No le llamen Porkys a Los Porkys: fiscal

“Culín” hablando de apodos. Le incomoda al fiscal Luis Ángel Bravo que sean Porkys, que se vulgarice a los juniors acusados del ataque sexual, la violación, ahora de la pederastia contra una joven del puerto de Veracruz, impunes un año después.

No es adecuado llamarlos Los Porkys pues, dice “Fisculín”, antes “Proculín”, que el padre de la víctima no los identifica con ningún alias en la denuncia penal. Los llamó, precisa Bravo Contreras, con su nombre y apellido.

Son Los Porkys cuatro jóvenes, malvivientes para una buena parte de Veracruz, que responden a los nombres de Enrique Capitaine Marín, Jorge Cotaita Cabrales, Diego Cruz Alonso y Gerardo Rodríguez Acosta.

Atacaron a Daphne, una jovencita de 17 años entonces, cuando salió del antro PH junto con varias amigas y el novio de una de ellas, el 2 de enero de 2015, en el puerto de Veracruz. Tácitamente la sacaron del vehículo en que se retiraría del lugar y la obligaron a subirse en el de ellos, una camioneta Mercedes Benz, recién obsequiada por Felipe Capitaine, ex alcalde de Nautla, un “padre letal, a su hijo Enrique.

Sometida por los gañanes con pedigrí, en el auto inició la tragedia: le arrancaron la ropa, la tocaron, consumaron el ataque sexual. Ya en el domicilio de Enrique Capitaine, fue violada.

Y el fiscal “Culín” no quiere que se les llame Porkys.

Con ese mote se les conoce, no por sanos ni decentes, no de ahora sino cuando su crimen trascendió, entre marzo y abril de 2015, viral el tema en Facebook, revelando que los cuatro ex alumnos del Colegio Rougier habían violado a una estudiante de ese plantel, consignada la historia por Sandra Segura, columnista del periódico Notiver.

Eran Los Porkys sobradamente conocidos en Veracruz y Boca del Río, sabidos sus excesos, la soberbia, el desdén hacia los demás. Y ahora más, marcados por un repudio social que se agrava, que irrita y condena, al saberse que la Fiscalía General dilata la determinación del expediente y la consignación a un juez.

En mayo de 2015 presentó el padre de la víctima la denuncia penal. Diez meses después, la omisión se traduce en complicidad, y la complicidad en impunidad.

Nada relevante que sean llamados Los Porkys, pero el tema inquieta al fiscal “Culín”, sensible a los apodos, al alias que irrita, que describe la moral de quien delinque, el desaseo de sus acciones, la suciedad de su yo interior, la perversión de su alma.

Nada relevante que se les llame Porkys cuando hay algo peor: el crimen de Columba Campillo González, jovencita de Boca del Río, levantada en el malecón y hallada sin vida días después.

Entonces se habló también de Los Porkys, sin aludir a sus nombres, sin referir que se podía tratar de Enrique Capitaine Marín, Jorge Cotaita Cabrales, Diego Cruz Alonso y Gerardo Rodríguez Acosta.

Actualizado el tema, a Los Porkys de Costa de Oro no sólo los trata con suavidad el fiscal Luis Ángel Bravo sino también la madre de Columba.

Los exculpa Paloma González. Dice que ellos no fueron. Sostiene que la vida de su hija fue tomada por Ileana Mortera Trolle y cómplices.

No tarda en hallar respuesta. En carta abierta, hablan los hermanos de Ileana Mortera, cuya detención fue ilegal, sin orden de captura, en Puebla, por parte de policías veracruzanos, como si se tratara de un secuestro, amagándola a ella y a su hija de 15 años.

Dicen:

“1.- Paloma, cuando se dieron los lamentables hechos, en los registros de internet, los primeros en ser señalados por la agresión a tu hija, son Los Porkis de Costa de Oro, que en ese tiempo no se conocían sus nombres, pero ahora sabemos que son Enrique Capitaine Marín, Jorge Cotaita Cabrales, Diego Cruz Alonso y Gerardo Rodríguez Acosta, retoños podridos de la sociedad veracruzana. Recuérdalo, lo debes tener bien presente, pues formas parte de esos círculos sociales.

“2.- Dices que deslindas a los jóvenes denunciados —sobre quien hay sospechas de que abusaron de otras seis chicas—, que ellos no tienen nada que ver en el caso de la pequeña Columba Campillo, ¿Paloma, nosotros te preguntamos, con todo y tu dolor, desde cuando eres juez?, ¿quién te dio a ti el papel de juzgadora?, ¿en qué momento te erigiste en figura moral que puede dictar sentencias?, pues eso es lo que estás haciendo, juzgando a nuestra hermana cruelmente y con una autoridad que no sabemos de dónde la sacas, carajo, hablas de una investigación que ‘ha colocado a los responsables de su muerte en reclusión’.

“No, Paloma, no tuerzas los hechos, hay presuntos responsables, presuntos culpables, hay una persona, Ileana Mortera Trolle, que está en proceso de defensa, qué está luchando por demostrar que no tiene nada que ver en lo que ocurrió con tu hija.

“Si tan segura estás de su culpabilidad, ¿por qué en julio pasado promoviste el amparo 704/2015 ante el Juzgado Cuarto de Distrito de Boca del Río para evitar los interrogatorios solicitados por la defensa de Ileana Mortera y que respondieras a las mentiras que vertiste en el proceso?

“¿Quieres que te digamos algo de la investigación efectuada por el Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras?, ¿sabías que a nuestra hermana la detuvieron sin orden de aprehensión, que agredieron a su hija, una pequeña de 15 años, delante de ella, que la encañonaron, que le dijeron que iban a abusar de ella si no hablaba, que se la trajeron de Puebla a Veracruz sin un documento legal de por medio, que jamás se identificaron como policías, que nuestra hermana temía un secuestro?, ¿sabías, Paloma, que nosotros como familia hemos sufrido tal vez no igual que tú que perdiste algo tan indispensable para respirar como lo es un hijo, pero también hemos cursado nuestro dolor, al que tú has contribuido prestándote a la pantomima del Fiscal?, ¿sabías que el sujeto que involucró a nuestra hermana fue amenazado, golpeado y vejado para que la señalara, que los profesionales elementos de la Ministerial le dijeron que nuestra hermana lo había ‘puesto’, que lo manipularon para que la incriminara? Sino lo sabías, allí está el proceso, tienes acceso a él, constátalo y ve que se retractó y alegó violaciones a sus derechos humanos. ¿Qué lo dice un sospechoso de secuestro?, ¿que la palabra de un presunto delincuente no vale?, te preguntamos a ti y a la sociedad, ¿quién es más delincuente?, quién le puede creer al Fiscal que engañó al papá del joven Gibrán Martiz con una investigación amañada, torcida, sobre la supuesta muerte de su hijo en una balacera, cuando la realidad es que fue ejecutado, así lo determinó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”.

Extensa, la carta aparece íntegra en el portal Plumas Libres: http://plumaslibres.com.mx/2016/03/31/157152/.

Describe las truculencias de un fiscal que sirve al poder y a los amigos del poder, a la Porkycracia, como la denomina con tino el periodista Julio Hernández López, en Las Jornada

Hay la seguridad en la familia de Ileana Mortera que los autores del crimen de Columba Campillo fueron Los Porkys de Costa de Oro.

Son Porkys aunque el apodo desquicie a “Fisculín”.

De ahí que al fiscal Luis Ángel Bravo le queme la mano el uso del alias.

Distrae con el tema del apodo mientras enreda la investigación ministerial. Ya no es violación lo que se configura sino pederastia. Y a la par suelta la Fiscalía que están “involucradas” sus amigas y el novio de una de ellas, todos mayores de edad, también Los Porkys mayores de edad. Sólo Daphne era menor de edad, según la coordinadora de fiscalías relacionadas con violencia contra la mujer, Consuelo Lagunas.

¿Involucrados los amigos de Daphne? ¿Involucrados en violación o en pederastia? ¿O sólo se trata de amedrentar, que le den la espalda a la joven y deje de tener testigos de cargo? Sin pruebas y testigos cualquier Porky evade la ley.

Concluye el día con sabor a impunidad, la que les brinda “Culín”, más allá de los videos en que los jovenzuelos ofrecen sus disculpas por el ataque sexual y la violación que el fiscal transforma en pederastia.

Son Porkys y siempre serán Porkys.

mussiocardenas.com

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