, Guzmán escapó al sumergirse en un túnel secreto que se oculta debajo de una bañera. Como un narcotraficante, Guzmán ha sido siempre ágil e innovadora. Pero al escapar de la cárcel por segunda vez, no optó por diseñar algo fuera de su repertorio, sino seguir con su predecible y eficaz modo de operación”.

The Financial Times también coincide que los túneles son una especialidad del jefe del cártel de Sinaloa: “A Guzmán es pionero en su uso para el contrabando de drogas bajo la frontera con Estados Unidos, así como para evadir a las autoridades”.

“Poco antes de su recaptura en 2014, se escapó las fuerzas de seguridad a través de un túnel por debajo de la bañera de una de sus casas de seguridad: funcionarios encontraron una red de túneles conectados a través del sistema de drenaje de la ciudad”, dice el medio. Y precisa: “Su último túnel, con un diámetro de 1.7 metros, era lo suficientemente alto para que el hombre apodado ‘El Chapo’ pudiera moverse a lo largo de pie”.

The Daily Beast dice: “Claro que ‘El Chapo’ escapó por un túnel”.

Y explica: “En su camino a convertirse en el narcotraficante más poderoso del mundo, Guzmán Loera había perfeccionado los túneles bajo la frontera para el contrabando de drogas a los Estados Unidos”.

El sitio de noticias norteamericano recuerda que 75 de estas construcciones han sido descubiertas desde 2008. Menciona que uno de ellos encontrado en 2013 se extendía 2.4 millas de la orilla del aeropuerto de Tijuana al sur de San Diego. “Ese túnel había sido equipado con luces eléctricas y un ferrocarril eléctrico capaz de transportar cargas enormes de drogas varias veces”.

Con respecto al túnel que utilizó el capo para su fuga menciona que tenía más espacio, ya que no fue excavado para pacas de marihuana, pero sí para un capo de la droga en particular. “El techo sin duda habría sido aún mayor si ‘El Chapo’ no fueron tan acertadamente conocido por un apodo que se traduce como ‘el chaparro’ […]. Este fue un estrictamente a la medida, en un túnel a medida”, dice el medio.

(Con información de Sin Embargo)

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